Crónicas personales y recorridos urbanos por Buenos Aires. Un espacio dedicado a la observación de la ciudad, la literatura y el pensamiento escéptico.
Today I'm sharing a very special walk that started and ended at the corner of Av. Scalabrini Ortiz and Av. Santa Fe, in the heart of Palermo. Crossing Av. Córdoba, the itinerary led me deep into Villa Crespo. Specifically along Scalabrini Ortiz Avenue, I walked four blocks that hold an area rich in identity: the "Distrito de las Lanerías" (Yarn District, also known as the wool route or section).
🧶 A Textile Hub with Decades of History This spot in the City of Buenos Aires is entirely devoted to the textile industry—both wholesale and retail—and all kinds of accessories. In the past, this circuit was known as "Lanas sobre Av. Canning" (Wool on Canning Ave.), which was the name of this avenue until 1974. It is a true porteño classic with decades of tradition, home to historic yarn, thread, and haberdashery shops. Although over the years the neighborhood added clothing brands, gastronomy, and the well-known outlets on Aguirre Street, this specific stretch keeps its personality intact as the go-to reference for anyone looking for knitting and weaving supplies in the city.
A note on the route: My original idea was to reach Plaza General Benito Nazar and Plaza 24 de Septiembre, but I preferred to dedicate this post exclusively to the textile sector because the area's commercial architecture and facades were well worth stopping to take several photos.
Origins and Commercial History The phenomenon began to take shape toward the middle of the 20th century, during the boom of immigrant communities in Villa Crespo (mainly Jewish, Syrian-Lebanese, and Armenian). The garment, haberdashery, and fabric sales industries found a strategic connectivity axis along this thoroughfare—which was called Avenida Canning until 1974. Over the decades, what started as a handful of retail yarn shops transformed into a wholesale and retail hub with a metropolitan reach. DIY knitters, artisans, and small business owners from across the country traveled exclusively to these few blocks to stock up.
The Dynamics of the Micro-Neighborhood What makes this stretch unique is the sheer density of similar businesses competing side-by-side:
• Variety of Offerings: From industrial synthetic skeins (acrylics) to premium natural yarns (sheep's wool, merino, alpaca, cotton), along with specialized haberdasheries featuring endless catalogs of needles, buttons, and looms. • Counter Culture: Unlike major chains or modern retail, these shops have maintained a customer service approach deeply tied to the technical knowledge of the craft. It's common to see staff advising on weight, exact needle sizes, or the yardage required for a specific pattern. • Urban Visuals: The scenery of this stretch became unmistakable thanks to shop windows packed floor-to-ceiling with shelves filled with yarn skeins arranged by color gradients and textures.
Resilience Against a Changing Environment Over the last 15 to 20 years, Villa Crespo's commercial landscape shifted drastically:
• The Arrival of Outlets: The boom of the clothing and outlet hub on Aguirre, Gurruchaga, and Loyola streets absorbed much of the area's commercial flow. • Gastronomic Transformation: Specialty coffee shops and bars gradually took over former traditional businesses.
Despite this makeover and the rise of online shopping, the "wool section" has held its ground as a thematic enclave. This is largely due to the tactile experience that knitting demands—the need to feel the fiber, check its softness, and see the true shade under natural light—something e-commerce can't fully replace. Today, that stretch of Scalabrini Ortiz remains the definitive landmark for textile culture in the City of Buenos Aires.
Hoy comparto un recorrido muy especial que empezó y terminó en la esquina de Av. Scalabrini Ortiz y Av. Santa Fe, en pleno barrio de Palermo. Al cruzar la Av. Córdoba, el itinerario me llevó a adentrarme en Villa Crespo. Específicamente sobre la Avenida Scalabrini Ortiz, caminé cuatro cuadras que concentran un rincón con muchísima identidad: el "Distrito de las Lanerías" (también conocido como el camino o sector de las lanas).
🧶 Un microcentro textil con décadas de historia Este espacio de la Ciudad de Buenos Aires está abocado por completo a la industria textil, tanto mayorista como minorista, y a todo tipo de accesorios. Antiguamente, este circuito era conocido como "Lanas sobre Av. Canning", ya que así se llamaba esta avenida hasta el año 1974. Es un auténtico clásico porteño con décadas de tradición donde se concentran locales históricos de lana, hilados y mercerías. Aunque con los años la zona fue sumando marcas de indumentaria, gastronomía y los conocidos outlets sobre la calle Aguirre, este tramo específico mantiene su personalidad intacta como la referencia obligada para quienes buscan insumos de tejido en la ciudad.
Un dato del recorrido: Mi idea original era llegar hasta la Plaza General Benito Nazar y la Plaza 24 de Septiembre, pero preferí dedicar este post exclusivamente al sector textil porque la arquitectura comercial del lugar y sus fachadas valían la pena para detenerse a tomar varias fotos.
Orígenes e historia comercial El fenómeno comenzó a consolidarse hacia mediados del siglo XX, en pleno auge de las colectividades inmigrantes en Villa Crespo (principalmente judía, sirio-libanesa y armenia). El sector de la confección, la mercería y la venta de géneros encontró en esta arteria —que hasta 1974 se llamaba Avenida Canning— un eje estratégico de conectividad.
Con el paso de las décadas, lo que comenzó como un puñado de comercios minoristas de hilados se transformó en un nodo mayorista y minorista de alcance metropolitano. Tejedores afines al do it yourself, artesanos y pequeños comerciantes del interior del país viajaban exclusivamente a estas cuadras para abastecerse.
La dinámica del microbarrio Lo peculiar de este tramo es la densidad con la que se concentraron locales del mismo rubro compitiendo pared de por medio: Variedad de oferta: Desde ovillos industriales sintéticos (acrílicos) hasta hilados naturales premium (lana de oveja, merino, alpaca, algodón), pasando por mercerías técnicas con catálogos interminables de agujas, botones y telares. Cultura del mostrador: A diferencia de las grandes cadenas o del retail moderno, estos comercios mantuvieron una atención muy vinculada al conocimiento técnico del oficio. Es habitual ver a los empleados asesorar sobre el peso, la aguja exacta o el metraje necesario para un patrón específico. Visual urbana: La escenografía del tramo se volvió inconfundible gracias a las vidrieras atestadas de estanterías que van desde el piso hasta el techo, repletas de ovillos ordenados por degradé de color y texturas.
Resiliencia frente al cambio de entorno En los últimos 15 a 20 años, la geografía comercial de Villa Crespo cambió drásticamente: La llegada de los outlets: La explosión del polo indumentario y de outlets en las calles Aguirre, Gurruchaga y Loyola absorbió gran parte del flujo comercial de la zona. Transformación gastronómica: Cafeterías de especialidad y bares fueron ocupando antiguos comercios tradicionales.
A pesar de esta reconfiguración y de la venta online, "el sector de las lanas" resistió como un enclave temático. Esto se explica por la experiencia táctil que exige el tejido —la necesidad de tocar la fibra, evaluar la suavidad y ver el tono real a la luz natural—, algo que el comercio electrónico no logra reemplazar del todo.
Hoy, ese tramo de Scalabrini Ortiz sigue siendo el mapa de referencia definitivo para la cultura textil de la Ciudad de Buenos Aires.
🏃♂️ ¿Qué hacer después de un entrenamiento intenso o una carrera exigente? Salir a caminar. Pero no cualquier caminata: una con intención, ritmo controlado y un entorno que sume. Hace poco recorrí algunas calles de Palermo y el Parque Tres de Febrero. Lo que empezó como una sesión de enfriamiento (cool down) terminó siendo un excelente ejemplo de cómo la recuperación activa marca la diferencia.
📊 ¿Qué nos dicen los datos? Los números reflejan muy bien el propósito de la actividad:
• Ritmo bajo control: La zona predominante (56%) fue de ritmo medio-bajo, ideal para bajar revoluciones. Solo un 5% del tiempo se estuvo en zona alta (atribuible a algún cruce o acelerada puntual). • Variabilidad justa: El gráfico muestra fluctuaciones suaves, típicas de un paso que se regula según el entorno. • Duración clave: Rondar los 50 minutos ayuda a reducir los niveles de cortisol, estabilizar la respiración y aportar esa variabilidad cardiovascular que evita la monotonía.
💡 El beneficio fisiológico: Esta caminata favorece la recuperación muscular y articular, estimula la bomba venosa para un mejor retorno sanguíneo y mantiene el sistema en movimiento sin sobrecargarlo.
📡 ¿Montañas en Palermo? El "misterio" de la altimetría en el GPS Si miramos el mapa, el GPS registra +236 m de ascenso y -142 m de descenso. Salvo que hayamos escalado el Museo Evita, está claro que hay un pequeño "error de matriz". En zonas llanas como Palermo, esto es súper frecuente y tiene una explicación sencilla:
1. Geometría de los satélites: La precisión vertical del GPS (±10 m) es mucho menor que la horizontal (±3 m) debido a cómo están distribuidos los satélites en el cielo. 2. Efecto rebote (Edificios y Árboles): La arboleda densa del Parque Tres de Febrero y los edificios sobre Av. del Libertador rebotan la señal, haciendo que el dispositivo interprete pequeñas interferencias como subidas o bajadas inexistentes.
🛠️ ¿Cómo solucionarlo o matizarlo?
• Activar el GPS multibanda en tu dispositivo. • Usar sensores con altímetro barométrico. • Dejar que plataformas como Strava o Wikiloc apliquen sus filtros de corrección topográfica al sincronizar.
* Prioridad porteña y la paradoja del espacio público Han instalado nuevos carteles en la vereda del Ecoparque y en la esquina también, todo tótem con código para pagar. Habilitaron otro ingreso por un lateral sobre Av. Sarmiento. Solo tomé foto a este cartel que dice "Prioridad Porteña. La entrada es sin cargo."
Esto significa que a quienes no tienen domicilio en CABA les han comenzado a cobrar el ingreso. El aviso institucional dice: "Ecoparque: cobrarán entrada a turistas, pero el ingreso seguirá siendo gratuito para los porteños. Los menores de 12 años, mayores de 65 y personas con discapacidad también tendrán pase libre." (/buenosaires.gob.ar) Es, decir, conserva y garantiza la sensibilidad social para los sectores más vulnerables o que requieren mayor contención.
Esto comenzó a partir del 17 de junio del 2026 y yo lo he visto hoy, el 26 de junio de 2026.
Es una realidad que a la ciudad vienen muchos turistas los fines de semana, y la zona de los bosques de Palermo se llena. Antiguamente, durante su funcionamiento como zoológico (1888–2016) se aplicaban tarifas generales, y nadie decía nada y se aceptaba (la perspectiva histórica). Luego vino un período de obras durante la transformación a Ecoparque, y fue de ingreso gratuito, progresivamente fueron agregando molinetes y pasadores con lectores de documento. Ahora llegó el momento que cobran a quienes no tienen domicilio en la Ciudad.
Hubo críticas en las RRSS masivas (tik tok, youtube, facebook e instagram), pero fueron pocas, como casi siempre sucede, algunos ponen el grito en cielo, sin argumento, pero con alta emocionalidad, y terminan en una catarata de comentarios vacíos y de tinte político. No hay argumento de "porque debería ser gratis para todos", y también hay mucho de hipocresía en estos grupos minoritarios. Algo similar sucedía con los animalistas cuando estaba el zoológico, venían con sus pancartas y sus carteles y se pasaban una día completo con sus manifestaciones de manera continuada, pero no hacían mismo con tanto ahínco en los zoológicos vigente en las demás provincias y ciudades del país. (La indignación selectiva, con tintes políticos o catarsis emocionales de algunos individuos puntuales)
Es sabido que muchos turistas son extranjeros, pero muchos más son turistas internos, y dentro de este grupo son los que llegan de la Provincia de Buenos Aires. Y ahí está el punto, una provincia muchísimo más grande, con cantidad de ciudades, más terrenos, más espacios, más gente, y no tienen atractivos como el Ecoparque ¿por qué los que se manifiestan no piden Ecoparque en tantas ciudades? ¿por qué no tienen Ecoparque? ¿por qué tienen que venir aquí y no tener uno o varios propios? ¿por qué no crean Ecoparques en sus ciudades y cobran ingresos habiendo tantos turistas que sales de CABA y van hacia las distintas ciudades de la Provincia? Por ejemplo, ex Zoológico de La Plata, ubicado en el Paseo del Bosque, fue reconvertido en un Bioparque enfocado en la conservación y el bienestar animal. El predio no funciona como paseo público tradicional, sino que está orientado a visitas educativas guiadas para escuelas primarias, es decir, ni siquiera en ese bioparque le permiten el ingreso a los platenses ni a los bonaerenses, es decir, cerró sus puertas en 2018 como paseo público cotidiano para las familias de La Plata y del resto del Gran Buenos Aires, y nadie ha dicho nada ni se han manifestado en 8 años.
Hay puntos fuertes de defensa del cobro de ingreso por el lado fiscal. La equidad impositiva y reciprocidad fiscal: - Sostenibilidad vía impuestos locales. - Retribución al contribuyente. - Modelo global estándar.
La pregunta eso, ¿por que los vecinos, asociaciones civiles, fundaciones, ong, paseantes y turistas no interpelan a las gestiones locales bonaerenses para que desarrollen, inviertan y pongan en valor espacios de conservación y recreación propios? ¿por qué se centran en como avanza la Ciudad, con menos potencial, y descuidan o no miran todo lo que dejan perder en una provincia tan grande y tan rica?
La asimetría con la Provincia de Buenos Aires. Resulta paradójico la falta de oferta propia que en una provincia con vasta extensión territorial y abundantes recursos naturales, que no exista una red de ecoparques o paseos públicos equivalentes en sus distintos municipios para absorber la demanda recreativa de sus propios vecinos. En lugar de focalizar el debate en la decisión de CABA de cuidar sus recursos tributarios, la pregunta de fondo debería ser por qué la Provincia de Buenos Aires, con una escala territorial y poblacional infinitamente mayor, no ha desarrollado bioparques o ecoparques públicos equivalentes para el disfrute de sus propios vecinos (y cobrando a los externos, porteños, extranjeros o de otras ciudades bonaerenses)
🏁 Conclusión Una sesión de enfriamiento muy bien estructurada: larga, disfrutada y con la intensidad justa. En entornos urbanos y llanos, toma los datos de altimetría como una curiosidad técnica; lo verdaderamente importante es que la distancia, el ritmo y los beneficios para tu cuerpo fueron 100% reales.
El Bosques de Palermo no es solo un parque: es un lienzo en movimiento, donde cada zancada pinta trazos de esfuerzo sobre el asfalto. Y hoy, el cuaderno de bitácora de este entrenamiento de 5K por el Parque Tres de Febrero se llenó de números… y de magia visual.
📊 El Ritmo como pincelada Corrí un negative split impecable: comencé con la prudencia de quien sabe que el camino guarda sorpresas, y aceleré como si el viento de los jacarandás me empujara. El km 3 (5:49) fue mi obra maestra: una prueba de que mis piernas guardan velocidad bajo la superficie, como esas fotos fragmentadas que, al unirlas, revelan una imagen más grande. Y desde el km 4, el ritmo se volvió mi aliado, no mi verdugo, a pesar de que el suelo decidiera subirse a tus espaldas. El gráfico de ritmo es un espejismo controlado: una salida fuerte, luego la estabilidad de quien domina el terreno, y al final… ningún derrumbe. Solo la resistencia aeróbica, sólida como el tronco de los árboles que bordean el camino.
🎨 Zonas de esfuerzo: El 99% en el sweet spot El 99% del tiempo en Zona 2-3 no es casualidad. Es la paleta de colores de un artista que sabe que la base aeróbica es el fondo sobre el que luego brillarán los detalles. Hoy no buscaba romper récords, sino acumular capas: como esas imágenes superpuestas donde cada plano añade profundidad a la escena. Corrí en unloop clásico, pero el terreno lo convirtió en un entrenamiento de collage: pedazos de velocidad, trozos de fuerza, retazos de aliento entre los árboles.
🖼️ Las imágenes que acompañan esta historia Las fotos de este entrenamiento no son simples registros. Son obras surrealistas que capturan la esencia de lo que viviste:
• La zapatilla como mosaico: Cada trozo de imagen en su empeine es un kilómetro recorrido, un ritmo conquistado, un repecho domado. El calzado se convierte en un álbum de recuerdos en movimiento. • El asfalto distorsionado: Las líneas del camino se curvan como en un sueño de Dalí, reflejando cómo la fatiga y el ritmo juegan con tu percepción. ¿Es el parque el que se deforma… o es tu mente la que lo ve así después del km 4? • Los árboles multiplicados: Los árboles se repiten en capas infinitas, como el eco de mis pasos resonando en el aire. El bosque no es testigo: es cómplice.
🏃♂️ Conclusión: un entrenamiento que es poesía en movimiento Hoy no solo corrí 5K. Cree una pieza de arte efímero:
• Ritmo constante = el trazo seguro de un pincel. • Gestión de elevación = el dominio de la perspectiva. • 99% en zona aeróbica = la paciencia del artista que sabe que las obras maestras no se apuran.
El Bosques de Palermo me regala más que oxígeno: me da inspiración para ver el entrenamiento como algo vivo, cambiante, lleno de matices. Y estas imágenes surrealistas son la prueba de que, a veces, el sudor y el asfalto pueden ser tan poéticos como un cuadro.
El gráfico de velocidad no miente: 7,8 km/h de crucero, y después esos pozos que caen casi a cero, uno tras otro, cada vez que el cuerpo se detiene y la cámara toma el mando. Una caminata post entrenamiento no es solo una curva de recuperación cardiovascular; también es, leída en retrospectiva, un mapa de las cosas que valieron la pena detenerse a mirar. Hoy el mapa marcó dos.
La primera fue un ganso, blanco, patas de un naranja casi artificial, apostado en el pastizal frente al puente de hierro y madera pintado de blanco que cruza el lago de Parque Tres de Febrero. No hacía nada, en el sentido utilitario del término: se acicalaba. Hundía el pico entre las plumas del pecho con una concentración que no admitía interrupciones, ajeno por completo al lago, al puente, a los botes, a mí. Es un gesto cerrado sobre sí mismo — un circuito que empieza y termina en el propio cuerpo. Si uno quisiera forzar una lectura, diría que el ganso practicaba una forma de atención sin objeto externo, un narcisismo sin espejo, porque ni siquiera necesitaba mirarse: le bastaba con sentirse.
La segunda escena, más adelante, en otro espejo de agua, invirtió el signo. Un benteveo — ese pecho amarillo y esa ceja negra que uno aprende a reconocer sin buscarlo, de tanto cruzárselo en esta ciudad — se había instalado en la reja de hierro que separa el sendero del agua, justo sobre el punto donde tres gansos domésticos nadaban en fila. No se movía, pero su inmovilidad era de otra clase: la cabeza giraba, el ojo barría el agua, el cuerpo entero en estado de alerta útil. El benteveo no se acicala frente a una audiencia; caza. Su quietud es la quietud de quien tiene una hipótesis sobre dónde va a aparecer el próximo insecto, y espera confirmarla.
Ahí está, creo, el contraste que valía la pena traer a la crónica: dos animales inmóviles, en el mismo parque, la misma tarde, y sin embargo dos regímenes de espera completamente distintos. El ganso espera para sí — su quietud no produce nada fuera de él, es puro mantenimiento del propio plumaje. El benteveo espera hacia afuera — su quietud es una apuesta, una opción abierta sobre un futuro incierto pero explotable. Uno podría decir, sin forzar demasiado la metáfora, que ahí hay dos temperamentos posibles frente a la incertidumbre: el que se repliega sobre el propio cuidado y el que se mantiene alerta, gastando energía en la sola tarea de no perderse la oportunidad cuando esta pase. No sé si el Rosedal me regaló hoy una lección o simplemente dos fotos decentes. Pero cuando la velocidad del recorrido cae a cero en el gráfico, después de acumular kilómetros a paso de recuperación, casi siempre es porque algo — un ganso vanidoso, un benteveo calculador — decidió que valía la pena quedarse quieto.
Con ayuda de Claude IA. Parque Tres de Febrero, Palermo — 26/6/2026, 4,45 km, ritmo medio 11:13 min/km.
Hay mañanas en las que correr deja de ser un simple acto físico para convertirse en algo más. Una sesión sólida y bien ejecutada en el Parque Tres de Febrero (Bosques de Palermo, CABA) nos dejó no solo métricas impecables de consistencia y gestión del esfuerzo, sino también una sensación mágica en el ambiente.
📊 Análisis de ritmo y consistencia Este entrenamiento se ubica en la categoría de rodaje aeróbico sostenido, con una excelente regularidad y un gasto energético muy eficiente:
• Estabilidad en el ritmo: La velocidad por kilómetro se mantuvo de forma constante entre 9.2 y 10.3 km/h, con variaciones mínimas. • El pico de la sesión: El tercer kilómetro fue el más rápido (10.3 km/h), coincidiendo con el tramo más despejado del parque. • Resistencia aeróbica: La curva de velocidad se mantuvo estable y sin caídas bruscas. • Escala de esfuerzo percibido: Sin registro de frecuencia cardíaca, el control de la intensidad fue totalmente perceptivo, demostrando una gran conexión mente-cuerpo.
Conclusión técnica: Palermo es un circuito ideal para mantener un ritmo constante y trabajar la economía de carrera. Si el objetivo es mejorar el rendimiento en 10 km, este tipo de sesiones son perfectas para consolidar la base aeróbica antes de introducir intervalos o cambios de ritmo.
✨ Entre dimensiones: la magia de correr Más allá de los datos y las métricas, la atmósfera del parque generó una experiencia casi mística:
El camino está habitado por criaturas etéreas que corren en la misma dirección, envueltas en un resplandor fantasmal y rodeadas de un paisaje encantado. La atmósfera mágica se intensifica con la niebla luminosa y los destellos que acompañan su marcha.
Y sin embargo, el aire es claro y fresco; el sol acaricia la piel como si también participara del entrenamiento. En este plano y en otros, correr se vuelve un rito compartido: los cuerpos físicos avanzan sobre el asfalto mientras las formas luminosas acompañan desde dimensiones paralelas, reflejando la misma energía vital.
Nothing beats a brisk walk through the streets and parks of Palermo (Buenos Aires) to wind down a solid training session. After running 5k, it was time for an urban trek—the perfect cool-down to loosen up the legs, rack up extra steps, and enjoy the great outdoors in unbeatable weather.
✈️ Sky highlights: Contrails and the Daytime Moon During the walk, the sky offered a couple of stunning views worth capturing:
• The contrail (condensation trail): That crisp white line cutting through the clear blue sky forms when hot, humid airplane exhaust (above 26,000 feet) instantly freezes upon hitting extremely cold air (below -40 °F/-40 °C). Thanks to the clean, dry weather, the trail stayed sharp for several minutes, drawing a perfect diagonal above the treetops. • The daytime moon: In one of the shots along the tree-lined path, just below the contrail, you can faintly spot the daytime moon—adding a special touch to the walk.
A perfect urban stroll combining sports, city nature, and great photography. 🌿🌤️
The last session through the Bosques de Palermo was pure fluidity, zero drama for the joints, and the kind of pace that’s a joy to look at on your watch. Here is the "behind the scenes" of this run:
• Light feet, happy joints: With a cadence between 174 and 184 spm, I was in running’s sweet spot. No heavy footsteps, no overexertion: the perfect technique to fly low and protect the knees. • Lap 3 was pure fire 🔥: I saved some engine for the middle of the run, and the third lap ended up being the fastest. That’s how you manage energy and pull off an impeccable gear change! • Hill-proof: Palermo has its gentle ups and downs (nothing dramatic, a maximum elevation gain of 23 meters), but the best part was that the pace didn't even notice. I kept a constant speed as if on autopilot, proving that aerobic engine is getting sharper and sharper.
📊 The Runner's Check-Up
• Cadence: 174–184 spm (Bordering perfection! Top-tier running form). • Pace: 6'04"/km (That aerobic "cruise" pace that builds the endurance of steel you’ll thank yourself for on your next long run). • Terrain: Those small inclines weren't an obstacle, but the perfect gym to work the stabilizing muscles and gain strength without even realizing it.
Conclusion: A solid, smart, and super fun workout to look at in the numbers. Let's keep clocking up the kilometers with this same energy! 🚀
Nada mejor para cerrar una buena sesión de entrenamiento que una caminata a paso firme por las calles y bosques de Palermo (CABA). Después de correr 5 km, tocó hacer un recorrido de senderismo urbano (urban trek) ideal para enfriar, aflojar las piernas y sumar unos pasos extra disfrutando del aire libre y de un clima inmejorable.
✈️ El detalle en el cielo: Estelas y la Luna diurna Durante la caminata, el cielo regaló un par de postales geniales que valió la pena capturar:
• La estela de condensación (contrail): Esa línea blanca impecable que cruza el azul despejado se forma cuando los gases de escape calientes y húmedos de los aviones (a más de 8.000 metros) se congelan al instante al chocar con el aire extremadamente frío (por debajo de los -40 °C). Gracias a lo limpio y seco que estaba el día, la estela se mantuvo bien definida durante varios minutos, trazando una diagonal perfecta sobre las copas de los árboles. • La Luna de día: En una de las tomas del camino arbolado, justo por debajo de la estela, se llega a distinguir tenuemente la Luna diurna, dándole un toque especial a la caminata.
Un paseo urbano perfecto para conectar deporte, naturaleza en la ciudad y buena fotografía. 🌿🌤️
La última sesión por los Bosques de Palermo fue exactamente pura fluidez, cero drama para las articulaciones y un ritmo de los que da gusto ver en el reloj. Aquí dejo el "detrás de escena" de esta corrida:
• Pies ligeros, articulaciones felices: Con una cadencia de entre 174 y 184 ppm, estuve en la zona de oro del running. Ni paso pesado ni sobreesfuerzo: la técnica perfecta para volar bajito y cuidar las rodillas. • La vuelta 3 fue puro fuego 🔥: Guardé motor para la mitad de la carrera y la tercera vuelta terminó siendo la más rápida. ¡Eso es saber administrar la energía y meter un cambio de ritmo impecable! • A prueba de lomitas: Palermo tiene sus pequeñas subidas y bajadas (nada dramático, máximo 23 metros de desnivel), pero lo mejor fue que el ritmo ni se enteró. Mantuve la velocidad constante como si fueras en piloto automático, demostrando que ese motor aeróbico está cada vez más fino.
📊 El "Check-up" del runner:
• Cadencia: 174–184 ppm (¡Rozando la perfección! El nivel rey de los corredores). • Ritmo: 6'04"/km (Ese ritmo aeróbico "crucero" que construye la resistencia de acero que vas a agradecer en tu próximo fondo). • Terreno: Esas pequeñas pendientes no fueron un obstáculo, sino el gimnasio perfecto para poner a trabajar los músculos estabilizadores y ganar fuerza sin darte cuenta.
Conclusión: Un entrenamiento sólido, inteligente y muy divertido de ver en los números. ¡A seguir sumando kilómetros con esta misma energía! 🚀
Caminar la Ciudad de Buenos Aires siempre regala postales inesperadas si uno agudiza la mirada. Esta vez, la propuesta fue un recorrido circular en modalidad Urban Trek o marcha urbana de baja intensidad (LISS): una travesía activa, pero profundamente contemplativa, conectando tres barrios con identidades muy marcadas: Palermo, Villa Crespo y Caballito.
El recorrido
• Punto de partida: Cruce de Malabia y Av. Santa Fe. • Trayecto: Avanzando derecho por Av. Scalabrini Ortiz, girando en Av. Warnes para ingresar al parque. • Límites barriales: Al cruzar Av. Córdoba entramos en Villa Crespo; al cruzar Av. Ángel Gallardo, pisamos Caballito. • El epicentro: Dos vueltas completas al Parque Centenario. • Punto de llegada: Regreso al cruce de Av. Santa Fe y Av. Scalabrini Ortiz.
A lo largo del camino, estos fueron los pequeños dramas, Joyas arquitectónicas y curiosidades visuales que capturaron mi atención:
Parroquia Nuestra Señora de la Consolación: La pérdida del cielo La primera parada obligada nos lleva a un templo a cargo de la Orden de Agustinos Recoletos, dueño de una enorme riqueza patrimonial:
• Un poco de historia: Aunque su erección canónica data de 1928 (bajo el nombre de Mater Consolationis), la piedra fundamental se bendijo en 1939 y el templo se inauguró finalmente en mayo de 1941 por el Cardenal Santiago Luis Copello. • Arquitectura: Diseñada por el constructor León Valli, es una obra de estilo neorrománico ecléctico (47 metros de largo por 17 de ancho). En su fachada destaca un imponente campanario en forma de aguja y un sobrio pórtico con un altorrelieve de la Virgen con el Niño Jesús, San Agustín y Santa Mónica. • Tesoros interiores: Alberga 35 vitrales de la prestigiosa Casa Estruch, un altar mayor de mármoles de colores con tallas en quebracho blanco de Leo Moroder, y un órgano de coro nacional restaurado artesanalmente por el maestro Enrique Rimoldi.
La postal de época: Al lado del templo están construyendo un edificio y, lamentablemente, se acabó el "fondo de cielo". El nuevo fondo de ladrillo hueco y andamios rompe por completo la perspectiva limpia y la mística que solía tener la aguja neogótica recortándose contra el azul del cielo.
Plazoleta Mauricio B. de Hirsch: Un islote en Warnes En pleno Villa Crespo, estratégicamente ubicada en la intersección de Av. Warnes, Padilla y Julián Álvarez, se encuentra esta pequeña plazoleta triangular. Es un verdadero pulmón verde y un punto de referencia visual indispensable para los peatones. El espacio está dominado por vistosas palmeras maduras y arbustos perimetrales que aportan una necesaria cuota de sombra y un quiebre natural en medio del denso tránsito comercial de la zona.
Parque Centenario y "la urgencia del lazo afectivo" Durante las dos vueltas al parque, un detalle mínimo pero cargado de humanidad interrumpió la caminata. Alguien perdió una bufanda con valor sentimental y pegó un cartelito hecho a mano en la corteza de un árbol, con un dibujo ilustrativo pidiendo ayuda. Un pequeño drama cotidiano de invierno fijado con cinta. Ojalá la tenacidad de ese cartel rinda sus frutos y el reencuentro sea posible.
El saber reducido a utilería: libros como props de diseño De regreso, el foco cambió hacia las vidrieras comerciales, donde me topé con un curioso fenómeno de visual merchandising: el uso de libros como objetos puramente estéticos. Por un lado, un tomo de una enciclopedia clásica —concebido originalmente para albergar el conocimiento humano— quedó reducido a la categoría de soporte o adorno en una vidriera de muebles. Cumple la misma función geométrica que los cubos de madera pintados que la rodean: aportar volumen y un toque de color rojo para equilibrar la composición visual del estante. Un llamativo vaciamiento de su propósito original. En otra vidriera, la técnica se repetía utilizando los libros como props (elementos de utilería) para sobreelevar objetos o carteles con códigos QR. Entre los títulos que se alcanzaban a distinguir estaban:
• Botticelli (libro de arte de gran formato). • Cincuenta sombras de Grey de E.L. James (sosteniendo el QR). • Emma de Jane Austen. • Varios títulos de la Editorial Norma y un lomo naranja de la editorial argentina Mansalva.
¿Por qué los comercios usan esta técnica?
• Eleva el nivel estético: Aporta una textura orgánica y calidez de "hogar" que el metal o el vidrio no logran. • Genera alturas: Colocar los productos a diferentes niveles visuales dinamiza la exhibición y capta mejor la atención del cliente. • Identidad de marca: Según los títulos elegidos (arte, clásicos o literatura contemporánea), el local comunica sutilmente el perfil y la sofisticación de su público.
Terminar el circuito genera esa hermosa sensación de haber entrenado el cuerpo y, al mismo tiempo, haber redescubierto la ciudad con ojos de turista en nuestro propio suelo.
Who says you have to leave the city to go hiking? Today, I propose a day of urban trekking (city-trekking or low-intensity steady-state cardio - LISS). An active yet deeply contemplative journey designed to rediscover the history, architecture, and daily pulse of three emblematic neighborhoods in the Autonomous City of Buenos Aires: Palermo, Villa Crespo, and Caballito.
The Route: Step by Step
• Starting and Ending Point: Intersection of Av. Santa Fe and Av. Scalabrini Ortiz (Circular route). • The Outbound Journey: We begin our walk straight down the vibrant Av. Scalabrini Ortiz. Upon crossing Av. Córdoba, we officially enter the tango-paced streets of Villa Crespo. • Continuing On: We keep moving forward until turning onto Av. Warnes, which guides us directly toward our green oasis. Crossing Av. Ángel Gallardo, we formally enter the Caballito neighborhood and come face-to-face with our main destination: Parque Centenario. Here, we will complete two full laps around its perimeter before heading back to our starting point.
Landmark Guide: History and Architecture Around the Park During our two reconnaissance laps around the park and its surroundings, we will stop at these milestones of great heritage and cultural value:
1. Parque Centenario Designed by the famous landscape architect Carlos Thays and inaugurated in 1910 to commemorate the centennial of the May Revolution. This green lung of Caballito stands out for its perfect radiocentric design and its beautiful central artificial lake, establishing itself as one of the most important recreational hubs in the commune. To learn more about its history and design, you can visit the WebOeba website - Parque Centenario: https://www.weboeba.com/caballito/centenario/pcentenario.html
2. Bernardino Rivadavia Natural Sciences Argentine Museum One of the most significant natural science museums in Latin America. Originally founded through the initiative of Bernardino Rivadavia in 1812, its imposing current building blends an eclectic style with ornamentations of local flora and fauna carved in stone and ironwork.
• Dinosaur replicas in the gardens: Visible from the outside and on the grounds, these life-sized fiberglass sculptures of species such as the Tyrannosaurus rex, Triceratops, ankylosaurs, and various herbivores are accompanied by educational scientific signage. • Prehistoric megafauna: The outdoor tour also features skeleton reproductions of the megafauna that once inhabited the Pampas region. A striking and dynamic sculpture recreating a fight between two saber-toothed cats (Smilodon populator) stands out.
3. Luis Pasteur Zoonosis Institute Located within the park grounds, this national reference public institution was founded at the end of the 19th century. Its work is crucial for public health, focusing on the research, prevention, diagnosis, and treatment of diseases transmitted from animals to humans (zoonosis), as well as providing vaccination and epidemiological control services.
4. Pedro Mallo Central Naval Hospital (Naval Building) Located across from the park on Av. Patricias Argentinas. Designed by the renowned architect Clorindo Testa alongside Lacarra and Marré (inaugurated in 1981), it is a masterpiece of Argentine modern and brutalist architecture. Its concrete structure explicitly emulates the silhouette of a large transatlantic ocean liner, complete with circular porthole-style windows.
5. Astronomical Observatory (Argentine Association of Friends of Astronomy) Founded in 1929, this historic civil institution has its headquarters and observatory inside the park. With its iconic domes and telescopes (both historic and modern), it is a beacon for scientific outreach, offering courses, workshops, and organizing guided night visits.
6. Parque Centenario Book Fair A classic of Buenos Aires culture. Its permanent stalls on the outer ring of the park form one of the city's most traditional spots for book exchanges, specializing in used books, out-of-print magazines, comic books, school textbooks, and collectible literature.
7. Parque Centenario Flagpole An imposing, patriotic sculptural structure. Its ornamental base, covered with artistic reliefs and decorative majolica tiles, pays tribute to major milestones and allegories of national history and Argentine identity.
8. Marie Curie Oncology Hospital Accuracy Note: Located right in front of the park (on Patricias Argentinas Street), this public health center specializes in oncology treatments (often locally associated with the Ángel H. Roffo Oncology Institute). It stands out for its historic pavilion-style architecture, dedicated to radiotherapy and comprehensive cancer care.
9. Our Lady of Sorrows Parish and Shrine
• The Parish: Located facing the park, at the intersection of Av. Díaz Vélez and Campichuelo, stands this sanctuary of imposing Neo-Gothic architecture inaugurated in 1942. • The Park Shrine: Inside the park itself, mounted on an exposed brick monolith, lies the Our Lady of Sorrows Shrine made of majolica tiles. This space serves as a strong community anchor, especially in mid-September during the neighborhood's Patronal Feasts, when the faithful hold processions around the image inside the park.
10. Mural. A piece created by the Pinta Argentina project, led by Victoria Ferreyra, depicting a red-haired figure reading a book surrounded by blue and yellow silhouettes symbolizing the embrace between street art and daily life.
Travel Log: Nostalgia, Changes, and a Personal Outlook Urban trekking also means sharpening your eye to spot the details hidden by daily haste, and confronting the present with our own memories of public spaces.
The corner of neglect and the dismantled fair When passing by Parque Centenario, it is impossible to miss a closed iron gate that almost goes unnoticed. Behind it, the overgrown grass betrays signs of neglect. A ramp at this entrance connects to a large paved area that functions as a parking lot. Nowadays, only the traditional official fairs persist in the park (the book fair and the craft fair). However, this paved area used to host an informal—or semi-formal—fair popularly known as the feria de los manteros (street vendors' fair), which was permanently dismantled by the City Government in August 2024.
Memories of a weekend "combo" Before the pandemic, I used to frequent this loop quite a bit as a perfect weekend plan. My "combo" would start at Parque Rivadavia in Caballito. There, I would browse its famous coin and stamp collecting fair, and sometimes the book and sticker trading fairs. After that first stop, I would walk down to the manteros fair at Parque Centenario. It was a chaotic universe where, amid a lot of "junk," treasures would always appear. My main interest was unique antiques and coins. Although it lacked the specialized nature and collectible pieces of the Parque Rivadavia fair, you could find plenty of national coins—especially common circulation commemorative editions—on the blankets of Centenario at a notably lower cost. For others, the draw was clothing, toys, or vintage tech gear. Today, seeing that silent, closed lot brings back nostalgia for those walks spent searching and haggling.
Conclusion This urban trekking circuit shows us that the City of Buenos Aires is an open-air museum. In a single walking tour, we connect the commercial pulse of Palermo, the identity of Villa Crespo, and the green, historic heart of Caballito. Put on a good pair of sneakers, pack your mate thermos, and head out to walk the city with the eyes of an explorer.
Hoy comparto una nueva jornada de senderismo urbano (urban trek, city-trekking o marcha urbana de baja intensidad - LISS). Una travesía activa, pero profundamente contemplativa, diseñada para redescubrir la historia, la arquitectura y los latidos cotidianos de tres barrios emblemáticos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Palermo, Villa Crespo y Caballito.
El recorrido: paso a paso
• Punto de partida y llegada: Cruce de Av. Santa Fe y Av. Scalabrini Ortiz (Recorrido circular). • El camino de ida: Iniciamos la marcha derecho por la vibrante Av. Scalabrini Ortiz.
o Al cruzar la Av. Córdoba, nos adentramos oficialmente en las calles con ritmo de tango de Villa Crespo. o Seguimos avanzando hasta girar en la Av. Warnes, la cual nos guiará de manera directa hacia nuestro oasis verde. Al cruzar la Av. Ángel Gallardo, ingresamos formalmente al barrio de Caballito y nos topamos con nuestro gran destino: el Parque Centenario, donde realizaremos dos vueltas completas a su perímetro antes de emprender el regreso al mismo punto de partida.
Guía de puntos emblemáticos: historia y arquitectura en torno al Parque Durante nuestras dos vueltas de reconocimiento al parque y sus inmediaciones, nos detendremos en estos hitos de gran valor patrimonial y cultural:
1. Parque Centenario Diseñado por el célebre paisajista Carlos Thays e inaugurado en 1910 para conmemorar el centenario de la Revolución de Mayo. Este pulmón verde de Caballito destaca por su diseño radiocéntrico perfecto y su hermoso lago artificial central, consolidándose como uno de los centros de recreación más importantes de la comuna. Para saber más sobre su historia y diseño, puedes consultar el sitio de WebOeba - Parque Centenario. https://www.weboeba.com/caballito/centenario/pcentenario.html
2. Museo Argentino de Ciencias Naturales "Bernardino Rivadavia" Uno de los museos de ciencias naturales más trascendentes de América Latina. Fundado originalmente por iniciativa de Bernardino Rivadavia en 1812, su imponente edificio actual fusiona un estilo ecléctico con ornamentaciones de flora y fauna local talladas en piedra y herrería.
• Réplicas de dinosaurios en los jardines: Visibles desde el exterior y en el predio, destacan esculturas a tamaño real de especies como el Tyrannosaurus rex, el Triceratops, anquilosaurios y diversos herbívoros, fabricadas en fibra de vidrio y acompañadas por cartelería educativa científica. • Megafauna prehistórica: El recorrido exterior también exhibe reproducciones de esqueletos de la megafauna que habitó la región pampeana, sobresaliendo una impactante y dinámica escultura que recrea la lucha entre dos tigres dientes de sable (Smilodon populator).
3. Instituto de Zoonosis Luis Pasteur Ubicado dentro del predio del parque, este organismo público de referencia nacional fue fundado a finales del siglo XIX. Su labor es crucial para la salud pública, dedicándose a la investigación, prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades transmitidas de animales a humanos (zoonosis), además de brindar servicios de vacunación y control epidemiológico.
4. Hospital Naval Central "Pedro Mallo" (Edificio Naval) Ubicado frente al parque sobre la Av. Patricias Argentinas. Diseñado por el célebre arquitecto Clorindo Testa junto a Lacarra y Marré (inaugurado en 1981), es una obra maestra de la arquitectura brutalista y moderna argentina. Su estructura de hormigón emula explícitamente la silueta de un gran buque transatlántico, completada con ventanas circulares a modo de ojos de buey.
5. Observatorio Astronómico (Asociación Argentina Amigos de la Astronomía) Fundada en 1929, esta histórica institución civil posee su sede y observatorio dentro del parque. Con sus emblemáticas cúpulas y telescopios (tanto históricos como modernos), es un faro de divulgación científica que dicta cursos, talleres y organiza visitas guiadas nocturnas.
6. Feria de Libros del Parque Centenario Un clásico de la cultura porteña. Sus puestos permanentes sobre el anillo exterior del parque conforman uno de los puntos de intercambio bibliográfico más tradicionales de la ciudad, especializándose en libros usados, revistas descatalogadas, cómics, textos escolares y literatura de colección.
7. Mástil del Parque Centenario Una imponente estructura escultórica de carácter patriótico. Su base ornamental revestida con relieves artísticos y mayólicas decorativas rinde homenaje a los grandes hitos y alegorías de la historia nacional y la identidad argentina.
8. Hospital de Oncología Marie Curie Nota de precisión: Ubicado inmediatamente frente al parque (sobre la calle Patricias Argentinas), este centro de salud público especializado en tratamientos oncológicos (a menudo asociado en la zona al Instituto de Oncología Ángel H. Roffo) destaca por su arquitectura histórica organizada en pabellones, dedicada a la radioterapia y a la atención oncológica integral.
9. Parroquia y Ermita de Nuestra Señora de los Dolores
• La Parroquia: Ubicada frente al parque, en la intersección de Av. Díaz Vélez y Campichuelo, se erige este santuario de imponente arquitectura neogótica inaugurado en 1942. • La Ermita del Parque: Dentro del mismo parque, montada sobre un monolito de ladrillo visto, se encuentra la Ermita de Nuestra Señora de los Dolores realizada en mayólicas. Este espacio sirve de fuerte conexión comunitaria, especialmente a mediados de septiembre durante las Fiestas Patronales del barrio, cuando los fieles realizan procesiones alrededor de la imagen en el parque.
10. Mural. Obra realizada por el proyecto Pinta Argentina, dirigido por Victoria Ferreyra, que muestra a una figura de cabello rojo leyendo un libro rodeada de siluetas azules y amarillas que simbolizan el abrazo entre el arte callejero y la vida cotidiana.
Bitácora de viaje: nostalgia, cambios y una mirada personal Hacer senderismo urbano también implica agudizar el ojo para ver los detalles que la prisa cotidiana nos oculta, y confrontar el presente con nuestros propios recuerdos del espacio público.
El rincón del abandono y la feria desmantelada Al pasar por el Parque Centenario, es imposible no notar una puerta de rejas cerradas que casi pasa desapercibida. Detrás de ella, el pasto crecido delata el paso del abandono. Una rampa de esta entrada conecta con un playón que funciona como estacionamiento. Hoy en día, en el parque solo persisten las ferias oficiales tradicionales (la de libros y la de artesanías). Sin embargo, este playón albergaba una feria informal —o casi informal— conocida popularmente como la feria de los manteros y ambulantes, la cual fue desmantelada de manera definitiva por el Gobierno de la Ciudad en agosto de 2024.
Recuerdos de un "combo" de fin de semana Antes de la pandemia, yo solía frecuentar mucho este circuito con un plan perfecto de fin de semana. Mi "combo" consistía en arrancar en el Parque Rivadavia de Caballito. Allí, recorría su célebre feria de numismática y filatelia, y a veces las de libros y la de figuritas. Luego de esa primera parada, bajaba caminando hacia la feria de los manteros en el Parque Centenario. Era un universo caótico donde, entre mucha "porquería" (depende cada quien), siempre aparecían cosas interesantes. Mi interés principal eran las antigüedades particulares y las monedas. Aunque no contaba con la especificidad ni las piezas de colección de la feria del Parque Rivadavia, en los mantones de Centenario se conseguían muchísimas monedas nacionales —sobre todo ediciones conmemorativas de circulación común— a un costo notablemente menor. Para otros, el atractivo estaba en la ropa, los juguetes o los artículos informáticos vintage. Hoy, ver ese playón silencioso y cerrado invita a la nostalgia de aquellas caminatas de búsqueda y encuentro.
Conclusión Este circuito de senderismo urbano nos demuestra que la Ciudad de Buenos Aires es un museo a cielo abierto. En un solo recorrido a pie, unimos el pulso comercial de Palermo, la identidad de Villa Crespo y el corazón verde e histórico de Caballito. Calzate unas buenas zapatillas, prepará el termo y salí a caminar la ciudad con ojos de explorador.