Mostrando las entradas con la etiqueta ciencia ficción. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta ciencia ficción. Mostrar todas las entradas

jueves, 12 de julio de 2018

La guerra de los mundos.

Acabo de terminar la lectura de este clásico de la ciencia ficción. Cuyo autor es uno de los considerados padres de la ciencia ficción. Si te gusta el género es de lectura obligatoria, si deseas incursionar en la materia o solo por adquirir un poco de cultura general, no podés dejar de leerlo.


La guerra de los mundos de H. G. Wells. Editorial Castalia. 2006. Edición y traducción a cargo de Mercedes Rosúa. Ilustración de cubierta: montaje con fotos  de Marte, la tierra y el espacio cortesía de NASA / JPL Caltech. Diseño gráfico: RQ. www.castalia.es

Sobre el autor. (tomada de www.biografiasyvidas.com/)
(Bromley, 1866 - Londres, 1946) Escritor y filósofo político inglés. Aunque su narrativa trató diversos temas, H. G. Wells es fundamentalmente apreciado como el primer continuador de Julio Verne, el creador de la ciencia ficción, y también como el precursor de otros grandes autores.
Un accidente infantil por el que se rompió la tibia y su larga convalecencia lo obligaron a permanecer durante meses en reposo. Con ocho años de edad, esta impuesta quietud propició el descubrimiento de la lectura y en particular (guiado por su padre). En su juventud, H. G. Wells estudió biología en la Normal School of Science de Londres y, alejado del humanismo clásico, se situó en una posición más cercana a las ciencias, que le proporcionó buena parte de la energía creadora que nutrió su trayectoria como novelista. Durante diez años (1913-1923) tuvo como compañera sentimental a la escritora y feminista Rebecca West.
Su producción podría dividirse en tres etapas: la de la novela científica, la familiar y la sociológica. Inaugurada pocas décadas antes por Julio Verne, la novela de ciencia ficción se convirtió pronto en un género popular gracias al genio del escritor francés; pero las escritas por Wells son también obras maestras del género gracias tanto a su interés científico como a sus sólidas estructuras estilísticas y a su prodigio imaginativo.
El autor publicó más de ochenta títulos en los que se mantuvo al margen de la influencia que los autores franceses y rusos ejercían sobre novelistas contemporáneos suyos. Escritor moderno, de gran capacidad creadora y originalidad temática, H. G. Wells se encuentra en la línea de novelistas que exponen una visión realista de la vida y mantienen a la vez una enérgica creencia en la capacidad del hombre para servirse de la técnica como medio para mejorar las condiciones de vida de la humanidad, pese a que sus novelas relatan precisamente todo lo contrario: los riesgos inherentes a los avances tecnológicos.

Reseña. (tomada de Wikipedia)La guerra de los mundos es una novela de ciencia ficción escrita por Herbert George Wells y publicada por primera vez en 1898, que describe una invasión marciana a la Tierra. Es la primera descripción conocida de una invasión alienígena de la Tierra, y ha tenido una indudable influencia sobre las posteriores y abundantes revisiones de esta misma idea. De la novela de Wells se han hecho adaptaciones a diferentes medios: películas, programas de radio, videojuegos, cómics y series de televisión.

Reseña. (tomada de la contratapa del libro)La guerra de los mundos es una narración para la que se ha escogido el estilo autobiográfico de un intelectual al que las circunstancias han convertido en corresponsal de guerra. Wells se supera a sí mismo en la hábil, progresiva y minuciosa descripción de la ruina material y moral de una sociedad altamente civilizada confrontada, en un tiempo record, a la amenaza incontrolable de la muerte que, de forma apocalíptica, llueve del cielo y se concreta en armas invencibles. En los individuos afloran los peores y más bajos instintos, pero también el altruismo, la nobleza y el espíritu de lucha, como se ve en la actitud del hermano respecto a las mujeres que ayuda, en el carácter práctico y valiente de una de ellas y en el intento de los poderes públicos, gobierno y ejército por oponerse, pese a todo, al invasor, y por ayudar a la población civil.
De la “Presentación” de Mercedes Rosúa.

Preparó esta edición.
Mercedes Rosúa Delgado es Licenciada y Doctora en Filosofía y Letras (Románicas) por la Universidad Complutense de Madrid, licenciada en Ciencias Políticas y Sociales y Catedrática de Lengua y Literatura española de Enseñanza Secundaria.
Ha trabajado como traductora, documentalista y asesora lingüística.
Ha publicado, entre otros, los siguientes libros: La Generación del Gran Recuerdo, El Viaje, El Sol, El Archipiélago Orwell, Cui Podest?, Diario de China.

En la web, (y en cantidad de libros) se puede encontrar abundante material referido a este libro de Wells. Después de todo es un clásico. Voy a realizar comentarios puntuales que por algo me llamaron la atención, pero que escapan a cualquier análisis y/o interpretación de la obra. Que para esto, también hay muchísimo material.

El libro es cómodo de leer, tamaño pequeño, con una edición bien cuidada. En la portada dice “Literatura para jóvenes”, pero considero que los adultos también pueden aprovecharlo. De hecho, la mayoría de las interpretación de la obra, la realizan los adultos, y en muchas ocasiones para otros adultos. Esta edición en particular, me gusta porque además trae un breve estudio preliminar. Y mi preferencia, y además lo recomiendo, cada vez que se lee un clásico, tener alguna referencia, y cuando esta viene en el mismo libro, mucho mejor, brinda claridad para comprender que es lo que vamos a leer, el contexto en que se elaboró la obra, algo sobre el autor, etc… un panorama general que sirve de mucho, frente a aquellos casos en que leemos el libro sin más. Además, este libro suma imágenes variadas, en blanco y negro, de fotogramas de distintas películas basadas en la obra, de afiches, de diversas ediciones, de imágenes caricaturescas, etc… que amplían y complementan la lectura. Al final del libro suma una guía de lectura, para los que quieren profundizar y realizar una segunda lectura pero esta vez, orientada. También agrega bibliografía. Que un libro de todo esto, no es para nada despreciable. Y algo más, al final habla de la procedencia, al ser un clásico que ya tiene unos cuantos años y unas cuantas ediciones, te dice de donde se basaron para la presente edición.
Procedencia del texto. (p. 299)
Para esta traducción se ha tomado como base H. G. Wells The War of the Worlds. Pan Classics. Pan Books in association with William Hainemann. London, 1975.
Ha servido también como referencia The war of the worlds. H. G. Wells. Published in 1988 for The Great Writers library by Marshall Cavendish Partworks Ltd. London, 1988.

El libro tiene más de diez años, sin embargo se encuentra en buen estado, lo compré bastante económico en una librería de saldos y usados. De la misma colección me compré otro título, al menos eran los dos que estaban allí, desconozco cuantos llegaron.



 “Si la hipótesis nebular contiene algo de verdad, (Marte) tiene que ser más viejo que nuestro mundo, y la vida ha debido comenzar en su superficie mucho antes de que la Tierra se solidificara.” (p. 26) 
Es increíble este fragmento, si pensamos en las controversias que se generaron alrededor del meteorito ALH840001. También hay que considerar la confianza en la hipótesis que plantea el autor, ya que no era justamente la hipótesis más aceptada, pero sí que tenía características científicas.
“La hipótesis nebular describe la formación del sistema solar de una forma gradual, por lo que entra dentro de la categoría de las teorías denominadas evolutivas. A pesar de que esta teoría es la que, en general, mejor describe la formación de cualquier sistema planetario, en su día presentaba una serie de problemas que hicieron que durante mucho tiempo fuera descartada en favor de otras teorías.
En otras conjeturas, la mayoría de las cuales fueron desarrolladas durante el siglo XIX y parte de las primeras décadas del siglo XX, lejos de ser evolutivas eran más bien catastróficas pues partían de la base de que un determinado suceso my violento había desencadenado la formación de los sistemas planetarios. (…)
El mayor problema al que tuvo que hacer frente la hipótesis nebular fue poder explicar correctamente la distribución del momento angular del sistema solar. (…)
Hoy en día tras quedar descartadas las teorías de carácter catastrofista, únicamente las de tipo evolutivo son tomadas en serio. De hecho en la actualidad la teoría más aceptada sobre la formación de sistemas planetarios en general es una variante  de la hipótesis nebular y recibe el nombre de modelo de disco nebular solar.”
Las nubes y el polvo cósmicos. La materia prima del universo. Pedro Pérez Fernández. RBA Coleccionables S.A. Colección Un paseo por el cosmos. Págs. 132, 133 y 134.  



“Hombres como Schiaparelli observaban  el planeta rojo –es curioso, que durante siglos incontables Martes hay sido la estrella dela guerra– pero erraron al interpretarlas fluctuantes apariencias de las marcas que habían cartografiado con tanta precisión.” (p. 28-29)
Hace alusión a Giovanni Schiaparelli (1). ¿Está siendo irónico? Wells, para su historia de ciencia ficción, alude a una “interpretación errónea” de un hecho (en este caso, un descubrimiento) del astrónomo italiano, que luego, efectivamente fue tergiversado mediante una traducción confusa de obra.


“Por mi parte, yo estaba muy ocupado aprendiendo a montar en bicicleta.” (p. 33)
El libro de Wells es del año 1898 y la aparición de la bicicleta tal y como la conocemos hoy data del año 1885, apenas 13 años de la obra de Wells, y justamente fue obra de un inventor inglés. John Kemp Starley. (2) Antes de la aparición de las bicicletas de seguridad, existían los biciclos, aparatos que no utilizaban cadenas, y los pedales normalmente estaban fijados al eje de la rueda delantera. El diseño y la configuración básicos de la bicicleta de Starkley han cambiado poco desde el primer modelo de transmisión de cadena desarrollado alrededor del año 1885.


“Henderson fue al punto a la estación para telegrafiar la noticia a Londres. Los artículos periodísticos habían preparado las mentes de los hombres para recibir tal idea.” (p. 40)
O dicho de otra manera, la manipulación de la “opinión pública” por parte de los “medios masivos de comunicación”, diría que no ha cambiado mucho al día de hoy, 120 años después.
“Fue al punto” O dicho de otra manera, la popular puntualidad inglesa.


“Nada había cambiado, excepto por lo ocurrido y mi terrible estupor. El pequeño grupo de puntos negros con una bandera blanca había sido barrido de la existencia, sin quebrar apenas –al menos así me lo parecía– la calma de la tarde.” (p. 58)
Este fragmento lo consideré en la segunda lectura haciendo uso de la guía, que puntualmente en un ítem dice “En el libro hay una fina ridiculización del pacifismo indiscriminado (véanse el capítulo cinco de la primera parte y siguientes).”
Esta ridiculización comienza en la página anterior cuando dice “Entonces vi a algunos cocheros y a otros que se habían aventurado osadamente…. Era la Delegación. Había habido una apresurada consulta y, puesto que los marcianos, pese a su forma repulsiva, eran, evidentemente, criaturas inteligentes, se había resuelto mostrarles, aproximándose a ellos con señales, que también nosotros éramos inteligentes”. (p. 55)


“No es correcto hacer de una buena esposa una viuda.” (p. 102)
Es una frase que me gustó. El autor pone la frase en boca de un personaje que la utiliza para disuadir a otro de realizar una acción que puede provocarle la muerte. Claramente es un toque poético con los que pinta la obra.


“La mayoría de la gente de Londres no lee los periódicos del domingo.” (p.126)
¿Estará reflejando una realidad de su época? ¿o se trata de ficción? ¿leían durante el transcurso de la semana? ¿cuál sería el motivo? ¿descanso, reuniones sociales, otras actividades? La lectura del periódico iba acompañada de alguna actividad que la excluía los días domingos. Solo formulo conjeturas para el caso que el autor haya reflejado una realidad de su época.


“Las campanas de las iglesias estaban tocando a la oración de la tarde, y un grupo de muchachos del Ejército de Salvación bajó cantando la calle Waterloo.” (p. 130)
“En un carro estaba de pie un ciego con el uniforme del Ejército de Salvación…” (p. 163)
Dos veces en el texto incluye a la organización. Creería que el autor congeniaba con las ideas del Ejército de Salvación. También lo menciona en varias otras de sus obras. Está del lado de los desposeídos.
Hablando de campanas... Actualmente, 120 años después de la obra, en algunas ciudades de Inglaterra (y también en EEUU) ha habido (y hay) algunos problemas con respecto a las campanas, las campanas, el sonido y otros cultos religiosos, con la justicia de por medio.


“… y los policías que habían sido enviados para dirigir el tráfico, exhaustos y furiosos, estaban rompiendo la cabeza de la gente que habían sido destinados a proteger.” (p. 154)
Un fragmento bien divertido. Insólito. En medio de una invasión marciana, mandan a ordenar el tránsito. Crítico. La policía golpeando a sus propios habitantes. Nada más alejado de la realidad.


“Todos ésos… el tipo de gente que vivía en estas casas, y todos esos malditos chupatintas que solían vivir allí debajo de esa manera… no sirven No tienen el menor espíritu… carecen de pasiones y de sueños orgullosos; y un hombre que no tiene ninguna de ambas cosas… ¡Dios!, ¿qué es sino un miedica miedroso? Estan sólo acostumbrados a salir pitando del trabajo…” (p. 249-250)
O dicho de otra manera, esclavos de pitos y chimeneas.
“He visto a cientos de ellos, con su desayuno en la mano, corriendo como locos y brillando en la carrera para atrapar su tren de abono trimestral, de miedo que se les despidan si no lo hacen; trabajando en negocios que temen tomarse la molestia de entender, regresando a la misma velocidad por temor a no llegar a tiempo para la cena; quedándose en casa después de cenar por temor a las callejuelas secundarias, y durmiendo con las mujeres con las que se han casado, no porque las desearan, sino porque tenían un poquito de dinero que haría más seguro su apresurado y miserable paso por el mundo. Vidas aseguradas y alguna inversión por miedo a los accidentes. Y los domingos… miedo al más allá. ¡Cómo si el infierno lo hubieran hecho para conejos!.” (…)
“Hay montones de gente, gorda y estúpida, que aceptará las cosas como vienen; y montones que se sentirá inquieta por una especie de impresión de que todo está mal, y que ellos deberían estar haciendo algo.
Ahora bien, siempre que se presenta la situación de que un montón de gente siente que debería estar haciendo algo, los débiles, y aquéllos que se vuelven débiles a fuerza de pensar cosas complicadas, siempre fabrican una especie de religión  del no –hacer– nada, muy piadosa y superior, y se someten a ser perseguidos y la voluntad del Señor. Es muy probable que usted ya lo hay visto también. Es energía  en una tormenta de miedos y vuelta limpiamente del revés.” (p. 250)


“Me enseñó a jugar al euchre…” (p. 258)
Juego de cartas popular en el siglo XIX en el Reino Unido.


“No pude trepar a las ruinas para verlo, y había por entonces oscurecido tanto que la sangre que manchaba su asiento, y los cartílagos roídos que del marciano habían dejado los perros, eran invisibles para mí.” (p. 266)
Sabemos que los perros, habiendo tenido la oportunidad de comerse un marciano que por alguna razón cayó en desgracia, lo han hecho. Pero no conocemos los efectos. ¿Eran saludable como comida? ¿no resultaron venenosos? ¿los perros sufrieron algún efecto luego de comerse los marcianos? El autor lo escribe con toda naturalidad como si fuera algo común y no ahonda en detalles.


“Pero en virtud de esta selección natural de nuestra especie, nosotros hemos desarrollado poder de resistencia; no sucumbimos a germen alguno sin lucha, y a muchos –por ejemplo, a aquéllos que causan la putrefacción en la materia muerta– nuestras estructuras vivientes son totalmente inmunes.” (p. 269)
Habla de algunas ideas darwinistas (también lo hace en otra parte del libro), pero también está relacionado con la historia (pensemos en la conquista de América), no obstante, también como humanos somos vulnerables a determinados virus y bacterias. El fragmento va más allá, considerando la teoría de la evolución, la selección natural ¿aplica también a los marcianos?


“Las seguí hasta mi estudio, y encontré todavía sobre mi mesa de trabajo, con el pisapapeles de selenita sobre ella, la hoja de trabajo que había dejado la tarde de la apertura del cilindro.” (p. 279)
El pisapapeles de selenita, con la palabra selenita (3), parece que Wells juega en el texto, y la introduce en algo tan común como un escritorio generando un divertido posible doble sentido. Dado que selenita, según la REA, tiene dos acepciones: 1. Habitante de la Luna, 2. Yeso cristalizado.


Aquí concluyen apenas algunos puntos que tomé nota y desee comentarlos, ya sea porque me llamaron la atención o me parecieron interesantes. Pero como ya digo, el libro es un clásico, se lo puede abordar desde muchos aspectos distintos y en profundidad, y de hecho se lo viene haciendo desde hace tiempo, hay innumerables textos escritos sobre él a lo largo del tiempo, muchos de los cuales se encuentran por la web.



Citas.
1. https://es.wikipedia.org/wiki/Giovanni_Schiaparelli
2. John Kemp Starley (1854-1908) fue un inventor e industrial inglés, ampliamente considerado como el artífice de la bicicleta moderna. Ideó el nombre de Rover para comercializar su bicicleta, nombre que posteriormente ha sido utilizado para designar diversos tipos de vehículos. En 1885, Starley hizo historia cuando produjo la bicicleta de seguridad Rover.78 La Rover era una bicicleta de tracción trasera por cadena, con dos ruedas de tamaño similar, y mucho más estable que los diseños anteriores de biciclos de ruedas altas. La revista Cycling afirmó que la bicicleta Rover había "establecido un patrón de alcance mundial" ("set the pattern to the world") y la frase fue utilizada en sus anuncios durante muchos años.  https://es.wikipedia.org/wiki/John_Kemp_Starley
3. La selenita es una variedad del mineral yeso en forma de cristales transparentes o de masas cristalinas. La denominación no proviene de su contenido de selenio, del que apenas posee trazas, sino que se debe al tipo de reflexión, parecido a la luz lunar. También existe la creencia popular de que esta piedra proviene de la luna. La palabra deriva del nombre de la diosa griega de la Luna, Selene.
El nombre selenita para designar este mineral fue introducido por el químico sueco Johan Gottschalk Wallerius (1709-1785), quien utilizó el término como sinónimo de yeso transparente. Se supone que Wallerius, para denominarlo, se inspiró en la reflexión de luz azul pálida que posee el mineral, colorido que se asemeja a la luz de la luna. (Wikipedia)

martes, 10 de abril de 2018

La ciencia de la ciencia de la ciencia-ficción.

Hay varias colecciones de libros de divulgación científica circulando por los kioskos. Me vi interesado por dos de ellas. Y a medida que puedo los voy leyendo. Suelen salir todas las semanas y/o cada dos semanas. Como muchas colecciones repartidas por kioskos, suelen demorarse, suelen saltearse números y algo infaltable, siempre aumenta de precio cada cierto tiempo.
Este libro en particular me llamó la atención y decidí comentarlo brevemente.

Título: La ciencia de la ciencia de la ciencia-ficción. Espadas láseres, naves espaciales y superpoderes. Autores: Manuel moreno y Jordi José. Colección: Descubrir la ciencia. Materia III. Año: 2016. Diseño de cubierta e ilustración: J. Mauricio Restrepo.

El libro comienza con un agradecimiento simpático gracias a quienes que si hubiesen hecho las cosas bien no hubieran dado lugar al texto. Luego aclara que varios textos del libro fueron recopilados, debido a que antes vieron la luz como artículos en diversos periódicos. No solo que resulta interesante, sino que además es divertido, como abordan los temas, para darle una explicación seria, desde la ciencia a cuestiones que pueden parecer posibles y/o viable, o viceversa. Posee gráficos, imágenes, infografías y como apéndice: bibliografía sugerida y glosario.

Personalmente creo que hubiese faltado un índice onomástico con autores mencionados, incluso comprensivo de obras, de hecho me hice un listado y lo agregue por mi cuenta. Al leer el libro, dado lo atrapante que me resultó, me quedé con ganas de más, más explicaciones, más infografías, que bien se suplanta con el agregado de la bibliografía para poder ampliar, y resulta que me pongo a buscar sobre esa bibliografía y me encuentro con un mundo lleno de más libros que abordan la temática como para descubrir a futuro. Inmediatamente, mi mente voló a los años de colegio secundario, y lo útil y divertido que hubiese sido haber tenido un libro de este tipo, que genere inquietudes y fomente el conocimiento a partir del interés de casos concretos al alcance de muchos. Difícil no conocer muchas las  obras (texto y cine) tratadas, sino también, el hecho de mencionar tal suceso que a uno le permite visualizarlo, por ejemplo, puede que muchos no hayan leído las historietas de Superman o Hulk, ni hayan visto las películas, y aún así, muchos de esos muchos, saben que uno vuela y el otro posee mucha fuerza, y que solo eso funcione como disparador para aplicar el conocimiento científico en la materia. Los ejemplos que se dan en el libro son de mucho interés para diversas materias como física, matemática, biología, astronomía, geografía, que con un docente bien aplicado y bien utilizados, y que de hecho los debe haber, pueden servir para dejar asentado ciertos conocimientos que no sea el estudiar de memoria el texto crudo de un libro, como modo de complemento, mezclando artes gráficas, audiovisuales, literatura y a la vez divertido, ya que muchos casos son disparatados. ¿Qué se tiene para perder? Al contrario, es positivo. Será que viendo en retrospectiva, es lo que me hubiese gustado recibir y no la manera en que los docentes me dictaron las clases en su momento, sobre temas elementales que sí o sí me han enseñado.

jueves, 30 de noviembre de 2017

Crónicas Marcianas.

Hoy escribo mi opinión después de finalizar la lectura de este libro, titulado Crónicas Marcianas del autor Ray Bradbury. Lo compré nuevo en el local de una cadena de librerías, aunque sé que es un libro muy popular que se consigue en todas partes, nuevo, usado, de saldo, y en todos los estados. Existen muchas ediciones. La que tengo es la 22º edición, nuevita, de marzo de 2017. Editorial Minotauro. Título original: The Martian Chronicles. Prólogo de Jorge Luis Borges. Traducción de Francisco Abelenda. 280 pág. Diseño de cubierta: opal. Ilustración de la cubierta: Xavi Comas.

Esta edición en particular, es igual a la edición del año 2005 aniversario de los 50 años de publicación (1955, primera edición en castellano), salvo por la ausencia del cartel indicador “50 aniversario”.


Reseña:
Esta colección de relatos reúne la crónica de la colonización de Marte por parte de una humanidad que abandona la Tierra en sucesivas oleadas de cohetes plateados y sueña con reproducir en el Planeta Rojo una civilización de perritos calientes, cómodos sofás y limonada en el porche al atardecer. Pero los colonos también traen en su equipaje las enfermedades que diezmarán a los marcianos y mostrarán muy poco respeto por una cultura planetaria, misteriosa y fascinante, que éstos intentarán proteger ante la rapacidad de los terrícolas. Escritas en la década de 1940 y situadas en el lejano futuro que comienza en 1999, estas historias, aparentemente sencillas, sirven de excusa para que Bradbury se sumerja en los misterios del alma humana y desarrolle una de las hazañas más apasionantes de la humanidad.

Es un autor clásico, y es difícil hablar de él, por muchas razones, sólo va mi opinión personal, y resultó un libro de mi agrado. Un conjunto de cuentos referidos a una supuesta colonización o intento de colonizar el planeta Marte por parte de los humanos. Así que no pone en el lugar de un lector del futuro que lee sucesos acaecidos en determinados años del pasado. Al día de hoy, año 2017, resulta interesante en varios aspectos. Cuando Bradbury escribió el libro era el año 1950. Las crónicas las sitúa en un período de tiempo que va entre 1999 y 2005 (sólo las 3 últimas están referidas al año 2026). Bradbury escribió en un año donde todavía no había comenzado la carrera especial, si tomamos a esta con el lanzamiento del primero satélite artificial exitoso en el año 1957 (Sputnik 1). Las refirió a 50 años posteriores a su escritura, y ya han transcurridos esos 50 años. Él mismo, al vivir hasta el año 2012, sobrevivió al período que se imaginó. Hasta el día de hoy, no se han encontrados marcianos en el planeta Marte, pero hacia 1950, era un incógnita, la primer sonda que lo sobrevoló recién lo hizo hacia 1965 (Mariner 4), es decir, 15 años después que Bradbury publicara su obra. Y si bien para la fecha, ya ha habido varios exitosos casos de exploración de la superficie, todavía no se lo ha colonizado, ni tampoco se han descubierto la existencia de marcianos, al menos como los que plantea Bradbury.

La obra de Bradbury, fue desde siempre, de mucha llegada, aquí en Argentina, ni más ni menos que esta edición (y todas sus reimpresiones) está prologada por Jorge Luis Borges, escritor de los más relevantes en la literatura argentina.

El texto este en particular, Crónicas Marcianas, puede abordarse desde diversos aspectos, por ejemplo, el carácter científico, que si bien, no es un detallista técnico, hace planteos que con el paso del tiempo se hicieron realidad, si bien aún no llegaron humanos a Marte, sí han legado sondas y vehículos móviles con los cuales se realizaron algunos experimentos y se recibió variada información, pero otras cuestiones como por ejemplo, entre otros, los robot o la realidad virtual (o algo parecido a ello, hoy posible) cuando refiere, por ejemplo:
De la boca de un hombre brotó una llama azul. La llama se transformó en la forma redondeada de una mujercita desnuda, y susurrando y suspirando se abrió como un flor en vapores de color cobalto.
El capitán señaló otro rincón. Una mujer estaba allí de pie, cambiando. Primero se encerró en una columna de cristal; luego fue una estatua dorada, después una vara de cedro pulido, y al fin, otra vez una mujer.
En toda la sala de medianoche, la gente exhalaba pequeñas llamas violáceas, móviles, cambiantes, pues la noche era tiempo de transformaciones y aflición.
(Agosto de 1999. Los hombres de la Tierra. pág. 51)
Como se ve, Ray Bradbury también escribe con cierto tono poético. También utiliza bastante el humor, y dentro del humor, desde lo burdo hasta lo más inteligente, por caso, se me ocurre citar de ejemplo, cuando la pareja estaba en una ciudad absolutamente desierta en un mundo sin más personas y dice:
Después de la película fueron de compras por las calles silenciosas. Genevieve rompió un escaparate donde había varios vestidos y se puso el más ostentoso. Se volcó un frasco de perfume en la cabeza y pareció un perro mojado.
(Diciembre de 2005. Los pueblos silenciosos. Pág. 234)
No cabe dudas que le gusta mucho utilizar la palabra estío (incluso tiene un libro en cuyo título esta esa palabra). Otras palabras que se hacen constantes son telepatía, desierto, abandono. El tema de la telepatía en los marcianos parece sugerir un algo superior (como algo fuera de nuestro alcance) de los “otros” frente al “nosotros”. Y no se trata de una tecnología sino algo inmaterial, y del que al menos, aquí en la Tierra, luego de innumerables estudios desde la ciencia, es algo que está totalmente desacreditado, pero que se existir, sería algo sorprendente, y así creo que lo veía en su época. No obstante, el tema de los cohetes, los trata con naturalidad, como su habláramos hoy de automóviles, aviones o trenes, comienza en un primer momento con los cohetes a cargo de un capitán, pero ya para el final, son las mismas personas que las que los conducen.

Todo es muy americano, los nombres de lugares, de personas, de conductas, de costumbres, y hasta cierto punto puede que le de cierta verosimilitud, pensemos que si hoy día un astronauta llega a Marte, es posible que se un americano (aunque Rusos, Chinos y Europeos están en una carrera, es más factible, desde mi punto de vista, que lleguen primero los americanos). En ocasión hace alusión al coche-escarabajo, tan popular durante muchos años, sobre todo en las décadas del ´40 y del ´50, que curiosamente no hace muchos años, más bien finalizando el siglo XX y comenzando el XXI han relanzado una versión reinterpretada de ese automóvil adaptado a la actualidad.

“Fue a tientas hasta la cocina, descongeló unas frambuesas, y comió desconsoladamente” (p. 107), cuando leí esa frase, inmediatamente pensé en el microondas, y luego me pregunté ¿en qué pensaba Bradbury? ¿el personaje las descongeló con agua? Como era común en su época, como el autor no ahonda en cuestiones técnicas ni brinda mayores detalles, queda en cada uno, y vemos que a un mismo proceso, ayer y hoy, se le puede dar una lectura diferente debido al advenimiento de nuevas tecnologías. Sin embargo, en ocasiones, el pasado quedó, y está presente en la historia del futuro, y justo en algo que cambió tanto y tan radicalmente como lo es el sonido y la música. Se quedó con el gramófono y el fonógrafo.

Otro aspecto interesante en Bradbury y este texto, es la inclusión de temas musicales y literarios, solo hace mención, pero a quien le pique la curiosidad, puede buscarlos para interiorizarse. Lo he hecho, había tomado notas de ellos a medida que iban apareciendo, y he encontrado un blog, donde también los han mencionado y redireccionado a los videos en youtube. El link directo es http://billardeletras.com/blog/temas-musicales-y-poemas-de-cronicas-marcianas-de-ray-bradbury




El cuento que más me gusto, quizás fue Los hombres de Tierra (agosto de 1999), pero sin duda alguna, el que más me impactó fue Un camino a través del aire (junio de 2003). El diálogo inicial es fenomenal
- ¿Te enteraste?
- ¿De qué?
- ¡Los negros, los negros!
- ¿Qué les pasa?
- Se marchan, se van, ¿no lo sabes?
- ¿Qué quieres decir? ¿Cómo pueden irse?
- Pueden irse. Se irán. Se van ya.
- ¿Una pareja?
- Todos los que hay en el Sur.
- No
- Sí.
- Imposible. No lo creo. ¿Adónde? ¿A África?
Silencio.
- A Marte.
- ¿Quieres decir al planeta Marte?
- Exactamente.
Por su contenido de carácter social, dejando de manifiesto su desprecio por el racismo imperante en su época, escribió en la década del 40, el libro se publicó en 1950, el caso Brown es de 1954, la ley de derechos civiles de 1964 y la ley de derecho al voto sin discriminación del año 1965, es decir, el proceso de desegregación se llevó a lo largo de varios años, posteriores a la obra de Bradbury, y cuando refiere “Todos los que hay en el Sur” no deja lugar a otras interpretaciones, que imagino, como a muchos de sus contemporáneos le causaría repulsión esa realidad que vivía parte de sus conciudadanos, tanto las víctimas como aquellos que expresaban el odio hacia el otro, y en el cuento lo deja ver.

Otro cuento interesante es Usher II. Ya solo con el título podemos reconocer un tributo a Edgar Allan Poe. Este cuento también visualiza las inquietudes de Bradbury, por un lado su esencia literaria al referir a Poe, uno de los más reconocidos escritores norte americanos, considerado el creador del cuento moderno, y por otro lado, el transfondo del cuento, que da cuenta de la preocupación por la quema de libros (quizás haya tenido en cuenta, o hay impactado en el autor, la quema de libros por parte del régimen nazi) y el peligro que ello conlleva, o visto desde otro perspectiva, el amor por la literatura y la condena de aquello que la destruye.

El Prólogo está realizado por Jorge Luis Borges. Es increíble como en una página y media hace una raconto histórico de como se llega la Ciencia Ficción, género en el cual incluye las crónicas, y llama a la obra “libro de apariencia fantasmagórica”. Dice Borges, en el Prólogo:
Acaso La tercera expedición es la historia más alarmante de este volumen. Su horror (sospecho) es metafísico; la incertidumbre sobre la identidad de los huéspedes del capitán John Black insinúa incómodamente que tampoco sabemos quiénes somos ni cómo es, para Dios, nuestra cara.
Quiero asimismo destacar el episodio titulado El marciano, que encierra una patética variación del mito de Proteo.

Hablando de Proteo, Borges escribió dos poemas (dejó link)
http://www.poesi.as/jlb0917.htm
http://ciudadseva.com/texto/otra-version-de-proteo/

También encontré ese horror metafísico en ambos cuentos, y en lo personal, el cuento El marciano me llevó a un cuento que leí hace mucho llamado La pata de mono del escritor británico W. W. Jacobs. (1902)
Por cierto, el relato La pata de mono fue incluido por Jorge Luis Borges, Bioy Casares y Silvina Ocampo en su famosa Antología de la literatura fantástica.
Y en el Prólogo de Antología de la literatura fantástica, ellos dicen
La sorpresa. Puede ser de puntuación, verbal, de argumento. Como todos los efectos literarios, pero más que ninguno sufre por el tiempo. Sin embargo, pocas veces un autor se atreve a no aprovechar una sorpresa. Hay excepciones: Max Beerbohm, en Enoch Soames, W.W. Jacobs, en La Pata de Mono.
Max Beerbohm deliberadamente, atinadamente, elimina toda posibilidad de sorpresa con respecto al viaje de Soames a 1997. Para el menos experto de los lectores habrá pocas sorpresas en La Pata de Mono; con todo, es uno de los cuentos más impresionantes de la antología.


A continuación, algunas citas referidas a Crónicas Marcianas, que encontré en Google Books, que me parecieron relevantes algunas de ellas por lo variopintas que resultan.

Por virtud de estas Crónicas, de concepción y ejecución muy diversa, me ha sido dado revivir, en los últimos días de otoño de 1954, aquellos deleitables terrores.
Ray Bradbury: Crónicas Marcianas. Prólogo de J.L. Borges. Buenos Aires, Ediciones Minotauro, 1955.
Posdata de 1974. Releo con imprevista admiración los Relatos de lo grotesco y arabesco (1840) de Poe, tan superiores en conjunto cada uno de los textos que los componen. Bradbury es heredero de la vasta imaginación del maestro, pero no de su estilo interjectivo y a veces tremebundo.
Miscelanea. Jorge Luis Borges. Penguin Random House Grupo Editorial España, 10 nov. 2011. Reunidos en un solo volumen los mejores ensayos y críticas de Jorge Luis Borges.


Bradbury siempre tiene el tono justo, no hace concesiones, no cae en ironías fáciles ni en poses para la galería. Hace realista una descripción distópica, hace cotidiano el futuro, algo que Borges veía también veía en sus igualmente célebres Crónicas Marcianas (1950). Bradbury de la realidad con la precisión y el testimonio notarial que solo otorgan distancias de cientos de años o de miles de kilómetros en el espacio. Como explica Amis, “el infierno conformista de Bradbury es el mejor logrado de todos los inventados por autores de ciencia ficción”.
Estética: perspectivas contemporáneas. Antonio Notario Ruiz. Ediciones Universidad de Salamanca, 26 nov. 2008 - 420 páginas.

5) Las utopías y distopías relacionadas con el futuro de la humanidad. Se trata de obras más o menos alegóricas y proféticas donde lo filosófico y lo ideológico se mezclan con elementos de ciencia ficción. Ejemplos: Un mundo feliz (A. Huxley); 1984 (G. Orwell); Farenheit 451 (Ray Bradbury); Crónicas Marcianas (Ray Bradbury), etc...
Estética y pragmática del relato fantástico: la estrategias narrativas y la cooperación interpretativa del lector. Juan Herrero Cecilia. Univ de Castilla La Mancha, 2000 - 269 páginas.

Entre los escombros de aquella vida pasada y azarosa, comencé a leer un ejemplar de las Crónicas Marcianas de Bradbury que descasaba en una balda, junto a otros libros (...)
Aquél volumen no tenía nada de especial, estaba muy ajado y en sus tapas azules no se adivinaba nada que evocase Marte, sino solo grandes letras anaranjadas y amarillas que anunciaban el título, el autor y un prólogo de un tal Jorge Luis Borges a quien yo aún no conocía, todo ello bajo una ilustración demasiado minimalista y conceptual como para resultarme atractiva. (...)
Cuando Pancho Monaghan descubrió que me interesaba aquel ejemplar, me invitó a quedármelo sin darle la menor importancia. yo le pregunté si a él no le gustaba y me respondió (...)
- Bah... Ese tipo no acertó una mierda. Y en líneas generales, es una mariconada. Pero el mensaje es bueno.
- ¿Qué mensaje? -inquirí.
- Ya lo sabes, coño. Esto se va al carajo. Marte es el futuro.
Tulipanes de Marte. Javier Yanes. Penguin Random House Grupo Editorial España, 23 ene. 2014 - 608 páginas.


En la misma tradición de novelas que miran con preocupación la evolución de la sociedad, Ray Bradbury, quizás el autor con más proyección literaria dentro d ela ciencia-ficción, logró relatos que atrapan por la brillantez de su estilo sugerente como la colección de relatos cortos que componen Crónicas Marcianas (1946), y como la novela hito que fue Farenheit 451 (1953). (...)
Este libro (Yo robot, I. Asimov, 1950) como las Crónicas Marcianas de Bradbury, son buenos ejemplos de que los relatos cortos son los recipientes más apropiados para la ciencia-ficción, pues en ellos se pueden acentuar la sorpresa, la intensidad y la paradoja.
Itinerarios lectores: Un panorama de la narrativa infantil y juvenil. Luis Daniel González. BibliotecaOnline SL.


Prototipo de poniente, según nos dice el mismo Araújo en una nota preliminar, "es un modesto homenaje a autores como Bradbury, Lem, K. Dick, Huxley, Sturgeon, K. Le Guin y otros".(cita)
(cita) Ray Bradbury, Stanilaw Lem, Philip K. Dick, Aldous Huxley, Theodore Sturgeon y Ursula Le Guin son reconocidos autores de obra sde ciencia-ficción y fantasía.
(...) otros como Bradbury captan en sus textos las ansiedades sociales de los humanos en la edad atómica.(...) En cuento a Bradbury, hay que destacar Crónicas Marcianas (1950), Farenheit 451 (1953) y El vino del estío (1957). La obra de Lem, como la de Bradbury, es una sátira social que pinta una visión irreverente de la condición humana.
El juego eterno: teatro de Luis Araújo. Luis Araújo, John P. Gabriele. Editorial Fundamentos, 2001 - 223 páginas.


Cuando yo era pequeño mis padres me llevaron a la ciudad de México. Siempre recordaré el comportamiento de mi padre, vulgar y fatuo. A mi madre no le gustaba tampoco aquella gente porque eran morenos y no se bañaban a menudo. Mi hermana ni les hablaba. Sólo a mí me gustaban realmente. Y puedo imaginarme a mi madre y mi padre aquí en Marte haciendo otra vez lo mismo... Para el norteamericano común, lo que es raro no es bueno.
(...) -¿Recuerda usted lo que pasó en México cuando Cortés y sus magníficos amigos llegaron de España?. Toda  una civilización destruida por unos voraces y virtuosos fanáticos. La historia nunca perdonará a Cortés.
Bradbury, Ray. Crónicas Marcianas. Editorial Minotauro. pp 90 y 91.
Este relato inserto en las Crónicas Marcianas de Bradbury nos señala que México y Marte son puertas que permiten entrever otros días, otras alternativas, el marciano y el humano se separan y se unen en uno solo en la árida planicie iluminada por dos lunas de un planeta vivo y muerto a la vez. (...)
No existen en el texto de Crónicas Marcianas artilugio científico de esos que sacan chispas y rayos láser. Se menciona que el humano llegó a Marte (lo cual nos habla de una nave espacial nunca reseñada), pero el Marte de Bradbury tiene poco que ver con el Marte real, el científico (incluso el Marte conocido por la ciencia de principios de la década de 1950). En Crónicas Marcianas, el escenario tiene poco que ver con los que uno se imagina al pensar en CF. (...)
En toda la obra de Bradbury se hace incapié en la percepción de la realidad; más allá: cuál es la naturaleza de esa serie de impulsos nerviosos y sensoriales que llamamos realidad.
Expedición a la ciencia ficción mexicana. Ramón López Castro. LD Books, 2001 - 191 páginas.


El silencio de las ciudades marcianas en la novela de Ray Bradbury.
(...)
La conquista y colonización de Marte no difieren, para el autor, de otras conquistas y colonizaciones anteriores, en la tierra. Por eso, las crónicas y sus imágenes son nostálgicas y quizá esa sea la respuesta a la pregunta que se formulara Borges en los últimos días del otoño de 1954, cuando prologaba el libro: ¿Qué ha hecho este hombre de Illinois -Bradbury- para que episodios de la conquista de otro planeta me llenen de terror y de soledad? Bradbury ha puesto, dice Borges, sus largos domingos vacíos, su tedio americano, su soledad...
Hay tres tipos de ciudades en el libro: las ciudades marcianas, las terrestres y las que los terrestres construyen en Marte. De las primeras, Bradbury solo nos deja entrever un modo de vida ideal, casi sin descripciones físicas: sobre ellas hablará más tarde, cuando estén deshabitadas, vacías y abandonadas; cuando sean territorio de la nostalgia.
Las ciudades terrestres, o mejor dicho: la vida en las ciudades terrestres es terrible (también por ello el hombre busca una nueva vida en Marte); son ciudades grises y ásperas, el ambiente para toda la mezquindad del pensamiento humano, para la angustia, la represión, la monotonía y el miedo. Más que descripciones de ciudades terrestres (ciudades norteamericanas) Bradbury sugiere atmósferas, contextos: excepto cuando interviene la nostalgia ante el inminente viaje; entonces aparecen lugares, imágenes, esquinas y árboles vistos con los ojos de una partida, idealizada como si no fuera posible el retorno...
También son terribles las ciudades que los hombres construyen en Marte, ciudades provisionales, "de urgencia", en las que ni siquiera los nombres demuestran entusiasmo ante la empresa colonizadora: Ciudad Aluminio, Aldea Eléctrica, Detroit II... Afortunadamente para Marte -como entidad y como lugar- duran poco ya que sus materiales son burdos, perecederos y ante una nueva guerra en la Tierra, los colonizadores regresarán enloquecidos de patriotismo, olvidando la aventura-juego en Marte; regresarán de un lugar donde siempre estuvieron de paso, en tránsito y con ese sentimiento hicieron las ciudades, regresarán a incinerarse en el holocausto de una guerra, la última. La vida cotidiana de los marcianos aparece ajena a la ciudad, pero esta existe, cercana, como se puede leer en los últimos capítulos del libro. (…)
Ciudad express: arquitectura, literatura, ciudad. Juan Carlos Pérgolis. Nobuko, 2005 - 134 páginas.


El guiño a Crónicas Marcianas que contiene el título no es, por tanto, ocioso: esta obra de Ray Bradbury es formalmente una novela de ciencia ficción, compuesta de una serie de relatos disconexos que tienen lugar en un oscuro y hermoso Marte, sin embargo, el Planeta Rojo es para el escritor principalmente un escenario sobre el que diseccionar al ser humano y sus miserias.
Crónicas eléctricas: Breve y trágica historia del sector eléctrico español. José Luis Velasco Garasa. Ediciones AKAL, 30 oct. 2015 - 221 páginas.


Lo que sí recuerdo muy bien es que el tema que me di para ensayarlo fue Crónicas Marcianas de Ray Bradbury. Eso da quizás una medida de lo mucho que me impresionó el libro, el cual había leído bastante antes de entrar a la universidad y obsesivamente seguía dándome vueltas en la cabeza, como también El vino del estío, del mismo autor.
Algunos quizás cataloguen y rechacen a Bradbury como autor de ciencia ficción por eso de Crónicas Marcianas y por sus muchos cuentos cuya acción trasncurre en naves espaciales o en otros planetas y cosas así. Nada más equivocado. Los escenarios de la literatura de Bradbury pueden ser esos, pero su contenido está ciento por ciento centrado en personas, emociones y experiencias. En otras palabras, bajo la apricencia de un autor de ciencia ficción Ray Bradbury se ubica en el polo opuesto de la literatura estandar de ciencia ficción.
El Banquete: ....O lecturas de supervivencias. Fernando Villegas Darrouy. Penguin Random House Grupo Editorial Chile, 1 jun. 2012 - 300 páginas.


Las Crónicas Marcianas fabulan una conquista y colonización de Marte. Además del tono elegíaco de Bradbury, agrego que presenta otra característica muy poco común: la traducción castellana (que no tengo a mano) es mejor que el original. Los marcianos que al principio son espantosos, terminan por inspirar lástima cuando son aniquilados. Bradbury no se hace ilusiones respecto de la dignidad moral del ser humano: cualquier cultura o especie diferente debe ser saludada con nalpam o con las armas necesarias para destruirla. Por supuesto, en la contienda marciana vencemos los humanos y Bradbury anuncia con tristeza y desengaño la expansaión de la lacra humana en el antes idílico planeta rojo, de arenas azules y ciudades ajedrezadas.
Un viaje por mi biblioteca. Pierre Jacomet Ollivet, 2006 - 366 páginas.


- Le pregunto que si usted es un aficionado a leer libros de ciencia ficción porque me parece cuanto menos curioso que a su hija mayor le haya puesto el nombre de uno de los personajes de la novela de Ray Bradbury "Crónicas Marcianas". De hecho, creo recordar que era el título del segundo relato de la obra.
- Pues parece que el señor Bradbury, del cual no conozco su obra, tuvo la idea de utilizar un nombre de la cultura quechua para su libro, porque le puedo asegurar que Ylla es un nombre autóctono de aquí. De hecho, la madre de mi esposa también se llamaba Ylla.
- O quizás lo de Bradbury fue simplemente casualidad. En cualqueir caso, Ylla es un nombre muy bonito -apuntó Carlos tratando de agradar al Sr. Huanca.
- Perdone mi confusión -sentenció Michael cortésmente. - Y ¿cuál es su significado?
-Ylla significa "luz sagrada", "talisman que trae ventura y suerte", "digna de confianza" - explicó el señor Huanca.
La máquina de escribir. Ricardo Borrero Gavilán. Chiado Editorial, 1 mar. 2013 - 610 páginas.


¿A qué libro le tiene especial gratitud?
A las Crónicas Marcianas de Ray Bradbury. Es algo que todavía me conmueve. Cuando leí que, ante las evidencias científicas, Bradbury dijo: "pues bueno, mis marcianos no existen" casi lloré.
Retrato hablado Entrevistas con personajes de Guadalajara (segunda parte)
Juan Carlos Núñez Bustillos. Editorial Universitaria | Libros UDG, 16 jul. 2014 - 460 páginas.


Son muchos los estudiosos, pensadores y científicos que se inspiraron en las enseñanzas de la historia. Esto, en los escritores de ciencia-ficción ha sido particularmente notable. Baste un ejemplo: Ray Bradbury. Seguramente, este autor, al escribir sus Crónicas Marcianas, recibió la influencia de varios escritores de cuentos fantásticos. También son muy claros en él los impactos de los grandes descubrimientos marítimos y terrestres. Bradbury se preocupó en su libro por mostrar las consecuencias perniciosas del encuentro entre culturas (en su caso entre la marciana y la terráquea), inspirándose en hechos como los acaecidos en Guatemala luego de la llegada de los europeos, cuando una epidemia de viruela diezmó a los grupos mayas de un área importante, situación ésta que el novelista recrea como la plaga de varicela que llevada por los terráqueos, acaba con los marcianos (diferente a la enfermedad terrestre que mata a los marcianos invasores en La guerra de los mundos, de H. G. Wells). La primera edición de The Martian Chronicles es de 1946, posterior en 13 años a la traducción completa al inglés de los libros del Chilam Balam. El sueño profético referido por uno de los marcianos anunciando la llegada de los primeros seres humanos, hace recordar los dimes y diretes de las profecías mayas supuestamente registradas antes del descubri¬miento de América por parte de los europeos. Tanto los mayas como los marcianos anuncian en sus profecías que los extranjeros están muy cerca, a una jomada de distancia y también en ambos casos se discurre sobre las características físicas de los invasores. Los extraños libros sonoros que "leen" los marcianos hacen recordar a los libros "pintados" o libros jeroglíficos de los mayas. Por último las máscaras, a las que tienen tanta afición los miembros de ambas culturas, confirmen el juego de imágenes de Bradbury inspirado por la literatura maya.
Obras completas, Volumen 2. Silo (seudónimo de Mario Luis Rodríguez Cobos). Plaza y Valdes, 2002 – 686 páginas.



Algunos link interesantes para visitar y leer:

http://universodecienciaficcion.blogspot.com.ar/2014/01/1950-cronicas-marcianas-ray-bradbury.html
https://es.wikipedia.org/wiki/Ray_Bradbury
https://es.wikipedia.org/wiki/Cr%C3%B3nicas_marcianas

martes, 2 de diciembre de 2014

El Hombre del Traje Blanco.

El Hombre Del Traje Blanco - 1951 - Alexander Mackendrick

El Hombre del Traje Blanco, es una película inglesa del año 1951, dirigida por Alexander Mackendrick. Realizada en blanco y negro, está catalogada como comedia de ciencia ficción. Lo de ciencia ficción viene a causa del traje, el traje imposible de existir en ese tiempo (incluso hoy día), pero hasta allí llega la ciencia ficción del film y no más que eso. Luego la comedia, si bien es una comedia, es inglesa, es humor inglés, muy pocas partes son para reír a carcajadas, más bien se lleva sonrisas irónicas, o inteligentes o ligeras. Algunos pasajes ni siquiera llegan a causar gracia y uno los pasa por alto. Sintéticamente, un empleado que no ocupa el puesto que merece por su título universitario, inventa un traje que no se arruina, no se mancha, brilla de noche, y funciona como aislante, cualidades que ningún otro traje tiene. Esta situación incomoda a los dueños de las empresas textiles y los obreros también, porque la existencia de este tipo de traje único pone en peligro la existencia de su negocio. Así que mientras el creador quiere patentar y explotar su creación, se encuentra con la oposición todos a su alrededor que no quieren permitirlo. Así se desarrolla la trama. Esta idea innovadora el valió una Nominación a los Premios Oscar en 1952 al Mejor Guión. Y en 1951 fue Nominada a los Premios BAFTA como Mejor Película y Mejor Film Británico.

En el trasfondo de la película está la relación ciencia y sociedad, las repercusiones que se producción en la sociedad por causa de los avances tecnológicos. Y esto se puede aplicar con mucha fuerza hoy día, por ejemplo, con el tema de la informática o de la genética. El guion no pierde fuerza a pesar de haber transcurridos más de cincuenta años desde su producción.
Lo de traje blanco viene a cuanta que el traje que inventa es color blanco, y tiene sentido porque brilla en la oscuridad, imagino que es lo que lo hace interesante y contrastante. Amén que también podría estar relacionado con el tema textil, es muy común relacionar lo textil con lo blanco, sobre todo por el algodón.
La cuestión de la industria textil, tampoco creo que sea azarosa, se trata de una película inglesa, y hay que recordar que la Revolución Industrial comenzó en Inglaterra y ni más ni menos que con la Industria Textil, tampoco se trata de hacer un estudio histórico y la situaciones del campesinado y todo lo demás que se puede encontrar en los libros de historia, pero sí mencionar la relación con la industrialización textil, los tejidos y los hilados, que dan el gran salto con la invención de la lanzadera volante.
Pero la película no se queda con eso nada más, sino que muestra diferentes estamentos sociales por llamarlos de alguna manera, desde los dueños y propietarios de las máquinas y las fábricas, la idea del manejo de la industria en el mercado, hasta los obreros y la organización sindical, por supuesto que bastante superficial, muy por encima, y en tono cómico, pero no deja de mostrar esos aspectos. Y en el medio de todo esto un lucha de intereses de cada una de las partes. Incluso se da a entender la importancia de los medios de comunicación, toda vez que el creador de la prenda pretende acceder a ellos.
En la película vemos casi toda la caracterización de lo que representó la Revolución Industrial, fábricas, humo, producción en masa, trenes, obreros, operarios, propietarios, ricos, pobres, conocimiento, química, máquinas, innovación, conflicto, problemas, etc…

El personaje principal está interpretado por el reconocido actor cómico británico Alec Guinnes. 
Si bien, casi ni aparece en los créditos, en las muchas reseñas del film, que se encuentran en la web, un personaje secundario es Berta, interpretada por Vida Hope, una actriz británica, que en la base de datos fílmicos IMDB, como curiosidad, caracterizan sus papeles, a menudo como de proletaria alegre. Efectivamente, en esta película El Hombre del Traje Blanco, me pareció muy bueno su papel, bien logrado, hace de operaria en una fábrica textil, al mismo tiempo con injerencias en el sindicato, algo rebelde en reclamar por los intereses de los obreros, pero además representa la figura femenina en el trabajo fabril, y hay que tener en cuenta que solo seis años antes había finalizado la Segunda Guerra Mundial, y las industrias, habían requerido el trabajo de mujeres, y la mayor mezcla de hombres y mujeres en cuanto a trabajo en igualdad de condiciones (o al menos, acercarse a una igualdad) que se dio hasta que finalizó la guerra, se dio en las fábricas.

La película presenta muchos gag, y deja varias interpretaciones, creo yo, buscadas adrede, que hay que dan para leerlas de distintas maneras, solo como algo divertido o como algo que pretende dejar un mensaje. Por ejemplo, el hecho de que el traje sea blanco y brille, en la noche se presenta el contraste y rodeado de oscuridad “lo único” que brilla es él, el genio despistado. Otro caso, es cuando siendo perseguido queda encerrado en una habitación, y toma dos pedazos de madera de no se qué, lo que encontró al paso, por ejemplo una silla rota, y los utiliza a modo de escudo y de espada “para defenderse”, pero al mismo tiempo presenta la “improvisación” y también se presenta, a pesar de los infortunios, como un “caballero” que continúa luchando por su creación. Y así muchos más gags, un anciano en el rol de jefe de los empresarios al que todos acudían cuando se suscitaba un problema grave, una niña que con su ingenuidad ayuda al inventor y desvía a los perseguidores, un inquilino encerrado en su propia habitación, una serie de explosiones en la búsqueda de la mejor textil (uno podría ver las explosiones en el primer guerra mundial, las trincheras, los avances en las armas químicas), y muchas más, el director introduce críticas en muchos pasajes.
Presenta una conclusión armonizadoras entre los sujetos característicos donde siempre (o casi) se generan los conflictos en detrimento de la tecnología, algo así como ver la cuestión humana, ocupen el rol que ocupen, por encima de los avances técnicos por más buenos que fueren.
Una película interesante para ver.


Links a la ficha de la película en los sitios IMDB y FilmAffinity
http://www.imdb.com/title/tt0044876/
http://www.filmaffinity.com/es/film859166.html

sábado, 23 de agosto de 2014

Gravity.

Gravedad - 2013 - Alfonso Cuarón

Acabo de ver esta película muy ganadora de premios, entre ellos Oscar y BFCA entre muchos otros, y con no menos nominaciones a otras tantas categorías. Como se sabe, el film radica en el espacio, a unos cuantos km de la Tierra, donde dos astronautas literalmente quedan flotando sueltos allí. El paisaje muy bueno, diría que excelente, y los efectos logrados de los impactos son magníficos. Las situaciones de choque con la basura espacial, realmente asustan, le dan un realismo tenebroso de la peligrosidad que representan en esa situación y verlas venir hacia uno, es una situación aterradora. Se logra el suspenso. Pero realmente ¿se ven venir? Siendo que es toda oscuridad, o se ven ¿cuándo ya están encima? Estamos hablando de la situación flotando en el espacio, sin ningún artefacto extra de visión. La situación que da comienzo a la aventura no me gustó, misil, satélite, rusos, reacción en cadena, es irreal y no está mal para un film de ciencia ficción, incluso algunas vez los EEUU explotaron un cometa mediante el uso de una misil, pero eso fue como parte de una experimento y muy alejado de la zona de satélites artificiales alrededor de la Tierra. La idea de misil, satélite, rusos, reacción en cadena, le hubiese encontrado sentido si la enmarcaban durante el conflicto de la Guerra Fría, pero hoy por hoy, hasta se sabe que muchas veces hacen caer los satélites en deshuso guiándolos hacia el mar. Quizás, a mi parecer, como mero espectador, me hubiese deslumbrado algo más natural o creíble, por ejemplo, la colisión con basura espacial o el choque con otro satélite o con un asteoride o un meteoroide, o algún desperfecto que produzca una cadena de suceso (al estilo de la saga de terror Destino Final). La actriz Sandra Bullock nunca me gustó en su desempeño como actriz, en ninguna de sus películas que he visto no menos de tres, y en esta película en particular, se la pasa quejándose, suspirando, llorando, cuando se supone que como astrónoma (su actuación) que es una profesional entrenada para ir al espacio y afrontar situaciones difíciles. Da muchas vueltas con gritos y gritos, patadas, golpes, parece más una crisis de histeria de una desquiciada que una astronauta desesperada. George Clooney asume un papel distinto, y la voz de control, no sabía que pertenecía a otro actor, este sí, más profesional a mi creer, Ed Harris. Llegando al último tercio de la trama, comienza a decaer en comparación como al comienzo, la ficción ya asume un papel menos elaborado (como la manera que utiliza para propulsarse o la suerte que tiene para tomarse de la estación China), y la música que cambia y ya no genera la emoción de la primera parte muy superior a esta última.
Si bien la película es de ciencia ficción, por tanto se permitiría ciertas libertades, el divulgador científico Neil de Grasse Tyson (que conduce el programa Cosmos, como continuación de Carl Sagan) ha señalados algunas cuestiones que no condicen en un hipotético caso real, para leerlas dejo el siguiente link
http://www.abc.es/ciencia/20131007/abci-errores-pelicula-gravity-pelo-201310071414.html
Y también copio un enlace una crítica que me gustó mucho http://codigocine.com/gravity/ una crítica más propia de un cinéfilo, que de un mero espectador como es mi caso.

sábado, 10 de mayo de 2014

Un cuento de Frederic Brown.

El que sigue es un cuento de ciencia ficción del autor Frederic Brown.


Respuesta de Frederic Brown.

Answer 

Dwar Ev soldó ceremoniosamente con oro la conexión final. Los ojos de una docena de cámaras de televisión le contemplaban y el sub-éter llevaba a través del universo una docena de imágenes de lo que estaba haciendo.


Se enderezó e hizo un ademán de asentimiento a Dwar Reyn, yendo a situarse luego junto al conmutador que establecería el contacto cuando lo accionara. Conectaría, inmediatamente, con todas las enormes máquinas computadoras de todos los planetas poblados del universo —noventa y seis mil millones—, en un supercircuito que a su vez conectaría a todas ellas a un supercalculador, una máquina cibernética que combinaría todo el conocimiento de todas las galaxias.
Dwar Reyn habló brevemente a los innumerables televidentes a la escucha y, tras un momento de silencio, dijo:
—Ahora, Dwar Ev.
Dwar Ev accionó el conmutador. Se produjo un potentísimo zumbido, la oleada de potencia energética de no venta y seis mil millones de planetas. Fulguraron y atenuaron luces a lo largo del panel de millas de longitud.
Dwar Ev retrocedió y respiró profundamente.
—El honor de hacer la primera pregunta es tuya, Dwar Reyn —dijo.
—Gracias —respondió Dwar Reyn—. Será una pregunta que ninguna máquina cibernética simple ha sido capaz de contestar. —Se volvió frente a la máquina—. ¿Hay un Dios?
Una poderosa voz respondió sin vacilación, sin el piñoneo de un solo relé.
—Sí, ahora hay un Dios.
Un súbito miedo desencajó el rostro de Dwar Ev, quien dio un brinco para asir el conmutador.
Pero un rayo cegador expelido del firmamento sin nubes le derribó y fundió el conmutador.