domingo, 19 de abril de 2026

El anarquista de los pasos: Feyerabend en los Bosques de Palermo.

 

Hace poco terminé de leer Lakatos y Feyerabend: La ciencia entre método y anarquía, de Beatrice Collina. Es un libro pequeño, de divulgación, lindo para leer, que me sirvió para ponerle nombre a algo que vengo haciendo hace tiempo en el asfalto y la tierra. Mientras el mundo académico suele elevar a Popper y su falsacionismo, o ignora a Lakatos por "falta de trascendencia" (como me pasó con algún compañero de filosofía o en los pasillos del CBC), Paul Feyerabend siempre queda en un rincón, despachado en diez minutos de clase. 
¿Por qué? Porque Feyerabend atacó el corazón del sistema: el método. Y si sacas el método científico de su lugar privilegiado, los científicos se quedan sin brújula. Pero yo, que no soy epistemólogo sino un observador participante y escéptico, encontré en su "todo vale" (anything goes) el sustento teórico para mi forma de habitar el mundo del running


Como señalan Glavich e Ibáñez en el libro Notas introductorias a la filosofía de la ciencia, cuando aceptamos la "inconmensurabilidad" de las teorías y la ausencia de criterios que orienten una ponderación objetiva, se abre una perspectiva "puramente subjetiva (y 'libertaria') en el corazón mismo de la empresa científica". En ese punto, lo que prevalece no es el manual del experto, sino los "juicios de gusto y nuestros propios deseos subjetivos". Mi deseo subjetivo es correr solo, sin coaches, guiado por mi propio análisis.

El "No-Método" como sistema de entrenamiento.
Me siento un outsider. En Palermo veo los grupos estructurados, los uniformes llamativos, los coaches gritando consignas y esa idiosincrasia de la motivación colectiva. Yo voy por el camino contrario. Mi entrenamiento es anárquico, en solitario y a prueba y error
    •    Sin dogmas: No tengo horarios fijos, ni personal trainers, ni planes externos. 
    •    Sin estructuras: Entreno lo que quiero, cuando quiero y como quiero. 
    •    Autonomía técnica: Utilizo la IA para mi propio análisis de datos y biomecánica, sin delegar mi salud en un tercero. 
Muchos dirán que es una irracionalidad. Pero Feyerabend decía que ninguna regla es sagrada si otra cosa funciona. Y mi base empírica de dos años de registros dice que esto funciona: 0 lesiones graves (apenas alguna ampolla o uña de corredor) y 44 carreras completadas siempre en el primer cuarto o mitad de la tabla, saliendo último y con la mirada puesta en la crónica personal, no en el podio. 

El objetivo: Salud vs. Sedentarismo.
No busco la medalla. Mi meta es la salud a largo plazo y evitar el sedentarismo. Me planteo mínimos de 200.000 pasos mensuales (que vengo cumpliendo con creces desde hace años). No me interesa el "premio" externo si interfiere con mi propio ritmo. 
Como decía Feyerabend, la ciencia (y yo diría, el entrenamiento) debe ser un proceso caótico y creativo. Mi "todo vale" no es falta de rigor; es libertad de método. Es saber que puedo ser un caminante y cronista personal, habitando las carreras como un observador, cuidando mi integridad física y manteniendo mi biblioteca tan activa como mis piernas. 
Si estás ahí afuera corriendo solo, sin remera de equipo y sin seguir el silbato de nadie, asumo no estar haciendo "cualquier cosa". Estoy aplicando el anarquismo epistemológico al movimiento. Y eso, para la salud y la mente, es soberanía pura.

 


Track en Wikiloc: https://es.wikiloc.com/rutas-carrera/entrenamiento-en-bosques-de-palermo-caba-cross-un-desafio-incompleto-262007270 

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