sábado, 11 de julio de 2026

Entre el cielo plomizo y las alas: crónica de una caminata por el Lago Regatas


Hay días en que la ciudad amanece bajo una manta uniforme de nubes grises, sin matices ni destellos. Lejos de desanimar, ese tono plomizo en el cielo invita a salir y recorrer los parques de Palermo desde otra perspectiva: con el ritmo pausado de la observación, donde el agua tranquila actúa como un espejo imperfecto y la fauna urbana cobra un protagonismo silencioso pero constante. 
El recorrido bordeando el Lago Regatas —unos 10,14 kilómetros recorridos sin prisa sobre los viejos adoquines y senderos perimetrales— se transformó en una verdadera jornada de avistaje de aves y de pequeños hallazgos fotográficos.



La vida sobre las aguas y el garzal

El espejo de agua, encuadrado por cipreses de los pantanos con sus copas virando al dorado y al terracota otoñal, ofrecía postales de contraste absoluto. A la distancia, en la zona del garzal, se alcanzaban a recortar entre los troncos caídos y la arboleda tupida la silueta alta y elegante de alguna garza silente, vigilando la orilla desde una prudente lejanía. 

Más cerca de la costa, la tranquilidad del agua solo se quebraba por el andar pausado de un ganso blanco o por la irrupción fugaz y veloz de una lancha de modelismo teledirigida que dibujaba una estela de espuma sobre la superficie. En el fondo del lago, la claridad permitía ver a través del agua la textura sumergida de las piedras y adoquines del borde.

Encuentros cercanos con el plumaje urbano

Si algo distingue a esta zona del parque es la absoluta familiaridad con la que las aves interactúan con el caminante: 

-  Las cotorras (Myiopsitta monachus): Confianzudas y curiosas, se posaban en las barandas de madera a escasos centímetros. Bastaba un pedazo de pan o una cáscara para verlas sostener el alimento con la pata, cerrando los ojos al comer con una parsimonia cautivante. 
-  Tres especies de columbiformes a la vista: El suelo adoquinado y el césped permitieron una observación comparativa impecable. Convivían a pocos metros la paloma doméstica (Columba livia), la ágil y menuda torcaza (Zenaida auriculata) y la robusta paloma picazuró (Patagioenas picazuro), reconocible por su tamaño superior y el delicado fileteado blanco en el cuello. -  El vuelo y la vegetación: Entre el follaje también destacaban las flores rosadas y blancas de las abelias en floración, y el vuelo bajo de palomas al ras del agua abriendo sus alas justo antes de posarse sobre el pasto húmedo. 

El entorno y los detalles del camino

A lo largo del circuito no faltaron las notas de color y los contraste inesperados: el perfil de un helicóptero cruzando el cielo gris, hilos y pequeñas boyas colgando de las ramas altas que caen sobre el agua, y hasta una burbuja flotando suspendida cerca de la orilla.
 


Registro técnico de la caminata (GPS)

•    Fecha: 11 de julio 
•    Distancia total: 10,14 km 
•    Tiempo en movimiento: 2 h 21 min 
•    Ritmo promedio: 13:59 min/km (ritmo de observación, fotografía y parada técnica) 
•    Terreno: Adoquinado de parque y senderos perimetrales de tierra/pasto 
Enlace a Wikiloc: 
https://es.wikiloc.com/rutas-observacion-de-aves/caminata-por-palermo-caba-lago-de-las-regatas-aves-287851917

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