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jueves, 25 de marzo de 2021

Las cataratas del Coppermine.



Ficha Técnica.

Título: Las cataratas del Coppermine. Crimen y locura en el Ártico, 1913.
Autor: Mckay Jenkins.
Título original: Bloody Falls of the Coppermine.
Editorial: Océano.
www.oceano.com
Año: 2008.
Traducción: Lucas Guerrero Fernández.
Edición al cuidado de Noemí Sobregués.
Diseño de cubiertas: Tono Cristófol.
Págs.:296


Reseña.

Ártico canadiense, invierno de 1913.

Dos sacerdotes católicos inician una peligrosa mision con un propósito que ningún otro hombre blanco había logrado hasta entonces: buscar y convertir a su fe a los últimos cazadores-recolectores de Norteamérica. Caminaron por la árida y desoladora region conocida como Barren Lands hasta llegar a la desembocadura del Coppermine en el Ártico. Pero su destino, como el de los esquimales que allí encontraron, daría un giro inesperado y trágico.

A los tres días de su llegada asesinaron a los sacerdotes, les arrancaron el hígado y se lo comieron. Tras haber sobrevivido cinco mil años aislados en sus remotas e inhóspitas tierras, los últimos inuit de Norteamérica estaban a punto de enfrentarse a la justicia occidental.

Dos años después del asesinato, Denny LaNauze, un agente de la Real Policia Montada del Noroeste encabezó otra expedición de casi cinco mil kilómetros en busca de los desaparecidos. Cuando regresó a Edmonton con dos esquimales, Sinnisiak y Uluksuk, su labor se había convertido en leyenda. La prensa pregonaba la llegada de los asesinos presentándolos como reliquias de la edad de piedra.

Una de las historias reales más trágicas del Ártico y un juicio memorable en la historia de Norteamérica.


Autor.

Mckay Jenkins se licenció en Amherst, en la Graduate School of Journalism de Columbia, y se doctoró en filología inglesa en Princeton. Es autor de The Last Ridge: The Epic Story of America´s First Mountain Soldiers and the Assault on Hitler´s Europe (Random House, 2000), The South in Black and White: Race, Sex and Literature in 1940s (University of California Press, 1999) y editor del The Peter Matthiessen Reader. En la actualidad es profesor de inglés y da clases de periodismo en la University of Delaware.



Este libro lo compré en una librería de saldo hace un par de años, lo tenía e la biblioteca, y ahora lo saqué y lo leí.
En su momento me había llamado la atención la portada, no es un libro que se venda (al menos en mi caso) por el nombre del autor que se encontraba en tamaño “normal” y además me resultaba desconocido. Pero la imagen de la portada, los esquimales pescando en el frío, un mapa de Canadá y las regiones Árticas, la palabra Coppermine en rojo, rojo sangre que sumado al panorama gris presentado en la portada, muy sombrío, y a todo eso se le suman las palabras crimen y locura, tenía ante mí un libro que por su presentación no podía dejarlo pasar. Aquella vez cuando lo vi por primera vez, leí la reseña de la contratapa y me imaginé una historia de aventura con secuelas trágicas. Así fue, es lo que ofrece el libro. Muchas páginas, muchas información, bien armado y redactado. Lo leí y me gustó mucho. Trae enumerada la bibliografía, una cuantas notas, un apéndice central con fotografías de época, y un mapa para ubicarnos en el lugar donde se desarrollaron los hechos.

El autor no esconde nada, no es un libro para “sorprenderse” por los acontecimientos que van a suceder, sino más bien, la sorpresa viene a medida que vamos leyendo los hechos que sucedieron y como sucedieron. De entrada ya sabemos que dos sacerdotes fueron a evangelizar a los esquimales, dos esquimales los mataron, y dos años después una partida de agentes policiales fue a buscar a los asesinos, los atraparon y los trajeron a la ciudad para ser juzgados por su crimen.
Tal es así, que el libro se divide en 3 partes. La primera parte es la que refiere a los esquimales, la vida y costumbres de ellos, los primeros contactos con el hombre blanco, los primeros avanzados (pioneros), comerciantes y tramperos, cazadores y misioneros, agentes policiales, indios, y por el otro lado, los esquimales, aislados del mundo, como empiezan a sufrir las consecuencias del entrecruzamiento de sociedades, la vida (en su conjunto) de estos pueblos, creencias, prácticas, etc… la primera parte llega hasta el momento que se comete el crimen y dos sacerdotes son muertos. La segunda parte aborda el tema de cuando llegan las noticias, el rumor, lo que se comenta, algún infortunio con otra persona, como se gesta la proceso de búsqueda, como se van recolectando pruebas, la expedición, los grupos que salen a la búsqueda, como se trata con personas culturalmente diferentes, como se llega a identificar a los asesinos, como se los trata de atrapar, ya que estaban en diferentes sitios, las características de pueblos que estaban en constante movimientos y en lugares donde había meses de oscuridad total, como se los atrapa y se los trae, sin tenerlos ni atados ni golpeados, como fue el trabajo y el rol que ocuparon los “traductores”. La tercera parte trata sobre el juicio al que se los somete, y como funciona todo el aparato “civilizado” (entiéndase todo lo que interviene, la prensa, la política, la justicia, la religión, los ciudadanos, etc…)

Aclaración, refiero a como está escrito en el libro, que a su vez el autor se encarga de aclarar correctamente, conceptos que se utilizaban antes y ahora pueden ser cuestionados como “esquimales”, “hombre blanco”, “edad de piedra”, “civilización”, etc…

Lo genial de esta estructura es que permite abordar el texto de diferentes maneras, incluso puede ayudar a romper prejuicios, a abrir la mente con cuestiones que mucha veces se dan por sentada, a pensar temas que hasta el día de hoy son materia de debates.

Al final del libro, también el autor hace una pequeña alusión de como se encuentra en lugar en la actualidad, a partir de una visita por esa zona que realizó, como una búsqueda personal, propia, para comprender esos espacios fríos.

La zona donde suceden los hechos, es llamada “Barren Lands”, que su traducción podría ser “Tierras baldías” o “Tierras estériles”. Un relato de no ficción que el autor construye hábilmente centrándose en el caso a tratar, porque es sabidos (y se menciona al pasar) de otras masacres y crímenes que sucedieron en esos lugares, crímenes entre miembros de diferentes culturas indios-esquimales o esquimales-blancos. Porque en el fondo de lo que se trata es eso, el “choque de distintas culturas”.

El autor trabaja bien el texto. Pareciera no tomar postura por ningún lado, sino que presenta los hechos y los participantes, y cada uno de ellos con sus pro y sus contras. Como que intenta tomar cierta distancia, asumiendo una posición neutral, claramente al final todos tenemos una subjetividad propia para todos los temas, pero aquí parece no notarse, se cuida mucho de respetar a todas las posiciones intervinientes.

La lectura del libro es llevadera, no es difícil, dado que solo relata hechos, pero puede resultar algo pesada por lo extensa, incluye mucha información de esos lugares, al que no conoce ni le interesa conocer puede resultarle aburrido (pero si fuera el caso, ¿para qué leer ese libro?), al que le gusta aprender algo nuevo, agradecerá la inclusión de lugares y datos.

Además de la historia del crimen, vamos visualizando/conociendo otras historias, casi todas ellas, historias de supervivencias en esas regiones difíciles e inhóspitas.

Viendo la historia a la distancia, podemos sacar conclusiones fácilmente, pero hay que ponerse en el momento en que transcurren los hechos para poder juzgar. Creo que lo mejor es aprender de lo que relata el libro, mucha información sobre la cultura esquimal, la necesidad de reafirmación política sobre los territorios, la temeridad de los misioneros de lanzarse a una misión casi suicidad que si no los mataban era muy posible que murieran por otra razones. Quizás el juicio y la condena de los esquimales no era tan relevante sino más bien “toda la puesta en escena”, ya que como dice el libro, un tiempo después otros esquimales mataron a otras personas y esos otros esquimales fueron ahorcados, en tanto en el este caso, los esquimales no terminan muertos. El tema del juicio, es interesante desde el aspectos jurídico, uno completamente diferente al nuestro (argentino), y además sobre hechos acaecidos hace 100 años con otras leyes, pero en el fondo, hay principios que son comunes a muchísimos estados occidentales, roles y posturas, que son iguales allá como acá, la postura positivista del fiscal de buscar una pena a como dé, la postura iusnaturalista del defensor, la postura del realista del juez de juzgar y condenar pero ser misericordioso y aplicar el mínimo castigo como para quedar bien con todos, las “influencias” en el sistema judicial, el rol de los medios de comunicación, y hasta cierto atisbo de “corrupción” (o algún vericueto) para la realización del segundo juicio.

Para quien busque leer una obra de no ficción, de carácter histórico, basada en hechos reales, que toque diversos aspectos, este es un buen libro recomendable para leer.

jueves, 23 de enero de 2020

Detención en la entrada del subte.

Pude presenciar la detención de dos personas, en realidad ya habían sido detenidos y las tenían esposadas sentadas en la vereda. Se trataba de una pareja. Al lado de la mujer estaban los bienes que habían sustraído a sus víctimas, mayormente eran celulares, había como cinco o seis. Hurtaban en el Subte, línea D donde combina con línea C, en Estación Pueyrredón, y ahí mismo los atraparon. Estaban custodiados por tres o cuatros policías. Esperaban que lleguen más policías, hagan las pericias de rigor y se los lleven detenidos. ¿Detenidos? En realidad, demorados, como es un delito menor, excarcelable, de seguro que ya están sueltos prestos a delinquir otra vez. Y eso fue lo que sucedió en los breves minutos que estuve allí, vinieron dos grupos de policías, uno que supongo eran los forenses, tomaron datos, hicieron el inventario, sacaron fotos, utilizaban guantes de latex blanco, resguardaron lo secuestrado, etc… y otro grupo que metió a los randas en un patrullero y se los llevó.

No es casual que justo me haya cruzado con los carteristas atrapados, al mismo tiempo que el resto de los vecinos y transeúntes que también observaban la imagen de los dos punguistas detenidos. Increíblemente, por suerte o por el trabajo en diversas políticas, durante el año 2019 bajaron todas las cifras de los delitos en CABA (robo automotor, homicidios, robos con motos, robos a manos armada, etc…) excepto uno, un delito aumentó, justamente el de los hurtos. (1)
Según el Gobierno de la Ciudad, no es que haya más delitos de hurto que antes, sino que la gente los denuncia más. ¿…? Estamos en la misma, solo que ahora es un delito formal y antes era informal y pertenecía a la cifra negra, pero es incomprobable, se suele asumir un x3 a la cifra oficial. Como sea, yo me quedó con que el hurto aumentó, y más que excusas, prefiero ver políticas que se encaminen a reducirlo.

Y me pongo a pensar ¿hasta qué punto, los rateros conocen o desconocen la realidad actual del Subte? ¿les conviene practicar la actividad delictual allí a pesar del riesgo de ser atrapados? ¿no leen los medios, no escuchan las noticias? ¿saben de la existencia de cámaras y algunos policías por allí? ¿son ajenos a la realidad social actual que se los llevó puesto? ¿no lograron ver el avance con cámaras que perjudicaba su tarea delictual y terminaron siendo víctimas de las cámaras contra el hurto? ¿los perjudicó la ignorancia? o aun así, con todo en su contra es preferible el riesgo de ser atrapados debido a que hay tantos hurtos que solo atrapan a un porcentaje mínimo de ladronzuelos, y estos tuvieron la mala suerte de caer como delincuentes frustrados. O ¿sigue siendo redituable el riesgo de hurtar en subte frente a otras opciones alternativas (ej. shopping o trenes o recitales o lo que fuere)? O ¿eran extranjeros recién llegados de algún país en peores condiciones que el nuestro y creyéndose el hurto fácil cayeron por desconocimiento torpe?

Hubo época en el tiempo que era fenomenal para los punguistas, no había control, se hacían de todo tipo de bienes (celulares, billeteras, relojes, etc…), nadie los molestaba, y si eran atrapados, como ahora, al poco tiempo estaban ya libres para seguir haciendo de las suyas. Luego hubo una movida de usuarios de subte que los comenzaron a perseguir, a escachar, a alertar a la gente cuando uno merodeaba o atacaba, a cazarlos y presentarlos a la policía. La empresa jamás se metió contra estos rateros, los sindicatos (ni de izquierda ni peronistas) jamás se metieron contra estos rateros. Fueron grupos de personas dentro del inmenso mundo de usuarios usuales de subte reunidos a través de redes sociales. Al final, el Gobierno de la Ciudad tomó el control parcialmente (ya se ve que el hurto aumentó). Policías y cámaras, sobre todo cámaras. Hay cámaras hasta debajo de las baldosas. Hay postes que no tienen una cámara, tienen como cinco juntas. Debido a que el Gobierno de la Ciudad metió cámaras en el subte, y en todos los recovecos que pudo, las repartió por toda la ciudad. Y lo anotició, al menos salió por todos los medios de comunicación. No solo eso, sino que hace alrededor de un año, pusieron en uso un sistema de Reconocimiento Facial orientado a la búsqueda de prófugos de la justicia, prófugos que se encuentran en el Registro de Consulta Nacional de Rebeldías y Capturas (Conarc), de tal manera que se analizan miles y miles de rostros de cada uno, que captan por las cámaras, los confrontan con el registro, y si coincide lo atrapan, así cazaron a unos cuantos. Como todo lo informático se presta a errores y hay un porcentaje de cazados que son falso positivos, al atrapar al inocente, naturalmente lo asustan, luego chequean, se dan cuenta que no es el buscado y lo dejan partir, lo que nunca leí sobre estos casos de falsos positivos, es si de alguna manera registran que el atrapado no es el buscado y por consiguiente si el atrapado no buscado (inocente no prófugo) corre el riesgo de caer nuevamente en la esquina próxima. Me gustaría conocer si se dan casos de reincidencias de falsos positivos, y pobre persona, que a como lo pienso, debido a su genética, siendo un buen ciudadano, queda por apariencia estigmatizado por un software como símil a delincuentes prófugos. Con todo, es sistema es ineficiente en algunos sentidos, por ejemplo, todavía en CABA no lo utilizan para buscar paraderos, ojalá pronto lo aggiornen para con este fin también.

Al día de la fecha, a fines de enero de 2020, ya hay una segunda ciudad que se suma con Cámaras de Reconocimiento Facial, se trata de Villa Carlos Paz. No es casual, a nivel país, en nivel de importancia, después de CABA y Buenos Aires viene Córdoba con peso histórico-político-social-económico. Incluso, a pesar de ser la segunda ciudad que coloca y utiliza este tipo de dispositivo digital, primerea a la CABA en tanto que van más allá y no solo buscan prófugos, sino que también impedidos de salir del país y paraderos de personas ausentes/desaparecidas por cualquier motivos (forzadas, voluntarias, con problemas psicológicos, etc…) y que se las esté buscando. Según las noticias, la base de datos de esta segunda ciudad, se nutre con información de la provincia, de provincias vecinas (ej. Santiago del Estero) y dos o tres fuentes más.

Una vez más vemos la inoperancia de un Estado a nivel nacional, ya que con dos ciudades que cuentan con un mismo (o muy parecido dispositivo) lo utilizan de manera parcial, sesgada, incompleta, toda vez que podrían complementarse. La burocracia estatal (a nivel provincial y nacional) choca contra el sentido común, un prófugo cordobés en Capital Federal, lo mismo que un prófugo porteño en Córdoba, ambos siguen siendo prófugos de la justicia, lo mismo para un prófugo chaqueño o rionegrino, el resultado final es lo mismo aquí o allá, no se trata que se juegan la libertad como sucedía con algunos Estados de Estados Unidos en 1840, o como podría suceder ahora que un Estado tiene pena de muerte y otro no, aquí en Argentina es más fácil, prófugo en una provincia o en otra, a nivel punitivo da igual, varían los procedimientos, lo mismo vale para una persona a la que se la busca porque desapareció. Creería ver que hay fallas en otro lado, y esas fallas se solucionan a mi modo de ver, centralizando todo aquello que afecta a todos los habitantes por igual, ejemplo, no es lo mismo tener una tarjeta de colectivo apta para todos los micros del país, que tener veinticinco o más tarjetas diferentes, al habitante ¿cuál de los dos sistemas le favorece?

Estas dos ciudades vendrían a ser las vanguardias. Aunque al sistema los han probado en Córdoba capital primero, desconozco si también los dejaron fijo o si lo probaron y luego lo instalaron para comenzar en Villa Carlos Paz o si eligieron esta última por ser un destino turístico de verano. También desconozco si hay más ciudades en el país con Cámaras de Reconocimiento Facial, pero es una tendencia en crecimiento, como los fueron las Cámaras Municipales, que comenzaron en una ciudad y luego se extendieron a muchísimas ciudades del país, era conocido el caso de la localidad de Tigre y su implementación de cámaras municipales hace algunos años atrás. Y como siempre sucede, la tecnología estatal siempre llega después de la tecnología privada, habida cuenta que el uso masivo de cámaras de seguridad comenzó con los privados, primero por empresas y luego se extendió a personas. Y hay algo notable a tener en cuenta, cuando una persona (ya sea en su vivienda o en un local comercial) tiene la posibilidad de colocar una cámara de seguridad privada, es decir, se le presentan las dos opciones, colocarla o no colocarla, la persona opta por hacerlo, la coloca, es raro, casi nulo que una persona diga “no, no la voy a colocar, porque la cámara invade mi privacidad, mi intimidad, y lo mismo hace con terceros” y este mismo razonamiento se aplica para los terceros que son filmados por las cámaras, exceptuando el caso de delincuentes juveniles que son filmados cascoteando cámaras municipales muchas veces en sitios marginales, la inmensa cantidad de la gente no se para a romper cámaras, ni se manifiesta, ni se organiza en contra de las cámaras, ni se organiza de alguna manera (teórica o práctica) para plantear el tema de las cámaras de seguridad/vigilancia (públicas o privadas), incluyendo grupos de personas, que teniendo la posibilidad de votar cámaras sí o cámaras no, optan por sí, pensemos en los consorcios o los clubes o asociaciones o fundaciones. Pero sí hay un grupo minúsculo y reducido de personas que atacan (hasta el día de hoy, sin éxito alguno) a las cámaras de seguridad, son los políticos de partidos de izquierda (una increíble paradoja si lo miramos desde el aspecto “control” y algo apropiado si lo miramos desde el aspecto “discurso engañoso”), algunos docentes de derecho en aulas de facultades (sobre todo penalistas y constitucionalistas que siguen posturas radicales como el garantismo entendido como la defensa irrestricta del delincuente frente al ataque que se ve sometido por la sociedad y sobre todo por el Estado) y algunos periodistas (de los amarillos, ni se creen lo que escriben pero buscan irritar con su notón), a pesar de todo ello, la realidad les pasa por la cara. La inmensa mayoría de las personas, ya tienen internalizado el hecho de que están siendo constantemente filmadas, pareciera que no afectada su privacidad e intimidad, incluso existen métodos para burlar/esquivar la detención facial, no uno sino hasta cuatro (2) y más métodos. Y sin embargo, la gente es indiferente a las cámaras.

¿Y cuál es el uso concreto de las cámaras? Casi como prevención no sirven, existían hace un tiempo unas cámaras plásticas económicas, que en realidad eran una réplica e iban acompañadas de una cartel impreso que decía “sonría lo estamos filmando”, eran tan eficaces como el cuervo plástico ahuyenta palomas, que colocan en un balcón y terminan todo cagado sin asustar ni a los pichones. Lo mismo pasó con las cámaras falsas, los delincuentes roban a cara descubierta con cincuenta cámaras reales filmándolos, no se atemorizan por nada que filme. El uso viene después de cometido el delito, sirve como prueba o para identificar y buscar sospechosos, la mayoría de las veces se gana tiempo y evita confusiones de personas, además que permite identificar prendas, vehículos, cómplices, etc… y también sirve para casos de victimarios que se defienden y termina su acción estando justificada o no, depende lo que se visualice con las cámaras. En definitiva la función útil viene a posterior de cometerse el ilícito. Y aun así insuficiente, pienso por ejemplo, en caso de Rusia donde cantidad de automóviles tienen cámaras, otra vez la realidad se lleva puesta los planteos de los teóricos, ya sea por la corrupción, los fraudes, el crimen organizado, las mafias policiales, los accidentes de tránsitos, etc… los particulares le colocan una cámara al auto para su propia seguridad, y esto es algo que aun no llegó de forma masiva a los vehículo argentinos.

En 1948, George Orwell publicó Nineteen Eighty-Four (1984) (3) una novela que recrea una sociedad donde se manipula la información, se practica la vigilancia masiva y la represión política y social. Novela que con el tiempo se fue transformado en un clásico, y fue estudiada y analizada y dio que hablar. Si algo quedó fue el concepto de Gran Hermano (4) , ese ojo que lo ve todo, y que fue identificado con regímenes totalitarios (a pesar del uso que le dio el mismo Orwell), pero que con el correr del tiempo, hubo algunas transformaciones, a escala mínima terminó siendo ridículamente un show para televisión, pero a escala grande, si pensamos en ciudades pequeñas o medianas completamente vigiladas con cámaras en todas las esquinas, es algo que empieza a acercarse a esa creación de Orwell, pero que no asume un rol opresor (al menos por ahora) ni está relacionada con regímenes totalitarios, sino más bien con democracias liberales (con distintos grados de diferenciación). Lo que hubiese sido el sueño de Stalin (totalitario) o la pesadilla de Locke (liberal), finalmente está llegando y viene de una manera no prevista, casi a contramano de lo que se la pensaba (por el planteo de peligrosidad) hasta cierto punto favorable, la sociedad en general no percibe la vigilancia como un peligro (de hecho, está adaptada a ella), prima facie no se la aplica para perseguir opositores político y/o “enemigos internos” y/o minorías y/o cualquier tipo de supresión de individuos libres, y el uso que se le da a las cámaras es justamente para la aplicación de justicia frente al crimen, es decir, al Estado cuando resuelve las controversias de los individuos libres, como una herramienta más para proteger los derechos vulnerados.

Citas.
1. https://www.cronista.com/economiapolitica/Bajaron-todos-los-delitos-en-la-Ciudad-de-Buenos-Aires-menos-uno-cual-fue-20200115-0032.html Consultado el 23/01/2020
2. https://retina.elpais.com/retina/2019/10/22/innovacion/1571730281_157570.html Consultado el 23/01/2020
3. https://es.wikipedia.org/wiki/1984_(novela) Consultado el 23/01/2020
4.  https://es.wikipedia.org/wiki/Big_Brother_(personaje) Consultado el 23/01/2020

miércoles, 22 de enero de 2020

Sobre el detenido número 11.

La última semana, prácticamente todos los medios de comunicación (televisión, radio y web) tratan el caso criminal donde un patota vil y cobarde mató a un joven turista en la ciudad balnearia de Villa Gesell.
¿Por qué tanta repercusión este tema? ¿Es impulsado por los mismos medios? Algunos medios lo tratan más que otro, algunos lo tratan todo el día en todos los programas durante un buen tiempo, otros no tanto. Conspirativamente, se me hace que puede haber otras razones de fondo ¿podría ser el signo político del intendente del lugar? Y se busca atacarlo por todo lo malo que ofrece la ciudad. Podría ser o podría no ser.
Villa Gesell, es una ciudad que concentra mucha juventud, esto viene sucediendo desde la década de los ´80 y ´90, así como Bariloche y Villa Carlos Paz concentra turismo estudiantil con los egresados, o Gualeguaychú concentra turismo joven en fechas de carnavales, Villa Gesell que ya viene de los ´60 y ´70 como centro que aglutinaba hippies, ahora concentra el turismo joven en la Costa Atlántica y como tal, reúne todo lo que les atrae a los jóvenes, que podemos resumir en una palabra, descontrol. Esto no significa que todos los jóvenes sean descontrolados, pero por cuestiones biológicas del cerebro plástico y en desarrollo de los jóvenes que los impulsa hacia la aventura y la rebeldía, y en un ambiente favorable, donde se fomenta cierto grado de libertinaje, naturalmente aparecen los excesos, y no todos los excesos terminan mal, pero si en aquellos casos, donde llegan jóvenes con problemas que arrastran en la conformación de su persona a lo largo del tiempo, ya sea por violentos, padres abandónicos, adicciones, etc… un combo que en algunos casos puede resultar explosivo, y que en otros pocos casos, el individuo explota. Y en esa sumatoria de factores, aparece al acción en masa, que ahora llaman en “manada”, algo propio de los cobardes (pensemos en los barrabravas, en los patovicas, en manifestaciones violentas, en grupos terroristas, etc…) que, al reunirse en grupo, se sienten más importantes e impunes que si fueran solos por la vida, y hacen cosas que solos no harían debido a que les funciona el freno cerebral a los impulsos (el tener “dos dedos de frente”) exceptuando el caso de los psicópatas y otra clase de trastornados antisociales. La acción en masa también fue estudiada sociológicamente hace más de cien años, Le Bon llamó a su libro Psicología de las multitudes, donde al describir la acción colectiva, el Yo se convierte en Nosotros, donde se habla del sentimiento de poder invencible, de la imitación, incluso se rastrea en los orígenes como medio de superviviencia del hombre primitivo, y mucho más que se complementa con el libro de Ortega y Gasset donde se introduce el concepto del hombre-masa, más de contenido político, y tanto que se ha escrito y estudiado hasta la actualidad que es inabarcable y excede el contenido de esta entrada de blog y que además desconozco como para hablar de ello.
La carencia de controles, para “mantener a raya” a una juventud descontrolada y al mismo tiempo que se les permita pasarla bien y disfrutar del ocio, muestra la ineficiencia de la política del lugar con total despreocupación por ofrecer algo mejor (la política continuada de los últimos veinte o treinta años), la ausencia de una administración eficiente, toda vez que tienen patovicas en los boliches y no personal capacitado en prevención, ausencia de policías, policías no capacitados, y policías maltratados desde la política, la justicia y la misma jerarquía, el desprestigio casi total de la justicia en sentido amplio, el descontrol en las playas con la música, la suciedad, la aglomeración de personas que hasta cierto punto se vuelve insalubre, y la baja calidad cultural de las personas (jóvenes y adultos) que se reúnen estos pocos días de descanso y no se les ocurre mejor cosas que divertirse con ataques en patotas de 4 vs 1, “guerra de botellas” en la arena, surtido de piñas para uno que se le ocurre pedir un “bajen la música, por favor”, conducción ilegal por las dunas de menores en cuatriciclos, alcoholismo y drogas “por placer”, y todos esto potenciado con las redes sociales, ya que estos elementales encuentran divertido y hasta meritorio filmar y subir a la web cada uno de estos hechos barbáricos para el 2020. Ni hablar de un tema que puede resultar interesante, el mayor atractivo de estos lugares costeros es la playa que al mismo tiempo es uno de los lugares mayormente contaminados por plásticos y otros desechos, playas contaminadas fehacientemente acreditado mediantes por estudios de universidades nacionales de prestigio, estudios relevados en no más de cinco años atrás. Y así se pueden seguir enumerando las carencias de estas localidades, algunas de las cuales concentran el mayor hacinamiento turístico a nivel local. Que si bien, el turismo es una importantísima fuente de ingresos, que genera trabajo, este bienestar trae consigo otras cuestiones, la principal es el aumento demográfico, en 25 años el municipio duplicó la población asentada en el lugar, y cuando no hay una gestión eficaz, a mayor cantidad de población, mayor cantidad de problemas, mayor dificultad para su resolución.

Ahora si vemos que los medios de comunicación buscan sangre para transmitir en sus programas, nada mejor que encontrarla en esta sopa donde están dados todos los requisitos para que no falte. Y esto no falla, hoy tenemos un asesinado por una patota salvaje de cobardes, pero un día antes teníamos un acuchillado, claro que los accesorios al crimen pueden sumar o restar para ofrecer el crimen a la televisión, cuanto mayores condimentos haya, mayor alimento para los periodistas, noteros y verseros. Y el crimen del joven turista, es el que ofrecía mayor cantidad de elementos: pelea, violencia, boliche, patovicas, patoterismo, ataque canalla y cobarde, niños bien acomodados, familiares de la víctima humildes y pidiendo justicia, mundo del rugby, el rugby como deporte de contacto violento que falla con la transmisión de valores para cuando los jugadores (no todos) salen del campo de juego (algunos jugadores menos capacitados como personas se llevan para andar por la vida sus “técnicas de patadas” y su comportamiento de “matoncitos grupales” sumado a su ego y sus complejos de esteroides consumidos), antecedentes violentos de algunos de los implicados, filmaciones particulares de transeuntes, filmaciones de particulares de comerciantes, ¿filmaciones del municipio? (brillan por su ausencia pero deberían existir, algunas al menos), testigos presenciales, comentaristas de ocasión, familiares de victimarios desvergonzados hablando por la televisión, un sospechosos supuestamente fugado, fiscales que no hablan con la prensa, jueces que no hablan con la presa, políticos que no hablan con la presa, antes la ausencia de voces “oficiales” el cuento mismo que elabora la prensa, la ausencia de resultados concretos en la resolución del crimen por falta de comunicación (quizás se los está resolviendo bien pero sobresale la falta de comunicación frente a un hecho de relevancia social), capturas de mensajes de las redes sociales, “niños bien” implicados en el crimen, “niños bien” que luego de perpetuado el crimen se fueron a dormir como si fuera un día más, “niños bien” que vienen de una ciudad históricamente violenta, “niños bien” que vienen de una ciudad del mismo signo político que la ciudad balnearia donde se da el crimen, “niños bien” algunos conocidos localmente vox populi por perpetuar anteriormente acciones violenta en la ciudad de la que salen, y quien sabe cuanto más material de relleno para la prensa. Pero si faltaba algo, era la acusación a un inocente, y no, no faltó, estuvo presente también. Y este es el punto que yo me quiero detener, porque refleja la clase de país que somos, el nivel mediocre del que somos parte como sociedad y por consiguiente, de las instituciones que tenemos, siempre desde mi visión personal.

Las noticias periodísticas hablan de la inmediata detención, en un chalet, de diez implicados en el hecho criminal. ¡Perecto! ¡Maravilloso! Los atrapan con celeridad, los sospechosos estaban durmiendo tranquilamente, llega la policía y se los lleva detenidos. Si solo hubiese sido eso…. Peeeeero…. No, faltaba algo. Al otro día los mismos medios de comunicación alertan de la siguiente noticia “Están buscando al número 11”, horas más tardes, los medios anuncian “detienen en Zárate al número 11” y acotan “lo trasladan a Villa Gesell”. Ya solo con eso, hay mucho para analizar.
- Son noticias, sobre hechos que realmente sucedieron (un detenido en Zárate y trasladado a Villa Gesell) pero solo comunicado por los medios.
- Ninguna comunicación oficial. Ni de la policía, ni de la fiscalía, ni del juzgado.
- ¿Son confiables los medios? Como todo, algunos sí y otros no. Pensemos positivamente y demos credibilidad a los medios (por el momento), periodistas serios que trabajan con información en off, de fuentes chequeadas.
- Lo único que tenemos los ciudadanos comunes y corrientes, es la información que llega a través de los medios.
A partir de lo que dicen los medios, surgen las siguientes dudas:
- ¿Cómo se obtiene el dato que hay un fugado en Zárate?
- ¿Está acreditado que es un fugado del grupo?.
- ¿La policía actúo con orden de la fiscalía y/o juzgado o actuó por cuenta propia?.
- ¿La fiscalía y/o juzgado emitió una orden de detención y/o traslado del supuesto fugado a Villa Gesell?.
Lamentablemente frente al silencio total de las instituciones intervinientes, solo queda lo que dicen los medios.
- Aclaración, cuando me refiero a los “medios”, es general, pero la realidad es que uno (medio/periodista) brinda un dato y todos los demás lo toman y lo reparten, viene otro medio/periodista brinda otro dato y todos los demás lo toman y lo reparten. A esto, hay que sumar los pareceres e inquietudes que generan cada uno de los periodistas al dar la noticia, más los comentarios y más todos los aditamentos con los que elaboran las noticias, más todo aquello con los que los periodistas aggiornan la noticia para presentarla, y sin dejar de lado toda la sarta de estupideces que también agregan algunos periodistas. Y a todo eso, hay que sumar toda la información ajena a los periodistas pero que también se genera a partir de invitados, profesionales, entrevistados, etc… Entonces, de toda esa ensalada, hay que delimitar y recortar y ver con que quedarse y que descartar.
Los medios dan la respuesta a la pregunta, y es la única respuesta que queda asentada, ya que no tenemos información oficial.
Uno de los crápulas detenido (crápula: persona de poca moral), al ser consultado “¿de quién son estas zapatillas?” el sujeto contestó “son de fulanito” y al ser repreguntado “¿dónde está fulanito?” El sujeto contestó “se fue en auto a Zárate”.
- ¿Es esto veraz? ¿realmente sucedió así?. No lo sabemos, solo tenemos la información de los medios de comunicación.
- En principio uno creería que todo se hizo conforme manda la ley, con respeto del debido proceso y que a futuro una falla no produzca una nulidad de lo realizado. Pero claro, estamos en Argentina, es lícito dudar.
- Pero supongamos por un momento, que el silencio de las instituciones está ocultando algo, ¿es para preocuparse?. Lo normal es confiar en las instituciones, y pensar el silencio de las mismas como que están concentradas en realizar bien su trabajo, con lo cual, como ciudadanos deberíamos están satisfechos y confiados en que todo se realizó conforme a derecho. Pero claro, nuevamente estamos en Argentina… es lícito dudar.

Producida la detención de fulanito, en un primer momento, se creería que se actuó bien. El sospechoso, supuestamente fugado, fue detenido en menos que canta el gallo. Perfecto. La pregunta es ¿fue detenido solo con la mención de uno de los detenidos y nada más? ¿es confiable lo dicho del implicado? ¿o hay más indicios y algún tipo de evidencia que acompañe el pedido de detención? Yo creo que esto es fundamental, debería haber más indicios para detener a una persona, y no solo el dedo acusador de un detenido, dado que prima el principio de inocencia y con más fuerza de aquellos sobre los que sí hay claros indicios que estuvieron implicados (videos, testigos, vestimentas, sangre, etc…). ¿Qué otros indicios (ya solamente estoy hablando de indicios y no otra cosa) hubo para detener al número 11? De nuevo, según los medios, solo existió la acusación de uno de los diez detenidos. Si esto fue así, me parece poco serio, y hasta peligroso en un Estado de Derecho, dado que cualquiera podría ser detenido por cualquier cosa con la sola mención de un detenido cualquiera.

Yo aquí, creo ver una segunda etapa.
Inmediatamente detienen al número 11, el supuesto fugado, que no ofreció ninguna resistencia al momento de ser detenido, el padre del fulano comienza una ardua defensa de su hijo en dos carriles, el judicial y el mediático. Continúa el silencio oficial de las instituciones que participan. El número 11 sigue detenido y su padre gritando la inocencia de su hijo. Por un lado, el abogado del padre haciendo las presentaciones pertinentes para con su defendido, y por otro lado el padre defendiendo a su hijo en los medios.
El padre y el abogado dicen lo siguiente:
-  “Mi hijo (el detenido número 11) no estaba ni estuvo en Villa Gesell”
- El día, que la patota cobarde atacó a la víctima, ellos (padre, madre, hijo) estaban cenando en un restaurante.
- Ofrecen un video.
- Luego de la cena, el detenido número 11 estuvo con sus amigos en Zárate y regresó a su casa.
- Ofrecen una testigo.
- Ofrecen el teléfono celular para que acrediten la ubicación (además de otros datos, comunicaciones por ejemplo)
- Indica que las zapatillas secuestradas son de un número y el calzado del número 11 es de otra talla. Hablan de dos calzados diferentes.
- Aclaran que en los videos que salen en los medios de comunicación, no se lo ve en ninguna parte al detenido número 11, y es fácil de verlo porque mide casi 2 mts de altura. Si estuviera allí, sobresale entre la gente. Se lo vería fácilmente y no se lo ve en ninguna parte.
- El padre pide que lo dejen libre, que están a derecho y que se pueden quedar en Villa Gesell para responder a todos los requerimientos.
- El padre señala la diferencia de clubes, los diez detenidos (o algunos de ellos) juegan al rugby en el Club Náutico Arsenal Zárate, y el detenido número 11 practica remo en el Club Náutico Zárate. Son dos clubes diferentes, son dos deportes diferentes, y solo para algunos ineptos existe cierta tirantez y prejuicios entre unos y otros. Ambos clubes están uno frente al otro, y los medios se prestan a la confusión, en el afán de tener la primicia o mostrar mejor o más completa nota, algunos (como LN) hablan de un club con la fotografía del otro club.
A esto hay que sumarle, que mientras el padre del detenido número 11 grita la inocencia de su hijo todo lo más posible, los padres de los otros detenidos no aparecen por ningún lado.
Se desliza la idea (siempre a partir de los medios) que el detenido número 11, es y fue víctima del bulling por parte de los rugbiers pandilleros, y que todo fue una “broma” más. “Broma” (o infamia) que pagamos todos los argentinos de bien que no patoteamos cobardemente (traslados, seguridad, comida, combustible, etc…).
El detenido número 11 se come un día arrestado. Al día siguiente, indagatoria.
Los diez primeros se niegan a declarar. El detenido número 11 se presenta, declara, contesta las preguntas y ratifica lo que por otro lado está diciendo su padre y su abogado.
Parece que a los responsables de la detención del número 11, nada les alcanza, fue señalado y punto, un auto salió de Gesell a Zárate y punto. Esgrimen sus argumentos para fundar la detención, siempre según los medios, y eso que hay canales para comunicarse, si no les gusta hablar con los medios tienen disponible la web de los fiscales, pero no, solo contamos con la información que llega a través de los medios y según estos tenemos:
- La testigo la ofreció el detenido. (Se induce que puede haber sido manipulada)
- El estudio de las celdas y análisis de celulares lleva tiempo.
- La filmación es una filmación sobre una pantalla y no es el disco rígido original, hay que obtener el original. (Se induce que pudo ser modificado)
- Y sobre el resto nadie dice nada, ni las instituciones ni los medios.
Así, el detenido número 11 se queda un día más encerrado.

Llegado a este punto, ¿a nadie le parece que hay algo extraño? ¿algo que no cierra? ¿Por qué uno ofrece “pruebas” y grita su inocencia por todos lados, ayuda con las indagaciones, y el resto no lo hace?, el resto toma el camino fácil (Jurídicamente correcto), si me acusan de algo que lo prueben… negamos todo. . No solo eso, ¿acaso no corresponde a las instituciones implicadas dar un mínimo comentario de su proceder? Al menos, por ética social. Pero nada, no obtenemos nada proveniente de algún canal oficial. Por suerte, los periodistas, algunos de ellos, comienzan con las indagaciones, y empiezan a meter el dedo en la llaga, quizás asesorados por abogados, y aquí es cuando los periodistas sirven de algo, visibilizan una situación que empieza a hacer ruido, a incomodar. La pregunta que empieza a volar por el aire es ¿hay un inocente detenido? (detenido como sinónimo de aprehendido, preso, privado de su libertad, enjaulado, prisionero, apresado, como fuere) Una persona que tranquilamente debería estar transitando su vida como se le dé gana, está privada porque la están investigando.
Surgen más preguntas, si existía la creencia que uno se fue de Villa Gesell:
- ¿No habría que ver las cámaras de seguridad del Municipio?
- ¿No habría que ver las cámaras de seguridad privadas?
- ¿No habría que ver las salidas de Villa Gesell y las entradas de Zárate?
- ¿No habría que ver el automóvil y la matrícula del mismo?
- ¿No habría que indagar más en el delator? ¿pedirle al delator datos precisos? ¿tratar de considerar en base a la experiencia profesional (policías/fiscales) si el delator es un bromista o si está bien parado mentalmente según determinados parámetros y acusando falsamente o si está implicando a un tercero ajeno a todo a modo de “embarrar la cancha”?
- ¿No habría que considerar la posibilidad de un homónimo?
Y aún habiendo detenido al número 11, inmediatamente, ¿no había que confirmar o descartar su coartada?
- Si dice que estuvo con amigos ¿no habría que buscar cámaras en lugares cercanos a donde estuvo con amigos?
- Si dice que volvió a su casa ¿no habría que buscar cámaras en lugares cercanos a la casa?
Supongo, desde mi ingenuidad, que una sola cámara bastaba para ubicarlo a más de 500km del lugar de todas las cámaras que hay en la ciudad de Zárate.
Y se me ocurren miles de preguntas más, pareciera que miro mucha ficción, pero… prima el sentido común para el ciudadano sin traje…
Si señala haber utilizado determinado auto ¿era un auto nuevo con medidor/marcador gps? ¿al auto se le hizo una revisión pronta en el tiempo donde registraron el kilometraje y se pueda contrastar con un viaje ida y vuelta a Gesell? ¿pagó peajes? ¿cámaras de peajes? Si dice haber estado con amigos ¿se tomaron fotografías donde se puedan visualizar los datos exif? ¿se subieron mensajes a las redes sociales en ese tiempo? ¿compraron algo en algún kiosko o local? etc….
Es decir, no aparecen la celeridad, la prontitud, la buena diligencia, la presteza en llevar a cabo las actividades por parte de los investigadores para determinar sobre la libertad de una persona.
Y por último, ¿No habría que considerar la situación de buena voluntad, de colaborar con la justicia, de prestarse sin resistencia a la autoridad que lo requiere? ¿No había alternativas a la detención? ¿No se lo podía dejar en un hotel con una guardia policial?
¿No se pensó en el siguiente razonamiento? El supuesto fugado se escapó de Villa Gesell y no se escapó de Zárate, es decir, fue astuto para escaparse de Villa Gesell pero no lo fue para escaparse de su propia casa, el primer lugar donde lo iban a ir a buscar.
Al parecer nada de eso era necesario para los responsables, ¡que siga detenido!.
Y lamentablemente el silencio oficial, solo la voz de los medios. Y el padre que seguía pidiendo por la libertad de su hijo.

Y a todo esto, en el supuesto que efectivamente un auto salió con un fugado del lugar del crimen, y con todos los indicios mencionados por la defensa del detenido número 11 no fuera el detenido número 11, preguntas:
- ¿Alguien está buscando a ese otro?
- Lleva dos y más días de escapado.
- ¿Realmente hubo un fugado o se cree que hubo un fugado? ¿o es una coartada por mal desempeño al detener a un ajeno al hecho?

Los medios hablan de 4 días detenido. No sé hasta qué punto midió la influencia de los medios, o si algún jerárquico (uno o más de uno) con dos dedos de frente más el peso de la mochila profesional, con algo de sentido común y un poco de alta moral, bajó o bajaron la orden para que liberen al detenido número 11. Ya era insostenible, y como siempre solo se escuchó la voz de los medios de comunicación. Hasta que no llegue el sobreseimiento de esta pesadilla no estará completamente tranquilo. Más allá de la fortaleza personal, o la ayuda profesional o familiar o amiguera o deportiva, que pueda tener quien fue detenido injustamente, o bien la limpieza de su buen nombre y honor, después de haber sido ensuciado por una patota y la inoperancia de un Estado y algunos de sus órganos ¿quién le devuelve los 4 días detenidos? ¿quién le devuelve el mal trago? ¿minímamente le han pedido disculpas las instituciones intervinientes en su detención? ¿le han explicado y detallado los motivos por los cuales fue detenido? Esto último lo deberíamos conocer todos los ciudadanos argentinos, bien clarito, para no dejar lugar a dudas que el accionar de las instituciones fue correcto, pero claro, estamos en Argentina.
Y ojalá, todo los sucedido con el injustamente detenido número 11, luego de 4 días liberado, no resulte favorable de alguna manera a la situación procesal de los otros acusado sobre los que pesan fundados indicios (y más aún, evidencias). Me gustaría pensarlo así, dos hechos ajenos que no interfieren el uno con el otro, casualmente relacionados,  pero claro, estamos en Argentina, y eso asusta.
Es mi opinión como un ciudadano más, a mi parecer preocupante.

sábado, 15 de septiembre de 2018

Sobre una opinión referida a un caso de juicio por jurados.








Leyendo uno de los diarios como todos los días, una opinión me impulsó a crear esta entrada. Iba a titular la entrada al blog como “Basta de defender a los delincuentes”, pero luego me pregunté ¿qué autoridad tengo para llamar así? Y eso que se trata de una simple entrada de una blog que no lee nadie, pero cuanta arrogancia habría que tener para hacer algo parecido en medio de importante llegada al público como es Perfil.
La opinión en cuestión sobre la cual efectuaré mi propia opinión no es solo una opinión cualquiera, no se trata de una carta de lectores, ni una carta abierta, se trata de la opinión de un editor, un profesional del medio.
Una opinión que surge en el medio de comunicación a dos días de finalizar el juicio por jurados realizado a una persona acusada de un delito. Y esperé dos días más, luego de la sentencia, para ver si aparecía otra nota del mismo autor, pero no. Dos día y nada. Lamentablemente para el autor, el jurado absolvió al acusado.
Bajo un supuesto “problema” que el autor denomina “justicia por mano propia”, realiza un paralelismo entre el caso actual y un caso sucedido hace casi treinta años atrás, veintiocho para ser exactos. Un poquito atemporal ¿o no?
¿Qué necesidad de trabajar la sensibilidad de los lectores con una imagen intervenida uniendo la figura de un carnicero inocentes como cualquiera de nosotros con la imagen de dos personas ultimadas luego de efectuar un robo? Además de ser algo espantoso, deja un tinte de mala espina, ¿qué busca provocar en el lector? Si me hicieran eso, me sentiría ensuciado, me parece indignante.
Lo primero que enseñan en cualquier universidad en la materia derecho penal, es que cada caso es particular, único. Realizar una analogía entre dos casos, con hechos distintos, actores distintos, sucesos distintos, agravantes distintos, atenuantes distintos, acusaciones distintas, móviles distintos, realidad social, distintas, sistema aplicado distinto, jueces distintos, paradigmas existentes distintos, etc…. Realizar una comparación elemental entre dos sucesos separados por una ventana temporal de treinta años, es hablar de algo descontextualizado.
Decir “aparece un coro que explica los atenuantes, entiende la reacción y no hace otra cosa que justificar lo que se llama comúnmente “justicia por mano propia”” quedó en el aire, si ese supuesto “coro” (¿un toque despectivo?) habló de atenuantes ¿atenuantes de qué? ¿qué atenuantes?, se quedó corto, la sentencia fue no culpable, absolución para el acusado, absolución inapelable.
El siguiente párrafo, en su parte remarcada dice “víctima de un robo, corrió a los dos delincuentes mientras le disparaban, los atropelló y mató a uno
¿Así tan simple fue todo? No, se trató de un hecho es más complejo, y para recrearlo se accede a los peritajes, a toda la prueba posible y accesible que admita el juez. Veamos algo que señalaron los peritos según señala el diario La Voz de Zárate:
La médica psiquiatra ... concluyó que el imputado presentó “una hipertimia displacentera”, es decir, un estado de angustia y depresión, pero a su vez, determinó que en todo momento se mantuvo consciente y bajo un estado de impulsividad... también aseguró que adoptó una “conducta temeraria” y con “dificultad para medir las consecuencias”.

La inspectora perteneciente al cuerpo de Policía Científica de Zárate Campana, quien trabajó tanto en el lugar del choque en avenida Antártida y Echeverría, como en la carnicería. Allí, al igual que su compañero, perito balístico y en explosivos..., hicieron un relevamiento fotográfico de las marcas dejadas por los vehículos que colisionaron, así como también explicaron el rastrillaje realizado por calle Paraguay hacia Suipacha, donde hallaron cinco vainas servidas, y luego por Suipacha hacia Echeverría. 
En la carnicería, según consta en el expediente, también se encontró una vaina y un proyectil de plomo con el que se efectuaron disparos con el fin de robo.
Una séptima vaina, fue hallada junto a la motocicleta sobre Antártida Argentina.
...los elementos que habían sido incautados al fallecido, luego del hecho, y entre los que se encontraba una citación del Juzgado Correccional, por un hecho ocurrido en 2015, caratulado como Lesiones Leves Dolosas Agravadas por el Vinculo, según pudieron certificar los representantes del Ministerio Público Fiscal. Al parecer, una causa iniciada por su ex pareja...
la perito perteneciente a la Asesoría Pericial de San Isidro, describió la angustia del imputado al estar sometido al proceso, a la vez que definió un “estado de pérdida de voluntad de acción”, donde “los mecanismo defensivos no actúan normalmente”. Asimismo, también aseveró que el carnicero no es un mitómano y que no presenta ninguna patología.
la cuñada, aquel 13 de septiembre se desempeñaba como cajera de la carnicería, cuando vio ingresar al lugar un rostro familiar. El sujeto realizó un pedido y acto seguido, extrajo un arma calibre .380 a la vez que exigía el dinero de la caja. 
http://www.diariolavozdezarate.com/2018/09/12/peritos-policias-y-testigos-declararon-en-la-segunda-jornada-del-juicio-al-carnicero/

El debate abrió ayer con el testimonio del ingeniero mecánico de la Asesoría Pericial de San Isidro que analizó los vehículos que participaron del hecho; en una sala a media luz, el perito exhibió varias fotografías que se proyectaron sobre una de las paredes. Allí se vieron las marcas que la motocicleta dejó sobre la zona frontal del auto del imputado, que según pudo determinar, viajaba a 20 km/h más que la motocicleta. Desde el centro del frente del Peugeot 306, hacia el ángulo izquierdo, se pueden ver marcas del rodado que conducía, de un nomenclador y, por último, de la columna del semáforo que puso fin al recorrido del vehículo. El profesional comprendió a la perfección la dinámica del juicio; con un relato técnico, pero claro y didáctico, graficó al jurado todas las hipótesis elaboradas. También aportó otro dato: el automóvil tenía realizada la Verificación Técnica Vehicular (VTV) y sus frenos funcionaban.
http://www.diariolavozdezarate.com/2018/09/13/apoyo-al-carnicero-en-la-ultima-jornada-del-juicio-el-jurado-define-si-va-preso-o-queda-libre/

Y los ítem continúan con las declaraciones de los testigos y más, es decir, parece que no fue algo como para decir tan a la ligera “corrió, atropelló y mató”.

Otro fragmento bastante ofensivo de la nota dice “El tema que se discute no es si está bien o mal lo que hizo, si se excedió en defensa propia o eligió vengarse de quienes lo atacaron.” ¿Vengarse? ¿era necesario hablar de “venganza”? ¿o para descalificar con lo que no se está de acuerdo hay que referirse de esa manera, tergiversando? ¿Cómo puede estar dentro de la cabeza del acusado (ahora absuelto)? ¿Venganza? Es decir, venganza es lo mismo que hablar dolo, pero de manera no técnica (vulgar). Pero que atrevimiento hablar (y juzgar) sobre un caso, dando por sentado determinada tipificación sin ni siquiera ser parte en el expediente, aún, como mera opinión, definir un tipo penal desechando todas las demás posibles variantes. ¿Defensa propia? … Todos tenemos derechos, todos tenemos derecho a proteger nuestra propiedad, ¿qué venganza? Y nuevamente las frases hechas “esta bien o está mal”, el jurado frente  a una acusación concreta que no hablaba “si está bien o esta mal ni mucho menos de ninguna venganza” debía pronunciarse por declarar culpable o no culpable. ¿Quién discutió otra cosa? ¿Los periodistas? ¿Los opinólogos? ¿la opinión pública? Si hablamos del debate propiamente dicho, se trata del hecho del caso, acusación fiscal, debido proceso, sentencia del jurado.

Luego viene un fragmento, repetido, resaltado en medio de la nota, como para leerlo de esa manera y no otra, lo presentan como relevante: “El problema para muchos parece ser que el carnicero, en caso de ser condenado, no podrá cuidar de su familia, su hijita y su esposa que está estudiando. Y que por su reacción de unos segundos, arruinó su vida.” ¿Quiénes son esos muchos? Un concepto abstracto, que se arroja con mucha liviandad. Por suerte, fue absuelto y se volvió caminando a su casa. Algo que pudo haberle dolido a algunos. A mí me parece, que el problema pasa porque algunos de la escuela zaffaroniana abolicionista consideran que los delincuentes, arrojados al delitos por responsabilidad de la sociedad, deben ser defendidos con todas las garantías posibles frente al poder punitivo del estado, en detrimento de las garantías del resto de la sociedad (los que no cometen delitos incluyendo a las víctimas), para los cuales prácticamente, las garantías, no corren, o se omiten, o se las toma a la ligera y no con la fuerza que se lo hace para con los delincuentes. Y nótese como se produce la tergiversación, la frase final, a mi modo de ver es desventurada, “por su reacción de unos segundos, arruinó su vida” o sea, la persona que sufre un robo violento, con disparos, y que luego, en una estado bien descripto por los peritos, de “angustia y depresión”, decide recuperar lo suyo, lo que le pertenece, es el responsable de “arruinarse la vida”, es decir, la defensa irrestricta del proceder del delincuente, que para aquellos sujetos que donde uno armado, entra, roba, dispara, atemoriza, genera una situación de caos, huye, mientras se raja sigue efectuando disparados, y no un individuo sino dos los que realizan esta combinación de actos, no se dice ni una sola palabra del autor, pareciera que estos sujetos no se arruinaron la vida, no son responsables por lo que hacen, pareciera desprenderse de la opinión de la nota que debe estar completamente naturalizado que si entran, te roban, te sacuden disparos de arma de fuego, te la tenés que aguantar, te jodés, no te queda otra. Yo creo que es al revés, “le arruinaron la vida” y no “se arruinó”.
Y sí, sí es un problema que no puedas cuidar tu familia, tu hija y tu esposa, claro que es un problema, un problema, ¿a alguien le queda alguna duda? (salvo a los garantistas abolicionistas), a lo que habría que sumarle las amenazas recibidas, la mudanza, el cierre del comercio, el cambio de rutina, el trajinar con abogados y tribunales, el exponerse en los medios, etc…
En este caso en particular, hay que recordar, que el acusado que es sometido a juicio y afronta la acusación, es el mismo carnicero, pero “algunos” (a mi modo de ver, los que defienden a los delincuentes) tergiversan los hechos, ya que tienen diferentes categorías de delincuentes, más que nada algunos tecnócratas de las justicia (y de los medios) convirtiendo en delincuente a aquel miembro de la sociedad que no se levantó con la intención de matar en detrimento del que sí lo hizo.


Completamente en desacuerdo con el fragmento citado. “Los que admiten como válido” fue un jurado, y el jurado representa a la sociedad, le guste a quien le guste. Y luego mezclar cuestiones, con la añoranza tecnócrata, que no fue la panacea del ideal de justicia, pero aún así, el usufructo de la fuerza lo sigue conservando el Estado, en ningún momento se puso en cuestión esto. ¿A través de sus tribunales que determina la pena que debe tener quien infringe la ley? De hecho, el tribunal sigue determinando las penas, es un error afirmar lo contrario, o insinuarlo, el tribunal determina las penas, solo que en este caso no hubo necesidad, fue absuelto, y fue absuelto por un jurado, un jurado legal, constituido legalmente con todas las garantías del caso, y es como manda la Constitución Nacional, pero la constitución estableció los juicios por jurado en 1853-1860, como así también funcionan en EEUU, Canadá y otros países, pero aquí dejó de lado y se establecieron los tribunales con jueces ¿estuvo bien eso? No, claramente no. Este desprecio por los jurados, es un desprecio por la sociedad a quienes representan, así lo veo, casi el mismo desprecio que tienen los delincuentes con la ley cuando se vuelven contra ella. Y no está de más recordar, que los jurados cuentan con una dirección técnica a cargo de un juez (de una jueza en este caso).
Nadie volvió al salvajismo de las cavernas, nadie volvió a un salvajismo pre-racional, se volvió a la Constitución Nacional, y lo que ella estableció, una institución (jurados) violentada por los tecnócratas durante más de 150 años.
Contestando a la pregunta, no es lo mismo, están los que violentan la ley y los que no, y en este caso, haciendo caso omiso a las frases hechas, el jurado halló no culpable al acusado.


Es una pena que se confunda todo. Aquí no se dejó de lado al Estado como de da a entender. El Estado está compuesto por un poder dividido en tres funciones (comúnmente llamado poderes). Poder Ejecutivo, Poder Legislativo y Poder Judicial. Y una de las instituciones dentro de uno de los poderes es el juicio por jurados, mal que le pese a unos cuantos, es legal y es una las de las herramientas que cuenta el Estado. Y así lo aceptamos como sociedad organizada (un poco tarde, ya que la institución fue dejada de lado por más de 150 años).
¿Quién se puso a analizar los problemas psico-sociales de los ladrones? ¿Qué tiene que ver en este caso? ¿Cuál es la relevancia de decir eso? Ninguna. ¿Quién plantea los “orígenes de la delincuencia”? Nadie. ¿Qué tiene que ver esto con el caso en concreto? Ya en el último párrafo acusa directamente al absuelto de ser un sujeto vengador. Un pena esta acusación de este tipo a un semejante, absuelto por el jurado (que representa a la sociedad). El jurado actuó de manera unánime y sí, la sociedad lo aplaudió y justificó, salvo aquellos los que defienden a los delincuentes que atacan a la sociedad. Está demás decir, pero podemos ver las estadísticas y en los últimos tres años, la mayoría de las sentencias de los jurados han sido condenatorias (alrededor del 70%), es decir, contrariamente a lo que plantea el autor de esta opción, yo sí creo que es un camino para solucionar parte de justicia que con el correr de los años se volvió una injusticia a los ojos de gran parte de la sociedad.

Clarin.

http://www.lavoz.com.ar/sucesos/inmensa-mayoria-de-condenas-en-los-juicios-por-jurados-populares



lunes, 23 de noviembre de 2015

El asesino entre los escombros.

(18/05/2015) Este libro, como muchos otros, primeramente me llamó la atención por la fotografía de su tapa. Una imagen sombría que muestra desolación, y sobre la que resalta el título que dice “El asesino…”  llevando la idea del policial. Cuando lo levanté de la mesa donde se encontraba expuesto y leí su contratapa, donde decía un caso policial basado en un hecho real, me convenció de comprarlo.

El título es El asesino entre los escombros del autor alemán Cay Rademacher. Editorial MAEVA. Edición 2013. 335 páginas. Traducción: Laura Manero Jiménez. En lo referente a la traducción hay que agregar lo siguiente que dice en la página legal: “La traducción de este libro ha recibido una ayuda del Goethe Institut, organismo fundado por el Ministerio Alemán de Asuntos Exteriores”.
La editorial MAEVA (Aquí en Argentina vendría a ser Editorial Océano según puede verse en la webpage) posee página web, en el siguiente link http://www.maeva.es/ en dicha web hay un apartado donde se reúnen los book-trailers http://www.maeva.es/book-trailers
Otro aspecto para rescatar de este libro, es aquél que dice lo siguiente “Este libro se ha elaborado con papel procedente de bosques gestionados de forma sostenible, reciclado y de fuentes controladas, avalado por el sello de PEFC, la asociación más importante del mundo para la sostenibilidad forestal”. La webpage de este asociación es http://www.pefc.es/ conveniente para visitarla y conocer algo nuevo o interiorizarse en este tema.

Finalmente llego al tema de la fotografía y/o imagen de la tapa. Al respecto el libro dice lo siguiente: Diseño e imagen de cubierta: Zero Werbeagentur, München. Adaptación de cubierta: Romi Sanmartí. Fotografía del autor: ©Privat.
Primeramente pensé que se trataba de una imagen proveniente de una fotografía histórica. La he buscado pero no encontré nada al respecto. Mirando un tanto más con detenimiento y considerando los datos aportados en el libro pareciera que es una imagen con retoques digitales con base en alguna imagen verdadera de la época de los sucesos o de alguna fecha cercana. Pero no puedo aportar nada a más por falta de datos, solo decir que la imagen llama la atención y fue motivacional en mi caso para lograr comprar el libro.

Sobre el autor no encontré demasiado, puedo dejar el link a una nota sobre el mismo en un diario español, quien le interese puede leerla por aquí http://www.eldiario.es/politica/Cay-Rademacher-desentierra-Alemania-posguerra_0_183031835.html allí habla de una trilogía, pero tengo entendido que los dos libros siguientes versan sobre otros temas y pueden leerse por separado en cuanto a historias se refieren.

No voy a realizar una reseña del libro dado que hay muchas en internet, pero sí unos lineamientos generales. Se trata de una novela negra, básicamente donde hay crímenes, policías y delincuentes. Versa sobre la base de una historia real sucedida en la ciudad de Hamburgo entre 1946 y 1947 donde aparecen cuatro personas muertas. Van apareciendo cada cierto intervalo de tiempo y la realidad es que nunca se encontró el asesino. Sobre esos hechos, el autor crea la obra.

En mi opinión es interesante desde muchos aspectos, la labor investigativa del autor, de recrear una historia en un momento dado y circunstancias algo inusuales, vistas desde la actualidad, lo que bien se podría ubicar como una novela histórica dentro de la serie negra. Poder recrear la manera de vivir de gente común en una ciudad devastada por las bombas, y ocupada por las fuerzas aliadas, donde la ley no está bien delimitada, y existe una “ley de supervivencia” de las personas que raya lo informal y en muchos caso los ilegal, y en esa situación, con gente que busca sobrevivir y reconstruir lo destruido, tiene que trabajar, así es que el personaje principal cuyo trabajo es el de inspector de policía se encuentra frente a una serie de asesinatos, que debe resolver.

El autor le da un cierre a la novela, está bien, hasta cierto punto es intrigante y por momento se vuelve previsible. Pero allí radica la tarea del escritor. Al mismo tiempo, el lector, no solo se queda con la historia, sino también, al menos en mi caso, con muchos interrogantes, que quizás nunca se sepan, como sucedió en la realidad, sobre todo para las víctimas, crímenes impunes. Que se da por descontado, al autor de estos crímenes también ya murió. Al final del libro, en el Epílogo, el autor comenta aquello real de lo inventado, y la diferencias entre lo real y lo novelado.
Es considerable, repito, el contexto de los hechos, la secuelas de la guerra, la vida diaria en un ámbito de necesidades, la inclemencia de la naturaleza, fue uno de los inviernos más crudos y fríos de los que se tiene noticias, no se si aquí hay un juego de palabras por la dificultades del momento o si realmente la ciencia a través de sus instrumentos han determinado que las temperaturas realmente fueron de las más bajas, los saqueos, las privaciones, la colaboración o el egoísmo en otros casos, la insuficiencia, el racionamiento de los víveres y servicios, y las relaciones interpersonales entre cada uno de los sujetos que intervienen.

No soy crítico literario, solo dejo mis impresiones luego de la lectura, pero es sabido que se puede profundizar, por ejemplo, en temas que sobre literatura en Alemania (como así también en otros países) han llamado “literatura de posguerra”, “literatura de los escombros” y “literatura de la reconstrucción”, en fin, solo cabe mencionarlos, para mostrar que existen esa delimitación, esto siempre que llevemos el libro al momento en que sucedieron los hechos en que se basa.

Si bien Rademacher, genera esa nube donde todo parce real y creíble, aún cuando sabemos que es novelado, y que existieron (y quizás existen) documentos históricos sobre los que basó la historia, estos no están presentes, incluirlos podría haberle dado mayor credibilidad, pero al mismo tiempo perdería dinamismo, y quién sabe si estos documentos destruían su hipótesis, desarrollo y conclusión de la historia. Si bien casi a mitad del libro (págs150, 151 y 152) expone tres hipótesis y más cerca del final (págs. 219 y 220) exponen un par más, hipótesis sobre las víctimas y sobre el victimario, que seguramente en su momento también las han pensado los investigadores del momento, la idea que las víctimas estaban buscando algo o tomando un atajo y alguien las asesinó “para robarles”, la idea que eran miembros de una familia y alguien las buscó para matarlas en una venganza o por otra razón y la idea que fueron atacadas por un desequilibrado que dejó “su firma” en cada crimen. Más adelante, arroja la idea que “puede haber más víctimas” o que “pueden ser varios asesinos”, casi muy al pasar. Me permito jugar pensando algunas más: un asesino serial que por alguna razón se detuvo “o lo detuvieron”, más de un asesino, una venganza contra los miembros de una familia por causa de un tercero (miembro de la familia, también), un familiar de las víctimas que haya quedado sola y presente otra excusa (posiblemente por la guerra o por motivos económicos, de honor o de venganza), la hipótesis familiar está planteada en el libro, pero en otra variante, algún psicópata de las fuerzas de ocupación, o con cargo político, algún personaje pudiente con medios y solvencia para afrontar cualquier percance, alguna planificación por parte de la policía de llevar esos crímenes adelantes con alguna finalidad que desconocemos, quien sabe, hay muchísimas más hipótesis que parecen posibles y no descabelladas, que el libro no la trata debido a que es una novela pero en la realidad ¿quién sabe? Hay un par de hipótesis que sí trata el libro y que por tal razón no las menciono. El tema es tan abierto y tan posible que a uno lo hace pensar en otras ideas posibles que exceden la novela.

El autor plantea el tema de los desaparecidos y de los refugiados, a quienes los llaman (o llamaban en ese entonces) “desplazados” (¿será porque fue por la fuerza?). Este tema cobra relevancia los últimos años primeramente en África y actualmente en zonas de Medio Oriente. En aquél entonces sucedía en el centro de Europa.
Este tema de los desplazados lo va tratando en diversas ocasiones (págs… 75/76, 94, 124/124, 171, etc…) y plantea un panorama desolador, la persona desplazada solo es alguien que “está de paso”, sola, nadie la tiene en cuenta, nadie se detiene en ella, prácticamente no existe, ocupa un lugar pero si “desaparece” (porque se va o se muere) enseguida otro desplazado la reemplaza, luego menciona cifras, imagino que son cifras reales de aquél entonces, y si bien no se detiene en describir la penurias de la vida de estas personas que van y vienen buscando su lugar, lo deja entrever delimitando el contexto y la dificultad en que se suceden los hechos.
Al margen de la dificultad de los desplazados, había otro problema, de importancia, dice el autor en boca de uno de sus personajes “Después de la guerra y de los doce años del último régimen, por Alemania andan sueltos bastantes personajes a quienes poco importa cargar con una muerta más o menos sobre sus conciencias, a todas luces subdesarrolladas. Entre ellos hay sin dudas muchos psicópatas, pero a la mayoría los calificaríamos de hombres de bien” (págs. 67/67) Entre párrafo el autor, a mi parecer, deja entrever tres aspectos, uno es la mirada de él mismo sobre el régimen nazi, y lo pone en boca de uno de sus personajes, otro es la mirada que tuvieron de su realidad muchos alemanes que debían hacerse cargo de otros alemanes “insanos” que participaron de una u otra manera con y en el nazismo, y la tercera es la cuestión más general que comprende a todas las sociedades, cuando se cree que están conformadas por “hombres de bien” pero en realidad dentro de todas las sociedades hay muchos “psicópatas” que la conforman, y lo difícil que resulta detectarlo ya que esto no sucede hasta el momento que psicópata “explota” y generalmente esto sucede cuando el psicópata comete algún hecho delictivo.

A continuación voy a mencionar cuestiones desconocidas para mí, a las cuales por primera vez tomo conocimiento a través de la lectura de este libro.
Menciona una película (p. 97), dice exactamente “La película que proyectan después es “Gran Libertad Núm.7” con Hans Albers y Ilse Werner. De las de antes”. Se trata de una película filmada en Alemania durante el nazismo, en medio de la guerra, entre 1943 y 1944. Llamada La gran libertad número 7 del director Helmut Kautner. No la he visto, y no la conocía, por lo que pude leer, se trata de una película que contiene una historia de amor, en un entorno realista y con una indiferencia hacia la moral. Si bien la película se filmó durante el nazismo, la mayor parte de la filmación transcurrió en Praga y allí se estrenó para un público selecto. Luego de la guerra se la pasó al público en general. De allí que el autor del libro la menciona en los años de post-guerra, hacia 1947. También creo que la menciona por tratarse de un clásico del cine alemán, además de su valor histórico como para que encaje justo en la trama del libro de Cay Rademacher. En Wikipedia alemán hay un texto algo extenso sobre este film, en el siguiente link https://de.wikipedia.org/wiki/Gro%C3%9Fe_Freiheit_Nr._7 Para poder realizarse y estrenarse la película debía ser aprobada por el Ministerio de Propaganda Alemán. Al parecer, primeramente fue planeada y aprobada debido a que se trataba como una apreciación de la marina mercante alemana. No obstante, el Ministerio de Propaganda, luego vio segundas intenciones en el film del director Kautner (que había tenido algunos conflictos con el gobierno nazi). Por un lado hay una cuestión en el título de la película que no llego a comprenderla, algo con “Große Freiheit Nr. 7”. Por otro lado sus actores (borracho, fumando, late con amoríos extramaritales) no correspondían al ideal oficial de las mujeres y los marinos alemanes. No había un espectáculo que muestre al "héroe naval alemán".
Una crítica dice lo siguiente “el toque de melancolía y resignación, que se encuentra en la película, y su realismo poético hacen a la película una obra de arte.”  (Christa Bandmann y Joe Hembus en "Clásicos del cine sonoro alemán (1930-1960)", Munich 1980, p. 211).
Al parecer la película contiene pasajes musicales, y esto viene a cuento dado que sus dos actores principales también fueron cantantes. Sobre los actores principales, el primero de ellos es Hans Albers (1891-1960), cantante y actor teatral y cinematográfico alemán, el intérprete alemán más importante entre los años 1930 y 1945. Nunca apoyó públicamente al nazismo, no obstante fue uno de los actores más importante durante este período, finalizada la guerra fue considerado un “indeseable” por las fuerzas de ocupación, retomó su carrera actoral hacia 1950 pero ya nunca fue el mismo de antes en cuanto a relevancia. La actriz del film es Ilse Werner (1921-2005), actriz y cantante holandesa de gran éxito en Alemania. Luego de la guerra fue proscrita por los aliados debido a su supuesta alianza con el régimen nazi, retomó su carrera hacia 1950. Se pueden ver videos de ella cantando o actuando en la web youtube.com .
No tengo más que agregar sobre esta película, por desconocimiento, si alguien conoce y quiere aportar algo, es bienvenido.

En otra ocasión menciona (p. 317) la obra Monje a la orilla del mar del pintor paisajista Caspar David Friedrich. No conocía la obra y tampoco al pintor, pero sí tenía presente otra de sus obras, tal vez la más conocida llamada “El caminante sobre el mar de nubes”. Resulta interesante la mención de la obra en la novela, justamente esta obra y este pintor. No fue casual, según me parece es probable que las pinturas o réplicas de pinturas existentes que van y vienen en el período de post-guerra hayan sido variadas y de variados autores, pero el autor menciona este en particular. Caspar David Friedrich se encuentra englobado en la corriente pictórica del Romanticismo del siglo XIX y también en movimientos similares como el renacimiento gótico, los nazarenos o los prerrafaelitas. Casi todos ellos estaban vinculados principalmente al arte conservador, monárquico y a las ideas religiosas. Amén de ello, Caspar David Friedrich poseía un sentimiento patriótico, en el plano político, algunas de sus obras poseían un significado anti-napoleónico. El pintor era un nacionalista y exaltaba “la germanidad”. Entiendo, en un sentido muy distinto a la nacionalidad exaltada por el nazismo. En su momento sus obras fueron muy valoras. Pero, tuvo la desgracia, que con el paso del tiempo y la llegada del nazismo al poder, los nazis lo tomaron como un pintor de culto y exaltaron su obra dándole un sentido nazi y levantándolo a la altura de un héroe nacional siempre desde la perspectiva nazi.   Su situación fue absorbida por el filisteísmo de arte oficial nazi. “Monje a la orilla del mar” de Friedrich se convirtió en un soldado ario con un anhelo para el cosmos, consciente de que él era un miembro de una "nación sin espacio". Lamentablemente la obra de este pintor tuvo que arrastrar el lastre del nazismo, al menos durante el período de post-guerra. De hecho, la instrumentalización de los nazis de la obra de Friedrich significó que, durante décadas después de la guerra, no se ha considerado socialmente aceptable. No fue sino hasta 1975, cuando Werner Hofmann presentó su exposición de Hamburgo, que la próxima fase de Friedrich, su popularidad finalmente se puso en marcha.
http://www.tate.org.uk/context-comment/articles/whispering-zeitgeist 
Para ampliar más sobre este pintor y su obra (y de allí analizar, el porqué, si es que existe alguna relación y yo creo que sí, de su inclusión en la novela) se pueden visitar los siguiente link
https://es.wikipedia.org/wiki/Caspar_David_Friedrich
http://www.artehistoria.com/v2/obras/6192.htm
http://www.artble.com/artists/caspar_david_friedrich
http://www.theguardian.com/culture/2001/feb/19/artsfeatures2
http://www.painting-history.com/nazi-paintings.htm 
http://leitersblues.com/2008/12/el-mar-de-hielo-caspar-david-friedrich/

Siguiendo la línea de la pintura y los cuadros, pero en otro contexto dentro de la novela, en varias ocasiones el autor hace alusión a las obras/cuadros/pinturas kitsch. Bien, veamos que es kitsch.
Definición según la Real Academia Española.
Kitsch. (Voz al.).1. adj. Dicho de un objeto artístico: Pretencioso, pasado de moda y considerado de mal gusto. U. t. c. s. m. 
Definición según el Diccionario Oxford.
Kitsch. 1. Estética pretenciosa, cursi y de mal gusto o pasada de moda: al kitsch se le supone una degradación de lo artístico que procura interpretaciones fáciles.
2. [adjetivo] Del kitsch o relacionado con él: gusto kitsch; el decorado que impregna y da perfil al espacio escénico ante el que nos hallamos, constituye claramente un fenómeno kitsch.
3. [persona, cosa] Que pretende ser elegante, distinguido y moderno y resulta de mal gusto o pasado de moda.
Se pronuncia aproximadamente ‘kich’.
Etimología: Préstamo del alemán Kitsch ‘cursilería’, empleado a finales del siglo xix por artistas y comerciantes alemanes para designar piezas artísticas de poco valor estético pero de fácil comercialización. 
Y para completar, vale leer el artículo de Wikipedia en el siguiente link https://es.wikipedia.org/wiki/Kitsch 

Y finalmente, algo que tampoco conocía era el skat. En algún lugar del texto hizo mención al skat. Ahora buscando, encuentro que es. Se trata de un juego de cartas muy difundido en Alemania y Silesia. Es considerado el juego de naipes alemán por excelencia y el mejor juego (según muchos jugadores) para tres personas. Se utiliza la baraja típica de skat con las figuras clásicas alemanas en orden de prelación, que es: bellotas, hojas, corazones y cascabeles. Para ampliar más sobre este juego se puede visitar el siguiente link http://www.acanomas.com/Reglamentos-Juegos-de-Naipes/322/Skat.htm

Una novela que, a mi gusto, consigue el objetivo propuesto y logra que el lector la disfrute en su totalidad. Este autor ha escrito otras novelas las cuales no leí. Tengo entendido que en otras de sus obras aparece el inspector de policía que creó para esta, aunque son novelas independientes y se pueden leer por separado sin seguir ningún orden. Tiene el plus de estar basada en hechos reales, y cuando uno conoce esto, y además sabe que son crímenes que nunca se resolvieron, le deja ese aire de impunidad que indigna que sucedan hechos como los narrados en la historia.

A quien le interese, puede leer el primer capítulo, en el siguiente link donde lo promociona la editorial
http://www.maeva.es/repositorio/lecturas/el-asesino-entre-los-escombros-inicio.pdf


Vocabulario:

Estraperlista.
1. m. y f. coloq. Persona que practica el estraperlo (‖ comercio ilegal).

Teselas. (Del lat. tessella.)
1. f. Cada una de las piezas con que se forma un mosaico.

Menestra. (Del it. minestra.)
1. f. Guisado compuesto con diferentes hortalizas y a menudo con trozos pequeños de carne o jamón.
2. f. Legumbre seca. U. m. en pl.
3. f. Ración de legumbres secas, guisadas o cocidas, que se suministra a la tropa, a los presidiarios, etc.

Carámbano.
1. m. Pedazo de hielo más o menos largo y puntiagudo.
2. m. Nic. carao.

domingo, 8 de febrero de 2015

El caso 880.

El Caso 880 – 1950 – Edmund Goulding

El Caso 880 es una película estadounidense del año 1950 dirigida por Edmund Goulding e interpretada por Burt Lancaster (el detective Steve Buchanan), Dorothy McGuire (la señorita que trabaja en la ONU, Ann Winslow), Edmund Gwenn ('Skipper' Miller el falsificador) y Millard Mitchell ('Mac' McIntire el otro detective) entre otros.
Está catalogada en los géneros de comedia y crimen. Y así es, un suceso tragicómico. El “Caso 880” hace referencia al “Archivo 880” donde se encontraba alojada su causa durante la investigación. La película está realizada en blanco y negro.
La sinopsis de la película gira en torno a un falsificador que durante muchos años, durante 10 años, evade a los investigadores que lo persiguen. Hasta que una oficina de investigación le da el caso a un agente avesado en rastrear y atrapar falsificadores. El nivel de falsificación es rudimentario y burdo, pero tiene éxito debido a que solo falsifica billetes pequeños, en ínfimas cantidades y el falsificador resulta ser un anciano que sobrevive con lo justo.
El film comienza hablando del Servicio Secreto de los EEUU, debido a que es este servicio es que se encarga de proteger al presidente y atrapar falsificadores.
Hay que visualizar que está ambientado en los años ´50, en plena guerra fría, y muy por arriba, en ocasiones esto se hace notar de manera indirecta.
El guión es interesante, ya desde el comienza se sabe quién es el bueno, quien es el malo, y lo que hace el malo, incluso hasta se cruzan, pero está bien armado que entretiene y genera la intriga necesaria a ver cuando comete un error o cuando lo descubren.
En cuanto a premios, el guión fue Nominado en los premios Edgar (Premios Edgar Allan Poe) a Mejor Guión de Misterio (Robert Riskin)
Y la película fue Nominada en los Premio de la Academia al Mejor Actor de Reparto (Edmund Gwenn)
Y el film ganó el premio Globo de Oro al Mejor Actor de Reparto - Motion Picture (Edmund Gwenn)
La película está basada en la historia real de Emerich Juettner, conocido con el alias de Edward Mueller, un anciano que falsifica el dinero justo para sobrevivir, y tuvo el cuidado en dónde y cuándo pasó sus billetes falsos en dólares, por lo que fue capaz de eludir a las autoridades durante diez años, a pesar de la mala calidad de sus falsificaciones, y pese a la creciente interés en su caso.

La película se basa en un artículo de St. Clair McKelway que fue publicado por primera vez en The New Yorker y posteriormente recogido en el libro Cuentos verdaderos desde los anales del crimen y picardía de McKelway.
En la vida real, Juettner fue capturado y detenido en 1948, y sirvió cuatro meses de prisión del año al que fue condenado. Y tuvo que pagar una multa de, paradójicamente, un dólar. 20th Century Fox filmó "Mr. 880", Juettner hizo más dinero de la película del había hecho en toda su carrera de falsificador.
http://www.nysun.com/on-the-town/little-old-moneymaker/9282/
Un pasaje es interesante cuando el detective descubre al falsificador y lo confronta, y éste le contesta diciéndole que con lo que el falsifica le ahorraba la mitad al Estado de lo que el Estado hubiese gastado en haberle pagado a él si en cambio él hubiese elegido tener una jubilación. Sensacional. Una película que no defrauda y sirve para pasar un buen momento.

Links a las fichas en las fichas en las bases de IMDB y FilmAffinity
http://www.filmaffinity.com/es/film898041.html
http://www.imdb.com/title/tt0042742/