domingo, 28 de junio de 2026

Calentamiento en la Circuito de las Estaciones (Invierno) – 5K, Vicente López


28 de junio de 2025
Como llegamos con buen margen de tiempo, me puse a buscar el lugar ideal para entrar en calor. La elección no fue difícil: el camino peatonal que bordea la ciclovía, justo al lado del Vial Costero. En ese momento estaba prácticamente despejado; solo se escuchaba el murmullo de algunas aves —cotorras, horneros y hasta un chimango— que acompañaban el paisaje.
El grueso de los corredores (casi 3.500 personas) ya había largado en los 10K. Por nuestro lado, en los 5K éramos más de 1.800: un número masivo, pero la mayoría prefiere esperar en el lugar haciendo apenas algunos movimientos dinámicos. Para mí, no pudo ser mejor: camino libre para empezar a trotar.
Mientras completaba mi rutina, la zona se fue animando poco a poco. Veía llegar a más corredores de 5K y, a lo lejos, el regreso de los primeros de 10K. Pronto, algunos atletas más —solitarios y en grupos— se sumaron a la caminata y al trote en ese mismo tramo. Completé una entrada en calor tranquila, de 3 kilómetros exactos, y paré.

Faltaban 15 minutos para la largada y el corral de partida ya estaba repleto. La ansiedad flotaba en el aire mientras muchos esperaban apretados esos últimos minutos. Yo, sin apuro, fui buscando mi lugar con calma al final del grupo, listo para disfrutar.

Allí viví (como observador pasivo) un episodio silencioso, pero incómodo. Antes de ingresar al corral había una línea de personas de la organización (la mayoría eran jóvenes) que controlan que los que entran al corral tengan su dorsal colocado. El tema de los dorsales es otra historia, hay de todo, piden llevarlo en la zona frontal de la remera (usualmente es lo que hace la mayoría), pero algunos prefieren la pierna delantera, otros la pierna trasera, otros la espalda, y no faltan quienes se lo olvidan o no lo retiraron. El hecho que aquí estaba esta línea de "revisores" y si tenés el dorsal te dejan pasar sin problema, nunca te dicen nada, salvo que no lo vean. Al menos esa siempre fue mi experiencia, siempre me lo vieron y nunca me dijeron nada. Hay casos de personas que lo llevan, pero por el frío llevan una remera térmica encima o una campera, entonces se levantan la remera o se abren la campera, lo muestran y pasan. Este sistema no impide a los que se cuelan, de hecho, estos corredores suelen sumarse unos 50 metros más adelante una vez empezada la competencia, y se salen (o los sacan) al llegar. Pero aquí lo que pasó fue otra situación. Un adulto, iba con un pequeño (tal vez su hijo), el hijo llevaba dorsal correctamente, pero el adulto no, llevaba un buzo y nada más, no se veía si debajo llevaba o no llevaba dorsal. Cuando la chica respetuosamente le preguntó por el dorsal, ni la miró, y siguió avanzando impávido, llevaba al niño y se metía entre los corredores y la chica por atrás ¡Señor! ¡Señor! ¡el dorsal! y el sujeto nada, a cada pregunta, ni la miraba, indiferencia total, y yo (como todos los demás alrededor viendo la escena). Triste, porque si fuera el padre-hijo ese "no debería" ser el ejemplo a mostrar, también cabía la posibilidad que lleve dorsal debajo el buzo ¿pero por qué no mostrarlo y ya?. Mientras miraba esa escena, pensaba en Herman Melville y su cuento "Bartleby, el escribiente", con el "preferiría no hacerlo", pero aquí la diferencia (una de las tantas) era que Bartleby expresaba el "preferiría no hacerlo" y este sujeto no decía nada. Al final, la chica desistió y avisó a otro de la organización, este otro se acercó y le volvió a preguntar y el corredor se negó a decirle algo, se mantenía mudo, ni siquiera lo miraba, y ya no podía avanzar más por la cantidad de corredores, entonces el de la organización le tomó una foto (o eso me pareció, quizás amagó y no le tomó nada) y se fue. Asumiendo que le haya tomado una foto ¿Qué pasará después? ¿con IA de rostro como en las fotos identificarán al corredor y luego corroborarán si tenía o no dorsal, y en caso negativo una sanción (no correr otra carrera, por ejemplo)? nunca lo sabremos.  
El contraste no podía ser más marcado: a un lado, la chica de la organización intentando hacer su trabajo con paciencia; al otro, un adulto enseñándole a un niño que las normas son para los demás y que el silencio hostil es un superpoder.
A veces las carreras no solo miden nuestro rendimiento físico, sino que funcionan como un pequeño microscopio social donde quedamos expuestos tal cual somos. Al final de este episodio del "absurdo cotidiano", no supe si el sujeto tenía el dorsal debajo del buzo o si simplemente se había colado, pero el mensaje ya estaba dado. 
En apenas unos pocos minutos se acercaba la era hora de correr. Dejé al "Bartleby mudo" librado a su destino —y al algoritmo de reconocimiento facial—, ajusté el reloj, busqué mi propio ritmo y me preparé para lo único que de verdad importaba en ese momento: salir a correr.

Enlace a Wikiloc: https://es.wikiloc.com/rutas-carrera/calentamiento-para-la-carrera-circuito-de-las-estaciones-invierno-5k-vicente-lopez-buenos-aires-28-277052053

 
 
 
  

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