Hay una forma de caminar la ciudad que transforma el asfalto en un mapa de descubrimientos. Bajo las etiquetas de senderismo urbano (Urban Trek), city-trekking o marcha urbana de baja intensidad (LISS), inicié una travesía activa pero contemplativa. El plan: un recorrido circular por el barrio de Palermo, CABA, comenzando y terminando en el mismo punto: el cruce de la Av. Santa Fe con la calle Fray Santa María de Oro.
A continuación, les comparto las postales, reflexiones e historias que me dejó el camino.
1. El Arroyo Maldonado y la geografía oculta
Mi primera parada técnica fue bajando por la Av. Intendente Bullrich hasta la Av. Del Libertador. Mientras esperaba la luz verde del semáforo, aproveché para fotografiar un par de carteles que dispararon una interesante interpretación urbana:
• El primero (verde): Pertenece al sistema de bicisendas porteñas, detallando distancias y tiempos estimados de viaje. El reflejo de una movilidad sostenible y un urbanismo que busca reconectar al ciudadano con el espacio público.Interpretación urbana: Este arroyo fue entubado a mediados del siglo XX y hoy corre bajo la Avenida Juan B. Justo como colector pluvial. El contraste entre ambos carteles —uno funcional y otro histórico— resume la tensión entre progreso y memoria, recordándonos la infraestructura oculta: cómo la ciudad se construye sobre su propia naturaleza y cómo esos ríos invisibles aún determinan su drenaje y urbanismo.
• El segundo (azul): Funciona como un rescate de la memoria del territorio. Lleva la leyenda “Por acá pasa el Arroyo Maldonado” y enumera los barrios que recorre bajo tierra (Liniers, Villa Luro, Vélez Sarsfield, Floresta, Villa Santa Rita, Villa Gral. Mitre, Caballito, Villa Crespo y Palermo).
2. Postales del asfalto: Incidentes y texturas urbanas
Apenas crucé las vías y giré para tomar la Av. Dorrego, el sonido de una frenada y el característico "tac" rompieron la calma. Un nuevo incidente vial menor involucró a dos vehículos blancos. Fue un choque leve, apenas un toque; ambos conductores descendieron y el afectado comenzó a inspeccionar el paragolpes buscando daños.
Metros más adelante, mi ojo fotográfico se detuvo en el vidrio de un local gastronómico. Estaba completamente astillado y fracturado, pero mantenía su forma general gracias a un patrón texturado que parecía una red de pequeñas grietas o un mosaico. Esta característica delata que se trata de vidrio templado. A diferencia del vidrio común, cuando este se rompe no genera grandes fragmentos afilados, sino miles de pedacitos diminutos que se mantienen unidos por la tensión superficial y el marco, evitando así lesiones graves.
3. Infraestructura necesaria en Plaza República de Haití
Continuando el trayecto, pasé por la posta de calistenia ubicada al comienzo de la Plaza República de Haití. Decidí cruzarla saliendo por el camino del medio y me encontré con una grata novedad: han construido una amplia vereda con baldosas y estaban terminando de instalar nuevas paradas de colectivo.
Esta obra era sumamente necesaria y revaloriza la circulación del lugar. Por allí conectan diariamente varios corredores y caminantes, y antes, los días posteriores a las lluvias, la zona se volvía intransitable debido al barro.
4. Un toque de naturaleza: El Agapanto
En medio del entorno urbano, siempre hay espacio para la belleza botánica. Me topé con una hermosa flor de Agapanto (Agapanthus africanus), también conocida como lirio africano o flor del amor. Se destacaba su característico racimo esférico de flores violetas y azuladas, sostenido firmemente por un tallo largo y delgado que emergía entre sus hojas alargadas y carnosas.
5. Arte urbano con historia: "Calle y Detalle"
En otra de las paradas descubrí un mural que resiste al paso del tiempo. Representa a un oso hormiguero estilizado, acompañado por figuras fantásticas y elementos naturales. Está pintado con una paleta de azules, grises y marrones que logran un contraste hermoso con el ladrillo rojizo del muro. En la esquina inferior derecha se lee la firma: “Alejandro”.
Es una pieza antigua que data, por lo menos, de 2016 (o quizás de 2015) y que milagrosamente aún sobrevive. Originalmente, este mural estaba acompañado por otro más pequeño que llevaba la leyenda "Calle y Detalle", que era el nombre del sitio web del autor. En una entrevista de la época, el artista explicaba el concepto:
"Es el nombre del movimiento artístico que empecé con el muralismo. 'Calle y Detalle' es un juego de palabras que definen de alguna forma lo que hago. Pintar en la calle, llenarla de detalles, para aquel que está atento a descubrirlos."
(Si querés saber más sobre esta obra, podés leer la nota completa en Murales Buenos Aires).
https://muralesbuenosaires.com.ar/2016/10/14/alejandro-dejo-la-resolucion-de-la-historia-al-espectador/
6. Tramo final: Bosques de Palermo y vestigios industriales
Para cerrar el circuito, crucé al otro lado de la Av. Figueroa Alcorta y caminé en dirección al Planetario, bordeando el Parque Agustín P. Justo.
Durante este último tramo aproveché para capturar varias imágenes: tomé una foto de lejos al Planetario, bordeé el Lago del Planetario y retraté, también a la distancia, el Fan Fest.
La última foto de este recorrido capturó una antigua edificación donde la leyenda del Círculo Argentino de Electricidad —una institución fundada a comienzos del siglo XX— se erige como protagonista arquitectónica. Su fachada de ladrillo y su arco de entrada con inscripciones en relieve conservan intacto el aire industrial de la época, aunque hoy en día se muestra visiblemente marcada por el desgaste del tiempo y el grafiti.
Un cierre perfecto para una caminata que demuestra que, si uno camina atento, la ciudad siempre tiene una historia que contar.
Link a Wikiloc: https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/caminata-por-palermo-caba-carteles-incidente-agapanto-mural-272078935

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