sábado, 25 de abril de 2026

Crónica de un urban trek: entre el asfalto de Palermo y tesoros hallados.


Hay días en los que la ciudad no es solo un mapa, sino un relato que se despliega bajo los pies. Mi última caminata por Palermo fue exactamente eso: una travesía de baja intensidad (LISS) pero de alta carga contemplativa, recorriendo el norte de CABA bajo un cielo cargado de nubes.
 

El recorrido: el ritmo de la ciudad.
La marcha fue sólida y constante. Subí por la Av. Honduras hasta la Plaza Monseñor De Andrea (dos vueltas de rigor para calentar el motor). Luego, bajé por calle Laprida hacia el Monumento a Mitre y su plaza homónima, sumando cuatro vueltas más al contador. El tramo final me llevó por Av. Las Heras y Av. Libertador hasta desembocar en Av. Sarmiento y terminar en Plaza Italia.
 

Métricas del día: Ritmo estable entre 9:59 y 11:00 min/km. Un volumen de pasos que superó con creces la meta diaria, manteniendo un power walking ideal para la resistencia aeróbica sin rastro de fatiga.

Hallazgos al pasar: libros y arte.
Cerca de la Plaza Unidad Latinoamericana, me topé con una imagen melancólica: una bolsa de libros descartados, ya abierta y esparcida. Entre el polvillo y el ajetreo de las hojas, rescaté uno de ellos: "La Catedral" de Vicente Blasco Ibáñez. Como lector de su obra, no conocía esta novela social de corte naturalista; parece que el destino quiso que hoy se fuera a casa conmigo.


En el camino, el arte urbano se hizo presente en algunas cuadras:

•    Psicodelia y óptica: Un mural de dedos con patrones de op-art en rojo y negro, con uñas azules que rompen la realidad.
•    Cultura pop y crítica: Un personaje terrestre estilo Rubber Hose (años 30) sudando bajo el número 4075, una clara alusión al pulso frenético de la ciudad o al calentamiento global.
•    Lo efímero: Un mural de lúpulo (Humulus lupulus) que sobrevive en la fachada de lo que parece haber sido un local cervecero, resistiendo el paso del tiempo.

El centinela rojo: el buzón de correo.
No pude evitar detenerme ante un antiguo buzón de hierro. Este ejemplar lleva la firma de Jorge Haller, fabricante local que proveyó al Estado hace décadas. Es una pieza de diseño robusto, hecha para durar siglos, aunque hoy sufra el vandalismo de pegatinas y graffitis.
Es interesante saber que solo quedan entre 175 y 201 buzones en toda la Capital. Gracias al trabajo de ONGs como Rescatando Buzones y las campañas de puesta en valor (2020-2022), estos "Bienes de Interés Patrimonial" siguen resistiendo, recordándonos una era de comunicación analógica y pausada.

Bajo un cielo de altoestratus.
El clima acompañó con esa luz difusa y melancólica típica de Buenos Aires cuando la humedad aprieta. El cielo estuvo dominado por capas de altoestratus y nimboestratus, con algunas aberturas de estratocúmulus en el horizonte. Un escenario de "tiempo descompuesto" que le dio el marco perfecto a una caminata que fue, a partes iguales, ejercicio y descubrimiento.
Senderismo urbano: travesía activa, espíritu contemplativo.


Enlace al track en Wikiloc:
https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/caminata-por-palermo-caba-262948791

Crónica urbana: 10K por Palermo y el "efecto Colapinto".


Explorar la Ciudad de Buenos Aires a pie siempre depara sorpresas. Lo que comenzó como una caminata recreativa por el corazón de Palermo, terminó pasando por los preparativos de un evento de alto impacto.
El recorrido: de lo cotidiano al gran evento.
La ruta se trazó sobre ejes emblemáticos de la ciudad, alternando calles internas con grandes avenidas y espacios verdes:
•    Punto de partida: Av. Honduras y la Plaza Monseñor Miguel De Andrea (2 vueltas de rigor).
•    Conexión: Calle Laprida hacia el Monumento a Mitre y su plaza homónima.
•    El tramo central: Av. Las Heras, Av. del Libertador y Av. Sarmiento, finalizando en Plaza Italia.

Una Libertador diferente.
Lo más destacado del trayecto fue encontrar Av. del Libertador (desde el Monumento de los Españoles hasta Plaza Sicilia) transformada por el Road Show de Franco Colapinto. La avenida, usualmente dominada por el rugido de los motores, se volvió momentáneamente peatonal.
Entre vallados, pantallas gigantes y equipos de sonido, el paisaje urbano cambió: obreros, seguridad y organizadores en cuatriciclos eléctricos convivían con peatones, ciclistas y monopatines. Una atmósfera de previa deportiva que le dio un tinte único al paseo.

Análisis de métricas: entrenamiento de base (LISS).
Esta sesión es un ejemplo de manual de lo que llamamos LISS (Low Intensity Steady State) o marcha urbana de baja intensidad. Un "paseo activo" ideal para sumar volumen sin estrés sistémico.


📊 Los números clave.

•    Distancia: 10.2 km.
•    Tiempo total: 02:07:04.
•    Pasos: 13,999 (¡A un solo paso del número redondo!).
•    Ritmo medio: 12'24"/km (Velocidad constante de 4.8 km/h).

❤️ Corazón y esfuerzo.
El comportamiento cardiovascular fue impecable, manteniéndose en niveles de seguridad total:

•    Promedio: 75 ppm.
•    Máximo: 110 ppm.
•    Zonas: El 95% del tiempo transcurrió en la zona de "Calentamiento" (azul).

Nota sobre salud cardiovascular: Aunque la intensidad fue baja, la gráfica de frecuencia cardíaca mostró una excelente variabilidad. Estos "picos y valles" son señales de un sistema antifrágil, capaz de adaptarse dinámicamente a los semáforos, el terreno y los cambios de ritmo sin entrar en estrés lineal.

Conclusión: el valor del "city-trekking".

Mantener una cadencia estable de 110 pasos por minuto durante más de dos horas demuestra una mecánica de marcha rítmica y saludable. Esta caminata no fue solo ejercicio; fue una travesía contemplativa que permitió habitar la ciudad de una forma distinta.
Un volumen sólido de movimiento que suma a la base física, despeja la mente y nos permite ser testigos presenciales de la transformación de nuestra Buenos Aires.


Link a ruta en Wikiloc:
https://es.wikiloc.com/rutas-a-pie/caminata-por-palermo-caba-263085379

miércoles, 22 de abril de 2026

Caminata por Palermo y Recoleta: entre el entrenamiento, las aves y la "anarquía de pasos".

 
Esta fue una sesión atípica. Usualmente, mis días están compartimentados: o entreno carrera o entreno escaleras. Sin embargo, en esta ocasión, la geografía de la Ciudad de Buenos Aires decidió por mí. Finalicé mis 5 kilómetros de carrera justo frente a las escaleras del Monumento a Bartolomé Mitre. La tentación fue irresistible. Tras un breve respiro, comencé a subir y bajar.
 

Análisis de la sesión: ¿Combinar o separar?.
Al unir ambas actividades, el objetivo de la sesión mutó de un entrenamiento de carrera puro a uno de resistencia muscular.

•    La carrera: Complete 5,4 km a un ritmo de 6:00 min/km. Para mi rango habitual (4k-8k), este es el "punto dulce": un esfuerzo aeróbico estable que ya domino.
•    Las escaleras (17 minutos): Introducir este bloque tras la carrera añade una carga de fatiga local importante en cuádriceps y glúteos. El trabajo de fuerza es mucho más exigente cuando el músculo ya viene pre-fatigado.
•    La vuelta: Caminar después de un esfuerzo intenso es la mejor decisión técnica. Ayuda a la remoción de lactato y estabiliza las pulsaciones, clave para mi enfoque de entrenamiento de estado estacionario.
Conclusión: Está bien como variante ocasional. Genera una "fatiga acumulada" excelente para la resistencia mental, simulando los kilómetros finales de una carrera larga donde las piernas pesan. Solo hay que cuidar la técnica para evitar tropiezos cuando el cuerpo ya está cansado.
 

Avistamientos en el parque.
Mientras recuperaba el aliento entre escalones, pude documentar la fauna local que habita el Parque Mitre:

•    Cardenal común (Paroaria coronata): Una pareja de copetes rojos inconfundibles. Bajaron al césped con esa actitud territorial y activa que los caracteriza.
•    Picabuey (Machetornis rixosa): De tonos amarillentos y muy movedizo. Se lo vio cazando insectos cerca de las palmeras, aprovechando el espacio abierto.
•    Calandria grande (Mimus saturninus): Posada sobre una red naranja, luciendo su ceja blanca. Es la gran imitadora del parque; si escuchas con atención, notarás cómo copia cantos ajenos.
•    Hornero (Furnarius rufus): Nuestro pájaro nacional caminaba con paso firme sobre el granito del monumento, buscando comida con la comodidad de quien se siente dueño de las esculturas.
Urbanismo y resistencia: las líneas de los deseos.
Un punto interesante de la jornada fue documentar la intervención del Gobierno de la Ciudad en las barrancas. Se han colocado vallas de obra sobre las "líneas de los deseos": esos senderos marcados por el uso espontáneo y la erosión de los corredores de trail urbano.
¿Es una restauración botánica para recuperar el césped o un intento de controlar el espacio y "correr" a los atletas hacia el asfalto? Lo curioso es la persistencia del camino. El caminante busca la eficiencia por instinto.
Bajo una lente feyerabendiana, estos obstáculos no son más que una imposición de método sobre la práctica libre. Los "anarquistas de pasos" ya están respondiendo: los nuevos tracks de entrenamiento muestran que el sendero simplemente se desplaza un metro al costado del vallado, creando un nuevo surco. El camino, como la voluntad, siempre encuentra su forma de seguir.

 

Enlace a la ruta en Wikiloc: 
https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/caminata-por-palermo-y-recoleta-caba-escaleras-aves-262948105

Rodaje por Palermo: entre preparativos de carrera y senderos vallados.

 
Entrenar en la Ciudad siempre ofrece algo nuevo, y la sesión de hoy en los Bosques de Palermo no fue la excepción. Lo que empezó como una ruta habitual por Av. Sarmiento, terminó convirtiéndose en un recorrido estratégico para esquivar el movimiento logístico de la zona.


El recorrido: esquivando el "road show".
Al llegar a la intersección con Av. Del Libertador, el paisaje habitual de corredores se mezclaba con el montaje para el road show de Franco Colapinto. Aunque el acceso al Rosedal seguía abierto, preferí evitar la zona y puse rumbo hacia el bajo.
 

Mi ruta de hoy:
•    Rodeo a Plaza Alemania: Un desvío necesario para sumar metros y disfrutar del entorno.
•    Hacia Recoleta: Seguí hasta el inicio de Av. Pueyrredón, pasando frente a la imponente fachada del Museo Nacional de Bellas Artes.
•    El Retorno: Sin cruzar hacia la Facultad de Derecho, retomé por Av. Figueroa Alcorta hasta Austria, hice una pequeña "subida" de una cuadra para volver a conectar con Av. Del Libertador y finalizar en el Parque Mitre.


La incógnita del Parque Mitre.
Al llegar al parque, me encontré con una sorpresa: vallas plásticas bloqueando las "líneas de deseo" (esos senderos marcados por el uso) que suelen usar los traileros para entrenar cuestas.
¿El fin de las cuestas? Las vallas solo cubren el sector de las sendas de tierra. Queda la duda: ¿es un intento de que el césped vuelva a crecer o una medida para desplazar a los corredores de esa zona específica?

📊 Análisis de la sesión.
La clave de hoy fue la consistencia. Logré mantenerme muy cerca del objetivo de estado estable, lo que indica un buen control del esfuerzo aeróbico a pesar de los cambios de dirección en el trayecto.

Conclusión del día: Un entrenamiento sólido de 15:00 a 17:00 hs. Las vueltas reflejan un esfuerzo aeróbico bien controlado, reforzando la base necesaria para los próximos desafíos.  


Ruta en Wikiloc: 
https://es.wikiloc.com/rutas-carrera/entrenamiento-en-bosques-de-palermo-caba-262947863

martes, 21 de abril de 2026

Crónica de un "urban trek": recuperación y leyendas en Palermo.

 


Hoy la caminata post-entrenamiento fue un recorrido de 4,9 km a paso lento por Palermo, ideal para una recuperación activa.


📊 El Reporte de actividad.
•    Distancia del paseo: 4,9 km (Ritmo bajo/recuperación).
•    Total del día: 10.300 pasos (~9,70 km).
•    Intensidad: 29:40 minutos en zona de calentamiento.
•    Ritmo: Muy estable, promediando 112 pasos por minuto.
•    Frecuencia Cardíaca: 97 lpm (Ideal para "limpiar" las piernas).


🌸 Naturaleza urbana: el palo borracho.
En Buenos Aires, el Palo Borracho (Ceiba speciosa) es el gran protagonista del otoño. Mientras otros árboles se desnudan, este estalla en flores rosadas y cremas.

La Leyenda: Según la tradición Qom y Guaraní, este árbol representa a una mujer que, tras perder a su amado en la guerra, huyó a la selva. Su tronco hinchado es su cuerpo transformado por el dolor; sus flores son lágrimas de sangre y el algodón de sus frutos, el recuerdo de su alma pura.

¿Sabías que hay dos tipos principales?
•    Samohú (Flor rosada): El clásico de nuestras veredas, con su tronco en forma de botella y aguijones.
•    Yuchán (Flor blanca): Más común en el NOA, con un tronco mucho más robusto y ensanchado.


🐝 Vecinos Silenciosos: Abejas Yateí.
Durante el recorrido, encontré piqueras de abejas nativas sin aguijón (Meliponinos). Estas abejas construyen tubitos de entrada usando una mezcla de resina y cera llamada cerumen. Al estar en la ciudad, el polvo y el hollín se pegan a la estructura, dándoles ese aspecto rústico. Son totalmente inofensivas (no pican) y cuentan con "abejas guardianas" que custodian la entrada las 24 horas.


🏗️ Urbanismo vs. instinto: la "línea de deseo".
Un detalle interesante del paisaje fue un protector de cantero dañado. Más allá del vandalismo, el impacto revela un conflicto de diseño.
La estructura fue colocada para bloquear un paso, pero la rotura sugiere que la gente intenta circular por allí de forma instintiva. En urbanismo, esto se llama "línea de deseo": cuando la planificación intenta forzar un camino, pero la costumbre del peatón termina ganando la batalla. La infraestructura, al final, es la primera en ceder ante el flujo natural del trayecto.

Vínculo al track en Wikiloc: 
https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/caminata-por-palermo-caba-262947676

Entre escenarios y zancadas: un tempo run en el Rosedal.

 
El cielo de Buenos Aires se presentó gris, con nubes bajas que le daban a los Bosques de Palermo un aire denso, casi introspectivo. Para muchos, un día "feo"; para un corredor, el marco ideal. Con el circuito del Rosedal prácticamente vacío, la sesión se transformó en un espacio privado de ejercicio y reflexión.
Sin embargo, la calma habitual estaba interrumpida. El predio se encontraba invadido por estructuras metálicas, torres y escenarios. Lo que suele ser un montaje acotado, esta vez ocupaba gran parte del parque. La incógnita se despejó kilómetros después: eran los preparativos para el Road Show del automovilista Franco Colapinto. El entrenamiento se cruzó, literalmente, con la anticipación de un espectáculo de alta velocidad.


El análisis: intensidad bajo control.

Más allá del entorno, los datos reflejan una sesión de alta intensidad y ejecución técnica estable. Aquí el desglose de las métricas clave:

1. Carga cardiovascular y esfuerzo.
El entrenamiento se situó en el umbral anaeróbico. Pasé 20:52 minutos en zona de "esfuerzo extenuante" (rojo), lo que representa casi el 75% del tiempo total.

•    FC Promedio: 158 ppm.
•    FC Máxima: 182 ppm.
•    Respuesta: Una estabilización rápida tras el calentamiento, señal de una buena recuperación y adaptación cardiovascular.
2. Ritmo y rendimiento (tempo run).
Lo más satisfactorio fue la consistencia. Logré un "ritmo de crucero" lineal, sin altibajos, aprovechando el terreno llano de Palermo.
•    Distancia: 4.9 km.
•    Tiempo total: 28:16 min.
•    Ritmo medio: 5'42"/km. La gráfica de ritmo resultó extremadamente plana, demostrando un control preciso de la velocidad.
3. Eficiencia biomecánica.
La técnica se mantuvo sólida a pesar de la exigencia:
•    Cadencia: Una media de 166 pasos por minuto. Mantener esta frecuencia alta ayuda a reducir el impacto articular y mejora la economía de carrera.
•    Zancada: Un promedio de 1,04 metros, totalmente coherente con el ritmo sostenido.

Conclusión del día.
Fue un entrenamiento de calidad. Lograr mantenerse en una zona de alta exigencia de principio a fin, sin que el ritmo decaiga, es la clave para mejorar la resistencia a la fatiga.
Correr entre las estructuras del futuro evento de Colapinto fue un recordatorio: ya sea a pie o sobre ruedas, la clave del rendimiento está en la constancia.


Enlace a la ruta en Wikiloc: 
https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/entrenamiento-en-bosques-de-palermo-caba-262947461

lunes, 20 de abril de 2026

Crónica de un "urban trek": Palermo entre gansos, estratocúmulos y bolardos.

A veces, el mejor entrenamiento no termina cuando soltás las pesas o dejás de correr, sino en ese tramo final de enfriamiento donde la ciudad se deja leer. Hoy salí a caminar por Palermo tras una sesión intensa, transformando la recuperación en una pequeña expedición de senderismo urbano.
Fueron 4,05 km a ritmo tranquilo, sumando un total diario de 10.300 pasos (9,70 km). Una jornada de movimiento sólida que cerró con 815 kcal activas. Pero más allá de los números, esto fue lo que el barrio me contó hoy:


La fauna dueña del asfalto.
Bajo un cielo encapotado, el circuito estaba prácticamente vacío. Me crucé con las familias de los gansos habituales del parque que, con una parsimonia envidiable, caminan por el asfalto. Se mueven hacia las zonas de terraplén para alimentarse; son herbívoros y el pasto de las plazas es su buffet principal. Verlos cruzar con tanta autoridad te recuerda quiénes son los verdaderos dueños del espacio público.

En un banco verde, un hornero descansaba solitario. Me quedé mirándolo un momento; el viento le agitaba las plumas mientras observaba el parque, tan inmóvil como el banco mismo.
 

El cielo y el viento.
El clima acompañó con esa atmósfera melancólica de los días grises. El cielo estaba totalmente cubierto por estratocúmulos: esas nubes bajas y abultadas que parecen un empedrado celeste y delatan la alta humedad en el ambiente.


La vida secreta de los bolardos.
Lo más curioso del paseo fue observar los bolardos (o hitos) de madera. Estos objetos, diseñados para evitar que los autos invadan el pasto, tienen un ciclo de vida accidental que me parece fascinante:

1.    Origen y degradación: Comienzan como postes sólidos, pero la humedad y la calidad de la madera los traicionan, empezando a pudrirse desde el núcleo hacia afuera.
2.    El ahuecamiento: El centro se deshace, creando una cavidad que a veces termina como depósito de basura o simplemente como un nido de agua de lluvia.
3.    Resiliencia biológica: Aquí ocurre la magia. La madera descompuesta se vuelve compost y el viento trae semillas. El resultado es una maceta accidental; una jardinera involuntaria que le devuelve lo orgánico a un límite rígido.
4.    Remiendos urbanos: En algunos vi rejillas metálicas. Es la intervención humana para evitar que el hueco se llene de residuos o para que nadie se lastime, una forma de estirar la vida útil de un poste que ya fue vencido por la naturaleza.

Análisis del movimiento (Data-Check).
Aunque la caminata fue para "enfriar", los datos muestran una intensidad interesante:
•    Ritmo: Empecé fuerte a 6.2 km/h, bajando un poco en el tercer kilómetro y recuperando al final.
•    Recuperación activa: Mantener un promedio cercano a los 6 km/h es ideal para la salud cardiovascular sin estresar el cuerpo tras el esfuerzo previo.
•    Eficiencia: Lograr este nivel de actividad concentrado cerca del mediodía hizo que la jornada fuera excepcionalmente productiva.

Caminar la ciudad es, una forma de entrenamiento doble: para el cuerpo y para la mirada.

Link a la ruta subida en Wikiloc: 
https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/caminata-por-palermo-caba-gansos-hornero-estratocumulos-bolardos-262491166

La constancia bajo el manto de estratos.

 

Día gris en los Bosques de Palermo. El cielo se presenta hoy como una capa uniforme de nubes estratos, un manto denso que apenas deja intuir al sol en el fondo. Estas condiciones son, técnicamente, el escenario ideal para el entrenamiento de fondo: la iluminación difusa y la ausencia de radiación directa actúan como un filtro natural, manteniendo la temperatura estable y permitiendo un esfuerzo sostenido sin el desgaste del calor.


El circuito del Rosedal, inusualmente vacío, ofreció una línea de carrera limpia, casi exclusiva. En este entorno solitario, la sesión de 5 km cerró con una cadencia media de 178 ppm, manteniendo una técnica eficiente y una progresión in crescendo. El último kilómetro, el más veloz de la jornada, fue la mejor manera de sellar un hito personal: 24 semanas ininterrumpidas de ejercicio. Seis meses de disciplina que se consolidan hoy, a un ritmo de 5'30'', bajo el gris porteño.


Enlace a la ruta en Wikiloc: 

https://es.wikiloc.com/rutas-carrera/entrenamiento-en-bosques-de-palermo-caba-dia-gris-estratos-262491061 


domingo, 19 de abril de 2026

El eco digital: Cuando la IA usa mis propios pasos para desmentirme.

El algoritmo que me leyó en un mes. Breve crónica de una corrección circular.

Piqueras en distintos estadios: unas terminadas, otras empezando. 

Hace exactamente treinta días, un hallazgo fortuito en una de mis caminatas habituales me llevó a un laberinto tecnológico inesperado. Fotografié unas estructuras curiosas: piqueras de abejas sin aguijón (meliponas). En aquel entonces, la identificación fue un proceso de ida y vuelta entre buscadores, visión artificial y una persistente insistencia de mi parte ante Gemini, que tras dudar, terminó dándome la razón y explicando su error de interpretación.
Publiqué el registro en Wikiloc, cumpliendo con mi rutina de cronista de lo mínimo. Lo que no esperaba es que, un mes después, la serpiente se mordería la cola.

La resistencia de la máquina.
Al encontrar nuevas piqueras —algunas terminadas, otras en plena construcción— decidí consultar a Copilot (OpenAI). Para mi sorpresa, la IA se plantó en una postura antagónica: según sus algoritmos, no eran abejas sin aguijón, sino abejas solitarias o avispas.
Lo más espectacular no fue la discrepancia técnica ni que citara al CONICET para fundamentar su "no", sino el origen de su certeza. Al revisar las fuentes en las que la IA se sustentaba para rebatirme, la primera de la lista era... mi propia entrada de Wikiloc de hace un mes.


La paradoja del espejo.
Resulta asombroso —y un tanto inquietante— considerar la velocidad de indexación actual. En menos de 30 días, un contenido publicado en una red social de nicho, una crónica urbana que apenas busca documentar un recorrido personal, ya ha sido "ingerido" por los modelos de lenguaje globales para ser devuelto como verdad procesada.
Estamos ante una situación de epistemología circular:

1.    Yo observo la realidad y la vuelco a la red.
2.    La IA absorbe ese fragmento de realidad.
3.    Al consultarle de nuevo, la IA me devuelve mi propio dato, pero lo interpreta de forma confusa para intentar corregirme sobre mi propia observación.
El riesgo de la "verdad automatizada".
Este incidente pone de manifiesto la fragilidad del conocimiento en la red. Si la IA utiliza publicaciones recientes de usuarios para alimentarse, y luego usa esa misma información (a veces malinterpretada) para "corregir" a otros usuarios, corremos el riesgo de crear un salón de espejos donde el error se vuelve ley por pura repetición algorítmica.
Para el flâneur que busca la precisión en el detalle, esto es una advertencia: la IA no siempre consulta "la verdad", a veces solo está leyendo nuestro propio diario de ayer sin entender que el autor está parado frente a ella, hoy, con una nueva foto en la mano.

La trampa de la autoridad algorítmica. La "autofagia" de los datos.
Lo que este episodio demuestra es que la IA no tiene un "criterio" propio, sino un mecanismo de consenso. Al encontrar mi publicación en Wikiloc (un sitio con coordenadas geográficas y fotos reales), la IA le otorgó categoría de evidencia científica, pero al cruzarla con otros datos —quizás generalistas o mal etiquetados— terminó generando un híbrido informativo que no se ajustaba a la realidad que yo tenía frente a mis ojos.


Conclusiones de este "bucle":

•    Velocidad vs. Veracidad: La velocidad de indexación es asombrosa, pero no garantiza comprensión. La IA leyó mi entrada, pero no supo relacionar que el autor de la consulta actual y el de la fuente eran la misma persona.
•    El ojo humano sigue siendo el juez: A pesar del despliegue de fuentes (incluyendo al CONICET), la observación directa y la insistencia en la búsqueda profunda le ganaron a la respuesta automatizada y perezosa.
•    La huella digital es inmediata: Lo que hoy subimos como una simple anotación de campo, mañana es el cimiento de la respuesta que la IA le dará a otro usuario (o a nosotros mismos).


"Alucinación por anclaje". 
La IA se ancló al primer post de Wikiloc como una verdad absoluta y, a partir de ahí, intentó forzar que mis nuevas fotos "encajaran" en una explicación distinta para no contradecirse, o simplemente se confundió al procesar la taxonomía de las abejas solitarias frente a las meliponas.

PD. Con esto no estoy desalentando el uso de Copilot, de hecho me parece una herramienta fabulosa, y a pesar que utiliza el mismo motor que Chat GPT, en algunos aspectos es muy superior, al menos, en el tema de imágenes, permite mucha mayor cantidad para subir o para crear, solo realizo una entrada comentando y analizando con ayuda de Gemini, lo que me sucedió.

Post-entrenamiento en Palermo: El arte de la recuperación activa.

No todos los entrenamientos buscan romper récords. A veces, el éxito radica en saber bajar las pulsaciones y permitir que el cuerpo procese el esfuerzo. Tras una sesión intensa, realicé una caminata de descarga (cool-down) que resultó ser tanto física como mental.


📍 El recorrido: recuperación en movimiento.
Palermo ofrece ese escenario perfecto de senderismo urbano donde el asfalto y el verde se mezclan. El objetivo era claro: recuperación activa. Mantener un ritmo pausado para favorecer la circulación sin sumar fatiga innecesaria.


Distribución del esfuerzo y sensaciones.
Lo más interesante de esta caminata fue la estabilidad. Con una cadencia media de 112 pasos por minuto, el movimiento se volvió casi meditativo.
    •    Estado aeróbico: Pasé la mayor parte del tiempo en zona de quema de grasas. Solo unos segundos rozaron lo anaeróbico, lo que confirma que el cuerpo se mantuvo en un estado de oxigenación estable, perfecto para metabolizar el lactato y el esfuerzo previo.
    •    Cadencia consciente: Al alejarme del rendimiento competitivo, la baja cadencia me permitió conectar con el entorno. Menos enfoque en el cronómetro y más en la respiración.

Reflexión final: Esta caminata no fue solo un cierre técnico de mi entrenamiento; fue un acto de contemplación. Mientras el cuerpo recuperaba su equilibrio, la mente encontró el espacio necesario para transitar hacia un estado más reflexivo.
Palermo, con su ritmo propio, fue el cómplice ideal para este paseo urbano de reconexión. A veces, para seguir avanzando, primero hay que aprender a caminar lento.

Vínculo al rack en Wikiloc: https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/caminata-por-palermo-caba-262007324 

El anarquista de los pasos: Feyerabend en los Bosques de Palermo.

 

Hace poco terminé de leer Lakatos y Feyerabend: La ciencia entre método y anarquía, de Beatrice Collina. Es un libro pequeño, de divulgación, lindo para leer, que me sirvió para ponerle nombre a algo que vengo haciendo hace tiempo en el asfalto y la tierra. Mientras el mundo académico suele elevar a Popper y su falsacionismo, o ignora a Lakatos por "falta de trascendencia" (como me pasó con algún compañero de filosofía o en los pasillos del CBC), Paul Feyerabend siempre queda en un rincón, despachado en diez minutos de clase. 
¿Por qué? Porque Feyerabend atacó el corazón del sistema: el método. Y si sacas el método científico de su lugar privilegiado, los científicos se quedan sin brújula. Pero yo, que no soy epistemólogo sino un observador participante y escéptico, encontré en su "todo vale" (anything goes) el sustento teórico para mi forma de habitar el mundo del running


Como señalan Glavich e Ibáñez en el libro Notas introductorias a la filosofía de la ciencia, cuando aceptamos la "inconmensurabilidad" de las teorías y la ausencia de criterios que orienten una ponderación objetiva, se abre una perspectiva "puramente subjetiva (y 'libertaria') en el corazón mismo de la empresa científica". En ese punto, lo que prevalece no es el manual del experto, sino los "juicios de gusto y nuestros propios deseos subjetivos". Mi deseo subjetivo es correr solo, sin coaches, guiado por mi propio análisis.

El "No-Método" como sistema de entrenamiento.
Me siento un outsider. En Palermo veo los grupos estructurados, los uniformes llamativos, los coaches gritando consignas y esa idiosincrasia de la motivación colectiva. Yo voy por el camino contrario. Mi entrenamiento es anárquico, en solitario y a prueba y error
    •    Sin dogmas: No tengo horarios fijos, ni personal trainers, ni planes externos. 
    •    Sin estructuras: Entreno lo que quiero, cuando quiero y como quiero. 
    •    Autonomía técnica: Utilizo la IA para mi propio análisis de datos y biomecánica, sin delegar mi salud en un tercero. 
Muchos dirán que es una irracionalidad. Pero Feyerabend decía que ninguna regla es sagrada si otra cosa funciona. Y mi base empírica de dos años de registros dice que esto funciona: 0 lesiones graves (apenas alguna ampolla o uña de corredor) y 44 carreras completadas siempre en el primer cuarto o mitad de la tabla, saliendo último y con la mirada puesta en la crónica personal, no en el podio. 

El objetivo: Salud vs. Sedentarismo.
No busco la medalla. Mi meta es la salud a largo plazo y evitar el sedentarismo. Me planteo mínimos de 200.000 pasos mensuales (que vengo cumpliendo con creces desde hace años). No me interesa el "premio" externo si interfiere con mi propio ritmo. 
Como decía Feyerabend, la ciencia (y yo diría, el entrenamiento) debe ser un proceso caótico y creativo. Mi "todo vale" no es falta de rigor; es libertad de método. Es saber que puedo ser un caminante y cronista personal, habitando las carreras como un observador, cuidando mi integridad física y manteniendo mi biblioteca tan activa como mis piernas. 
Si estás ahí afuera corriendo solo, sin remera de equipo y sin seguir el silbato de nadie, asumo no estar haciendo "cualquier cosa". Estoy aplicando el anarquismo epistemológico al movimiento. Y eso, para la salud y la mente, es soberanía pura.

 


Track en Wikiloc: https://es.wikiloc.com/rutas-carrera/entrenamiento-en-bosques-de-palermo-caba-cross-un-desafio-incompleto-262007270 

Entrenamiento en los Bosques de Palermo: Un desafío incompleto.

 
Entrenar en la Ciudad de Buenos Aires ofrece escenarios icónicos, pero pocos tan versátiles como los Bosques de Palermo. Mi última sesión no fue solo un rodaje más; fue un ejercicio de esfuerzo sostenido con transición de superficies, un análisis de cómo el cuerpo reacciona cuando el suelo deja de ser predecible.

El Recorrido: del asfalto al cross.
Inicié la marcha en la esquina del Ecoparque, avanzando por Av. Las Heras, República de la India y Av. Del Libertador. Hasta aquí, el terreno fue puramente urbano: veredas y superficie dura.
Sin embargo, el núcleo del entrenamiento comenzó al cruzar Av. Del Libertador. Entré en el tramo paralelo a la Av. Sarmiento, recorriendo la Plaza Almirante Ramón González Fernández y la Plaza Brigadier General Juan Facundo Quiroga. Aquí es donde el entrenamiento se transformó en cross (del inglés cross-country), desplazándome exclusivamente por la senda de tierra y césped que bordea las veredas.

Análisis de rendimiento y biomecánica.
El cambio de superficie después de los primeros 2 km fue el factor determinante. Estas son las métricas clave de la sesión:
1. Gestión de la cadencia.
Mantuve una media de 162 ppm, con picos de 170 ppm. Mantener una cadencia alta y sólida es fundamental al pasar a superficies irregulares como el césped, ya que ayuda a minimizar el impacto y mejora la estabilidad.
2. Estabilidad de Ritmo
    •    Ritmo promedio: Alrededor de 7'06"/km.
    •    Velocidad: Rango constante entre 8 y 9 km/h. Lo más positivo fue la gestión de la energía: no hubo caídas significativas de velocidad al entrar en el terreno blando, lo que indica un control aeróbico eficiente.

Intensidad cardiovascular: el corazón en juego.
El esfuerzo fue predominantemente de alta intensidad, lo que refleja que el terreno irregular exige un "peaje" extra al sistema cardiovascular.
    •    Frecuencia Cardíaca (FC): Media de 149 lpm con un máximo de 172 lpm.
    •    Zona Anaeróbica (Naranja): 29:49 min. Este fue el estado dominante. A mi condición actual, un ritmo de 7'/km representa un desafío cardiovascular importante.
    •    Zona Extenuante (Rojo): 5:38 min. Probablemente coincidiendo con los tramos de tierra más pesada donde los músculos estabilizadores trabajan al máximo.
Nota técnica: Es totalmente normal que la FC suba o se mantenga alta al pasar de asfalto a tierra/césped, incluso si el ritmo baja. El cuerpo debe reclutar más fibras musculares para estabilizar cada pisada. Lograr mantener la cadencia constante en esta transición fue el mayor éxito técnico de la jornada.

El "desafío incompleto".
En paralelo a mis sensaciones físicas, este mes me sumé a un reto especial en una de mis aplicaciones de running: 220.000 pasos en 26 días para desbloquear beneficios para realizar compras.
Aunque me uní por la curiosidad del reto, esta vez la marca quedó fuera de alcance. A veces, la planificación y la realidad no se alinean al 100%, y está bien. Sin embargo, el enfoque sigue firme en el objetivo mensual de 200.000 pasos, el cual estoy en camino de completar con éxito.


Conclusión: Un entrenamiento de cross que deja mucho aprendizaje biomecánico y la satisfacción de haber mantenido la técnica ante el cambio de terreno. ¡Seguimos sumando!

 

Track en Wikiloc: 

https://es.wikiloc.com/rutas-carrera/entrenamiento-en-bosques-de-palermo-caba-cross-un-desafio-incompleto-262007270 

sábado, 18 de abril de 2026

Encuentros cercanos en el Ecoparque: ¿Zarigüeya o Comadreja overa?

 
En mi última pasada por la vereda del Ecoparque, tuve la suerte de encontrarme con una habitante muy especial: una zarigüeya o comadreja overa (Didelphis albiventris). Logré fotografiarla justo cuando se acercaba a lo que parecía ser su zona de alimentación.
Recordé que hace años, en el Jardín Botánico, era común verlas cerca de las rejas porque la gente les llevaba comida. En esta ocasión, aunque también había un comedero, la ubicación sugería algo distinto: los cuidadores parecen dejarles alimento en zonas estratégicas, alejadas del bullicio de los visitantes pero visibles para los peatones curiosos que pasan por la calle.

El dilema de nombrar lo nuestro: ¿Cómo le decimos?
Entre los "puristas" de nuestra región y algunos sectores académicos, existe una tendencia a corregir con severidad a quien dice "zarigüeya". Para muchos, defender el nombre de comadreja overa es casi una cuestión de identidad local.
Sin embargo, este debate lingüístico no es un error, sino una muestra de nuestra riqueza histórica. Ambas palabras tienen "derecho de piso" por razones muy distintas:
1. Zarigüeya: La voz de la tierra.
    •    Origen: Proviene del tupí sariwé.
    •    Historia: Fue el término que los cronistas europeos registraron en el siglo XVI al explorar las costas de Brasil y Paraguay.
    •    Identidad: Es la palabra creada específicamente para este animal por quienes convivieron con él desde siempre.
2. Comadreja: El préstamo del Viejo Mundo.
    •    Origen: Deriva del latín commater (comadre).
    •    Historia: En España, este nombre designa a la Mustela nivalis (un pequeño carnívoro europeo).
    •    Curiosidad: Al llegar al Río de la Plata, los colonos aplicaron este nombre a nuestro marsupial (Didelphis albiventris) por un vago parecido físico, aunque no tienen parentesco alguno.

¿Cuál es la palabra "original"?.
Todo depende del cristal con que se mire:
Por antigüedad léxica: Gana comadreja, pues ya existía en el castellano medieval siglos antes de la conquista.
Por precisión histórica: Gana zarigüeya, ya que es el nombre propio del animal, nacido de una lengua americana para un ser americano.

Dato curioso: Mientras en el sur nos debatimos entre estas dos, en México manda el tlacuache (del náhuatl tlacuatzin), demostrando que nuestro continente es un mosaico de nombres para el mismo marsupial.

Conclusión: Enriquecer en lugar de denigrarl.
Si bien en el Cono Sur el término "comadreja" se arraigó con tanta fuerza que desplazó al nombre indígena en el habla cotidiana, rechazar el uso de "zarigüeya" es ignorar la raíz etimológica del animal.
Utilizar ambos vocablos no es un error de léxico; es un ejercicio de memoria cultural. Al final del día, llamar a nuestra vecina nocturna por sus distintos nombres no hace más que enriquecer nuestro lenguaje y reconocer las capas de historia que nos definen.


Ruta con fotos en Wikiloc:
https://es.wikiloc.com/rutas-observacion-de-fauna/caminata-por-palermo-caba-zarigueya-comadreja-overa-262006547

 


 

Post-Entrenamiento: Recuperación Activa por las Calles de Palermo.

No todo el progreso ocurre mientras levantamos peso o corremos a máxima intensidad; gran parte se consolida en el enfriamiento. Hoy, tras la sesión de entrenamiento, dediqué el trayecto de vuelta a una caminata de recuperación (cool-down) por Palermo, sumando 4,30 km a un ritmo pausado de 6,1 km/h.
Cerrar el día con más de 12.000 pasos (aprox. 10,4 km) no es solo una cuestión de distancia, sino de optimizar la respuesta del cuerpo al esfuerzo previo.

La ciencia detrás del "cool-down".
Caminar lento tras una sesión intensa no es solo "volver a casa"; es una herramienta fisiológica con beneficios concretos:
    •    Eliminación de lactato: Mantener un ritmo bajo promueve la circulación sanguínea, ayudando a "barrer" los subproductos metabólicos del tejido muscular hacia el hígado para su procesamiento.
    •    Optimización del retorno venoso: El movimiento suave de las piernas actúa como una bomba periférica, evitando que la sangre se acumule en las extremidades y permitiendo que el corazón recupere su ritmo de reposo de forma gradual.
    •    Gestión del cortisol: El entorno urbano y sus áreas verdes actúan como un buffer contra el estrés post-esfuerzo, regulando el sistema nervioso.
    •    Maximizando el NEAT: Sumar estos kilómetros fuera de la sesión estructurada eleva la Termogénesis de la Actividad No Vinculada al Ejercicio (NEAT). Es la energía que consumimos al movernos en el día a día, clave para mantener la tasa metabólica alta sin añadir fatiga excesiva al sistema central.

Resumen de la jornada:
    •    Distancia caminata: 4,30 km.
    •    Ritmo: Constante y bajo (6,1 km/h).
    •    Total pasos acumulados: 12.000 pasos.

Una forma eficiente de integrar la recuperación en la rutina urbana, transformando el regreso a casa en una extensión del entrenamiento.


Ruta en Wikiloc: https://es.wikiloc.com/rutas-observacion-de-fauna/caminata-por-palermo-caba-zarigueya-comadreja-overa-262006547

Entrenamiento en Bosques de Palermo: Transición al Cross-Country.

 
La sesión de hoy se centró en la gestión de superficies y el volumen de impacto, combinando tramos urbanos con el terreno irregular del Parque Tres de Febrero. El objetivo fue integrar el volumen diario con una carrera de intensidad moderada, explorando cómo la textura del suelo condiciona la biomecánica del corredor.

El recorrido: del asfalto a la "línea de deseo".
Inicié la marcha en la esquina del Ecoparque, transitando inicialmente por superficie dura sobre las veredas de Av. Las Heras, República de la India y Av. Del Libertador. Esta primera etapa sirvió como puesta en marcha sobre materiales con un alto coeficiente de restitución de energía.
Al cruzar Av. Del Libertador, la dinámica cambió. El entrenamiento se transformó en un cross (del inglés cross-country, a campo traviesa), priorizando superficies semiduras y blandas:
   •    Trayecto: Plaza Almirante Ramón González Fernández y Plaza Brigadier General Juan Facundo Quiroga.
   •    Suelo: Senda de tierra y césped paralela a las veredas peatonales.
   •    Entorno: Destaca un ejemplar de Eucalipto de gran porte que domina el paisaje. En el terreno se observa con claridad la "línea de deseo": ese sendero marcado orgánicamente por el paso constante de otros corredores, desafiando el trazado oficial del diseño urbano.

Análisis biomecánico y rendimiento.
El cambio de superficie es el factor determinante en la fluctuación de los ritmos de hoy:
1.    Absorción vs. rebote: Mientras que la vereda permite un ritmo alto con menor esfuerzo percibido por su capacidad de "rebote", el césped y la tierra absorben la fuerza de la pisada. Esto obliga a un mayor trabajo de los músculos estabilizadores (tobillos y core).
2.    Ritmo y estabilización: Tras un inicio enérgico, el ritmo se estabilizó por encima de los 06'50"/km a partir del tercer kilómetro, coincidiendo con la entrada al sector de tierra compacta y barro. Esta ralentización no fue fatiga, sino una respuesta técnica a la irregularidad del terreno y la menor visibilidad nocturna.
3.    Métricas Clave:
   o    Cadencia media: 168 ppm, un valor óptimo para la eficiencia y prevención de lesiones.
   o    Objetivo cumplido: Alcancé un 201% de la meta de pasos diaria.
   o    Final: El sprint en los últimos 500m confirmó que las reservas de energía estaban intactas.

Conclusión técnica.
Correr en superficies irregulares exige una precaución extra en la pisada para evitar torceduras, pero ofrece una ganancia muscular superior al asfalto. La sesión cierra con una excelente respuesta cardiovascular y la satisfacción de haber duplicado el movimiento proyectado para el día.

 

jueves, 16 de abril de 2026

Safari Urbano: De Belgrano a Palermo, un ecosistema escondido.

 

A veces, para encontrarse con la naturaleza, no hace falta viajar a una reserva remota. Solo hace falta caminar con otros ojos.
Hace unos días, decidí hacer un recorrido a pie que une dos de los barrios más emblemáticos de Buenos Aires: desde el cruce de Av. Monroe y Av. Del Libertador (Belgrano) hasta el corazón de Plaza Italia (Palermo). Lo que empezó como un simple paseo, se convirtió en una expedición de senderismo urbano. Entre el ruido de la ciudad y el asfalto, descubrí que la fauna local está más viva que nunca.

Aquí, lo que encontré en el camino.

1. El maestro del camuflaje: La Tucura.
En el suelo, casi invisible, me crucé con una tucura. Por sus marcas amarillas en las patas traseras, todo apunta a una Dichroplus o Tucura quebrachera.
Es una experta en supervivencia: su coloración terrosa la hace desaparecer entre la tierra y las piedras. Lo más impresionante es observar sus patas traseras, que funcionan como resortes mecánicos de precisión, permitiéndole escapar de cualquier peligro en una fracción de segundo. En este otoño, estas pequeñas herbívoras están en su etapa adulta, completando su ciclo antes de que lleguen los primeros fríos.

2. Joyas aladas: Las mariposas de la ciudad.
La caminata fue también un despliegue de colores y comportamientos:
•    La "Cuatro Ojos" (Junonia evarete): Famosa por los ocelos (manchas circulares) en sus alas que actúan como una defensa maestra. Cuando se siente amenazada, esos "ojos" confunden a los depredadores, haciéndoles creer que se enfrentan a un animal mucho más grande. La vi practicando el basking (tomar sol en el suelo) para ganar temperatura y energía para sus vuelos rápidos y erráticos.
•    La Ajedrezada y los "Saltarines": Pertenecientes a la familia de los Hespéridos, estas pequeñas mariposas son los "deportistas" del grupo. Su patrón a cuadros parece un tablero de ajedrez, perfecto para camuflarse con la tierra seca (un arte llamado cripsis). Se mueven a saltos rápidos, por eso en inglés las llaman skippers.
•    La "Espejitos" (Agraulis vanillae): Es, quizás, la más elegante. De color naranja vibrante, su nombre se debe a las manchas plateadas que esconde en el envés de sus alas. Si ves muchas de estas rondando un jardín, podés estar seguro de que cerca hay un Mburucuyá (pasionaria), la única planta que sus orugas aceptan como alimento.
 
3. Ingeniería biológica a pequeña escala.
No todo ocurre en el aire. En el suelo, la vida sigue su curso con una eficiencia admirable:
•    Las hormigas (Género Camponotus): Vi a estas hormigas negras trabajando en equipo para transportar una pieza de masa dulce. Es pura física: usan sus mandíbulas para elevar la carga y reducir el roce. Para ellas, esa bolita de masa es un "tesoro energético" vital para el hormiguero.
•    Abejas nativas sin aguijón: En una pared urbana, noté unas pequeñas estructuras de cera y resina: las "piqueras" de las abejas nativas (tipo Yateí). Son arquitectas increíbles. Al no tener aguijón (o tenerlo atrofiado), son completamente inofensivas. Estas abejas sociales, que incluso tienen "guardias" que vigilan la entrada, son un recordatorio de que la biodiversidad se abre camino incluso en las grietas de la ciudad.

Reflexión final.
Caminar por Palermo y Belgrano no es solo transitar calles; es recorrer un ecosistema en constante movimiento. La naturaleza está ahí, esperando ser descubierta, justo bajo nuestros pies.

Ruta y fotos en Wikiloc:  https://es.wikiloc.com/rutas-observacion-de-fauna/caminata-por-belgrano-y-palermo-tucura-mariposas-cuatro-ojos-ajedrezada-espejitos-saltarines-hormig-261712719

Caminata por Belgrano y Palermo: Un recorrido botánico y urbano en Buenos Aires.

 
Realicé una caminata que comenzó en el cruce de Av. Monroe y Av. Del Libertador, en Belgrano, y se extendió hasta el corazón de Plaza Italia, en Palermo. Lo que debería ser un simple trayecto urbano se convirtió en una inmersión en un ecosistema diverso.
A continuación, comparto los hallazgos de este trekking urbano, donde la flora, la fauna y los monumentos cuentan la historia del paisaje porteño.

Los guardianes del paisaje: Nuestros árboles.
Caminar por estas avenidas es caminar bajo la sombra de gigantes. Destacaron ejemplares maduros con cortezas rugosas y cubiertas de musgo, probablemente Tipas (Tipuana tipu), componentes importantes del arbolado urbano.
También nos encontramos con:
•    Palo Borracho (Ceiba speciosa): Un espectáculo visual que nos permite ver el ciclo completo de la naturaleza: flores rosadas inconfundibles junto a los frutos en forma de cápsula verde, preparando la futura liberación de su fibra algodonosa.
•    Fresno Americano (Fraxinus pennsylvanica): En esta época, sus hojas tiñen el paisaje de un amarillo vibrante.
¿Por qué el amarillo? Al acercarnos al invierno, estos árboles deciduos dejan de producir clorofila. A medida que este pigmento verde se degrada, quedan al descubierto los carotenoides, los pigmentos responsables de esos tonos amarillos y anaranjados que anuncian el reposo invernal.
•    Eucalyptus (posiblemente E. leucoxylon 'Rosea'): Con sus flores rosadas que parecen pompones, aportando un toque exótico y elegante al recorrido.

Tesoros en el sotobosque: Flores y arbustos.
El suelo y los canteros fueron una explosión de color y formas, demostrando la gran resistencia de las plantas que conviven con nosotros en la ciudad:
•    Los clásicos de siempre: la Abelia (Abelia × grandiflora), resistente y siempre florida; la Margarita amarilla (Euryops pectinatus), que aporta luz incluso en los días nublados; y la infaltable Lavanda, con su follaje plateado y aroma inconfundible.
•    Bellezas con historia: la Polygala (Polygala myrtifolia) con su magenta vibrante; el Ave del paraíso (Strelitzia reginae), una joya sudafricana perfectamente adaptada; y el Ajo de jardín (Tulbaghia violacea), una planta pequeña pero rústica que florece casi todo el año.
•    Bulbos y rastreras: desde la delicada "Estrellita" (Ipheion uniflorum) que forma alfombras espontáneas, hasta la Zephyranthes candida ("Duende"), que surge mágicamente tras la lluvia. También vimos Crocosmias de colores intensos y Liriope con su follaje acintado.
No puedo dejar de mencionar la Tradescantia pallida ("Niña en barco") con su morado llamativo, la Rosa blanca tipo floribunda, la Clivia y la Salvia leucantha, cuya textura aterciopelada es un deleite para la vista.

Fauna y cultura urbana.
A mitad de camino, entre la Plaza Paseo de las Américas y los espacios verdes, la fauna también dijo presente. Observé a un Carancho (Caracara plancus) posado en lo alto de un árbol, actuando como un centinela urbano. En vuelo, su silueta es inconfundible, con esas manchas blancas en las alas que lo distinguen rápidamente.


Además de la naturaleza, el recorrido nos regala historia:
•    El Monumento a los Caídos de la Policía Federal Argentina: Una pausa necesaria para mirar hacia arriba y reflexionar.
•    El Jachkar: Un momento de quietud frente a este grupo escultórico. El Jachkar, o "cruz de piedra", es una obra fundamental que encapsula la espiritualidad y la historia del pueblo armenio. https://www.sardarabad.com.ar/ugab2994/2994-jachkar

Reflexión final.
Esta caminata por Belgrano y Palermo no fue solo un traslado de punto A a punto B. Fue un recordatorio de que, incluso en una metrópoli tan densa como Buenos Aires, si prestamos atención, podemos encontrar un Clavel del aire (Tillandsia aeranthos) viviendo en equilibrio sobre un árbol o una suculenta cubriendo un rincón del suelo.


Ruta en Wikiloc:
https://es.wikiloc.com/rutas-observacion-de-flora/caminata-por-belgrano-y-palermo-caba-261571224

 

miércoles, 15 de abril de 2026

Las fronteras de la ciencia. Michael Shermer.

 

Las fronteras de la ciencia. Entre la ortodoxia y la herejía. 

Me topé con Las fronteras de la ciencia de Michael Shermer casi por casualidad en una librería, atraído primero por su estética, lo primero que me atrajo fue su tapa y contratapa: el resumen prometía un recorrido interesante. Al final, cumplió sobradamente.

Es un libro que genera opiniones divididas. He leído críticas en plataformas como Goodreads donde se le cuestiona su falta de linealidad o una supuesta dificultad para transmitir sus tesis centrales. Es cierto que no es una lectura "fácil" en el sentido tradicional; el autor salta de temas medio complejos —como la demarcación entre ciencia y pseudociencia, o la distinción entre teorías revolucionarias y evolución científica— sin seguir un hilo conductor rígido. Sin embargo, creo que esa complejidad es, en realidad, una virtud. No intenta simplificar lo que, por naturaleza, es intrincado. Shermer salta de la cuestión de qué es ciencia y dónde están sus límites, a debates sobre teorías revolucionarias y su impacto, lo que exige al lector un esfuerzo adicional de comprensión.

Lo que más destaco es cómo Shermer, siendo cofundador de la Sociedad de Escépticos, no cae en la trampa de adoptar una postura dogmática. Lejos de condenar sin matices la pseudociencia, su enfoque es mucho más humano y, por momentos, irónico: examina cómo grandes figuras de la ciencia —Newton, Copérnico, Wallace— estuvieron influenciadas por prejuicios, conservadurismo o inclinaciones que hoy consideraríamos irracionales. Nos obliga a preguntarnos hasta qué punto el científico, que debería ser un modelo de objetividad pura, está en realidad atravesado por la moral y los prejuicios de su época.

El recorrido del libro es bastante heterogéneo, y esto me permitió redescubrir historias que ya conocía bajo una nueva mirada que las cuenta. Uno de los capítulos que más me atrapó fue el dedicado a Alfred Russel Wallace. Es fascinante ver cómo una mente brillante se adentra en el espiritismo, muy de moda en su época, un fenómeno que, si bien Shermer no menciona explícitamente en ese fragmento, conecté inevitablemente con la figura de Arthur Conan Doyle, quien también osciló entre el rigor científico y la fascinación por lo oculto. Del mismo modo, el análisis sobre el fraude de Piltdown, un recordatorio de cómo la ciencia, pese a sus tropiezos, tiene mecanismos de autocorrección, o los breves pero agudos ensayos sobre el "mito de Amadeus" y el "mito del pueblo perfecto" ofrecen una mirada histórica que va más allá de la ciencia dura para entrar en lo antropológico y lo cultural.

La lectura no siempre es fácil de seguir, ofrece un mosaico de historias y reflexiones. Shermer no condena de manera tajante la pseudociencia, sino que muestra cómo incluso grandes figuras como Newton o Wallace tuvieron inclinaciones hacia ella. Esa tensión entre audacia y escepticismo, entre creatividad y rigor, es lo que da vida a la obra.

En definitiva, me costó un poco leerlo, no tanto por las 440 páginas —de las cuales unas 380 son contenido real y el resto referencias—, sino por la densidad de sus planteamientos. Es un libro que no se agota en sí mismo; funciona más bien como una puerta de entrada, una red de textos que invita a profundizar en otros autores y obras. Para alguien que valora el escepticismo y la duda constante como herramientas, Las fronteras de la ciencia es una pieza valiosa: nos recuerda que la ciencia es un proceso humano, lleno de fisuras, incertidumbre y, a veces, errores que terminan siendo parte del camino hacia el conocimiento.


La cita del autor que dice "Los escépticos, que tanto abundan en la ciencia, necesitan que cierta audacia modere su escepticismo. Cuando un herético se encuentra con un escéptico surge un científico creativo."

Delimitando por un lado el peligro del escepticismo puro y por otro el riesgo de caer en las pseudociencias. En el fondo está el problema de la medida. El problema que cruza a todas las ciencias, aunque en las humanísticas es más bien de tipo metodológico. Justamente la "frontera" de la que habla Shermer en el título, es literalmente, el lugar donde nuestras herramientas de medición dejan de ser precisas. La imposibilidad de una medición perfecta. La medición aparece como un símbolo de la tensión: necesaria para validar, pero insuficiente para decidir por sí sola qué entra o no en el corpus científico.

Me resulta valioso que el libro incluya un índice analítico y onomástico, una herramienta que valoro mucho en este tipo de libros. Es un texto densamente poblado de autores, conceptos y referencias cruzadas, que estos índices son muy útiles para ir y volver.

Las fronteras de la ciencia no es un libro sencillo ni lineal, pero sí estimulante. Obliga a pensar en la ciencia no como un bloque cerrado, sino como un territorio en disputa, atravesado por prejuicios, moral y conservadurismo, pero también por genialidad y apertura. Es un texto que invita a profundizar en otros autores y temas, y que deja la sensación de haber recorrido un mapa complejo, lleno de fronteras y cruces inesperados.

domingo, 12 de abril de 2026

El Almirante sin rostro: entre la Costanera y las páginas de un libro.


Hoy encaro una caminata especial por Palermo y la Costanera Norte. El objetivo es un ida y vuelta hasta el Monumento a Cristóbal Colón, pero con una intención extra: conectar este paseo urbano con la lectura de "Colón. El Almirante sin rostro", el único libro que he leído sobre este personaje, de entre los miles que existen.


El monumento frente al río.
Frente al Aeroparque Jorge Newbery, mirando hacia el Río de la Plata, se encuentra el monumento. Es una pieza imponente: 26 metros de altura y más de 600 toneladas de mármol de Carrara. Realizado por el escultor italiano Arnaldo Zocchi e inaugurado en 1921 como obsequio de la colectividad italiana por el Centenario de la Revolución de Mayo, es hoy una de las esculturas más destacadas de Buenos Aires.
Su historia es tan accidentada como la del personaje que representa. Tras décadas detrás de la Casa Rosada, el monumento fue trasladado a su ubicación actual. Su base, que todavía conserva las marcas del bombardeo de 1955, funciona como un testimonio artístico y político de la ciudad. Es una parada ideal para reflexionar sobre cómo nuestras urbes reescriben el pasado: aquí no solo se cambian los libros, también se mudan las estatuas.
Para información técnica y detallada, puedes consultar este enlace:
https://es.wikipedia.org/wiki/Monumento_a_Crist%C3%B3bal_Col%C3%B3n_(Buenos_Aires)

El exceso de literatura y el enigma.
Es irónico. Si sumamos todas las publicaciones sobre Colón desde el siglo XVI hasta hoy, la cifra supera las decenas de miles. Sin embargo, cuanto más se escribe, más se oscurece el personaje. El exceso de literatura no sirve para "revelar" a Colón, sino para sepultarlo bajo capas de interpretaciones, intereses nacionales, leyendas negras y misticismos. La figura real sigue siendo un enigma.

La lectura: "Colón. El Almirante sin rostro".
Hace tiempo encontré en una librería de saldos el libro de Mariano Fernández Urresti. Me atrapó su tapa y una contratapa llena de preguntas.
A diferencia de una biografía tradicional, este texto propone un recorrido cargado de hipótesis. ¿Genovés, mallorquín, gallego, castellano? El autor nos sumerge en un mar de dudas donde las versiones se multiplican y chocan entre sí. La lectura es ágil y entretenida, y aunque el autor se cuida de no abrazar una única tesis, la acumulación de opciones logra desconcertar.
A veces cuestiona con dureza a Colón y a su hijo Hernando, otras veces se apoya en sus relatos; esa ambigüedad es lo que hace al libro tan curioso. Más que certezas, el texto ofrece la experiencia de perderse en las contradicciones. Es una propuesta interesante para leer sin buscar respuestas definitivas, sino simplemente para disfrutar del misterio que sigue envolviendo a este personaje.
Es, en definitiva, un libro para abrir preguntas en lugar de cerrarlas. En definitiva, es un libro intrigante y provocador: no ofrece certezas, pero sí la experiencia de perderse en las dudas sobre uno de los personajes más enigmáticos de la historia. 
Senderismo urbano, paseo urbano, caminata urbana: Palermo y Colón se cruzan en este recorrido entre monumento y libro.

Ruta en Wikiloc

https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/caminata-por-palermo-caba-cristobal-colon-monumento-y-libro-261438348

 

viernes, 10 de abril de 2026

Caminata urbana en Palermo: El Lago de Regatas.


El objetivo de hoy es completar un recorrido a pie por el barrio de Palermo, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con destino final en el Lago de Regatas. La caminata incluye un circuito completo de dos vueltas alrededor del lago para registrar el entorno.


El recorrido.
La ruta se desplaza a través de los siguientes puntos:

•    Avenida Sarmiento.
•    Cruce por Plaza Seeber.
•    Cruce por El Rosedal.
•    Avenida Figueroa Alcorta.
•    Plaza República de Serbia.
•    Plaza Pakistán.
•    Cruce por Plaza Florencio Sánchez.
•    Llegada al Lago de Regatas.

 

El entorno: Paseo Ernesto Jaimovich.

El Lago de Regatas está rodeado por el Paseo Ernesto Jaimovich. Este circuito posee un perímetro de 2.000 metros y es un espacio concurrente para corredores y caminantes. El proyecto de protección del área fue declarado Área de Protección Histórica del Parque 3 de Febrero el 9 de junio de 1994, por iniciativa de Ernesto Jaimovich.
 

Puntos de interés en el lago.

1. Señalética náutica. Se observan mástiles con banderas rojas y amarillas a cuadros. Es una señal náutica internacional que indica "regata en curso" o "zona de competencia". No son elementos ornamentales, sino infraestructura operativa utilizada para organizar pruebas deportivas en el espejo de agua.

2. Monumento a Juan Manuel Fangio. Situado en la intersección de Andrés Bello e Intendente Bunge, frente al lago. La escultura es obra del artista Joaquim Ros Sabaté y representa a Fangio junto a su monoplaza, el Mercedes-Benz W196 ("Flecha de Plata"). Fue trasladado a esta ubicación en 2023, en el sitio exacto donde en 1948 se trazó el antiguo circuito automovilístico del Gran Premio.
 

Registro de biodiversidad.
Durante el recorrido, observo la presencia de diversas especies animales y elementos del ecosistema local:
•    Peces: Se visualiza un cardumen de carpas (Cyprinus carpio) patrullando los bordes y aguas poco profundas cerca del adoquinado.
•    Aves:
- Garza blanca (Ardea alba): Se observa sola o en grupos pequeños, acechando a sus presas con un pico amarillento y porte esbelto.
- Benteveo (Pitangus sulphuratus): Practica la técnica de espera desde las ramas para capturar insectos o peces pequeños.
- Otras especies: Presencia de gansos, patos, gallaretas y biguá.
- Observaciones particulares: Un tordo músico (Agelaioides badius) sin cola y un estornino pinto (Sturnus vulgaris) en etapa de volantón. También, una paloma común blanca con pintas oscuras.
•    Invertebrados:
- Caracoles acuáticos: Géneros probables Lymnaea o Pomacea (concha alargada y amarillenta).
- Caracoles terrestres: Probables Theba pisana u Otala lactea (con bandas concéntricas oscuras, comunes en zonas urbanas).
- Otros: Se observan libélulas posadas y abejas tomando agua.

Ruta en Wikiloc:

https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/caminata-por-palermo-caba-lago-de-regatas-261437378