Crónicas personales y recorridos urbanos por Buenos Aires. Un espacio dedicado a la observación de la ciudad, la literatura y el pensamiento escéptico. Un archivo de reflexiones diversas e historias cotidianas que emergen entre el caos y la rutina. Aquí conviven varietés de ideas, análisis atentos y colecciones de detalles imperceptibles: objetos, deriva geográfica, lecturas, vistas inconexas y preguntas abiertas que invitan a mirar la realidad con curiosidad y cierto distanciamiento crítico.
Hoy fue un día de tormentas y lluvias. Cuando no llovió, nublado estuvo. No salí a caminar con registro. Apenas unas vueltas cortas en las que pude tomar unas pocas fotos. Una de las nubes tormentosas.
Y luego algunas fotos de pájaros. Una pareja de aves rapaces, se habían posado en una antena. Es muy probable que sean gavilanes mixtos (Parabuteo unicinctus). Es difícil de determinar estando lejos, y con la fotografía débil. Se me ocurre que son de esa especie, porque las hay en los alrededores, una familia anidó en una tipa colorada (Pterogyne nitens) muy alta, y otra familia anidó en una acasia sp. Ambas a menos de dos calles de esa antena.
En la última foto, se puede ver como una paloma doméstica (Columba livia) les vuela de cerca y luego se aleja. Le aplicaría el refrán Cuida bien lo que haces y no te fíes de rapaces. Aunque unos son depredadores de los otros, esto no pareciera notarse mucho. Hace años leí que habían traído aves rapaces para evitar palomas en las cercanías del aeropuerto. Luego leí que las aves rapaces comenzaron a atrapar aves de menor porte que las palomas porque les resultaba más fácil. Luego leí que las rapaces de la ciudad se alimentan más de pichones de palomas u otras presas. He visto a un gavilán mixto comiéndose un roedor. Si las rapaces urbanas se alimentan de palomas domésticas, no se nota demasiado, y esto puede deberse a que hay mucha población de palomas doméstica y poca población de rapaces. O bien, podría ser otro motivo, por ejemplo, que las rapaces hayan encontrado otro alimento que no resulta ser la paloma doméstica. Aunque entiendo que instintivamente, la paloma evade al gavilán cuando lo detecta. Y si bien el gavilán marca su territorio y la paloma al verse amenazada se “muda” a otro lugar, esto no pareciera tener lugar en el barrio, dos nidos de gavilanes a menos de cinco cuadras que los separan, y en el medio, miles de paloma haciendo su vida de siempre.
Comienza un nuevo mes de este año 2021, y comienza un nuevo desafío mensual de la app, caminar 200.000 pasos en el mes más corto del año. Lo que da un promedio de 7143 pasos diarios. Y a esto le sumo el desafío personal de caminar al menos 1 hora diaria, promediable, el día que no cumpla, lo compensaré en otras caminatas.
El clima del día de hoy estuvo nublado, con lloviznas y lluvias, bajó un poco la temperatura con respecto a días pasados, y continúa una seguidilla de tiempo inestable que ya está alcanzado la semana. Fue por esa razón que hice dos salidas, una al mediodía hasta que me atrapó la lluvia, y luego una más tarde para completar la meta.
Dice un refrán propio de otras latitudes Agua de febrero, llena el granero, o dicho de otro modo Cuando llueve en febrero se llena el granero, alejándome de las cosechas lo voy a hacer propio para la actividad física, llenar de pasos este mes.
Y así es que este día, realicé 60 minutos clavados, con más de 6800 pasos. Casi 5 km y medio.
En la caminata pasé por un mural del que ya hablé y ya escribí, y algo que me disgustó que le sucedió a este mural y que alguien le hizo. Un acto de vandalismo. Mínimo, pero un ataque al fin. Lo que vi malo, que se publicitó por la televisión. Y doblemente malo, porque quien lo hizo no está a la altura de un vago de poca monta con un aerosol atacando paredes al no tener nada mejor que hacer y con un cerebro que no trabaja demasiado. Como fuere no me voy a extender, pero si hacer una pequeña acotación, quien dañó el mural dijo algo así “con una lluvia esto sale, esto se va”, que si bien ya hubo uno o dos días de lluvia desde aquél episodio, hoy día es el quinto o sexto día con lluvias después de dos meses, y las marcas dañinas aún están ahí.
Seguí caminando y encontré un pedal. Un pedal roto, tenía un poco partido el plástico. Es una rotura bastante común, sobre todo cuando uno suelta la bicicleta (aquellas que no tiene pata de soporte) y la apoya directamente contra el piso, hay veces que golpea con el pedal y este se parte. A pesar que estaba roto, inservible para el uso, todavía era aprovechable el ojo de gato, o los ojos de gatos, porque suelen tener dos, de todas maneras no lo tomé. Actualmente, desde el último año y medio, han aparecido dos tipos de desechos que antes era poco común ver, los residuos derivados de bicicleta, y los barbijos inutilizados.
El pronóstico del día miércoles, anunciaba lluvias para el día jueves y para la mañana del día viernes. El resto de los días se presentaban nublados. La verdad que las lluvias se extendieron a la totalidad del día viernes y del día sábado, y parece indicar que continuarán el día domingo y tal vez el lunes también. Hoy sábado fue un día con lluvia. Fuertes lluvias, y continuadas, casi no paró en todo el día. Apenas caminé, con registro unos 70 metros, 1 minuto señaló la app. Aproveché para leer, mientras el agua cae y suena sobre la ventana, entre mate y mate, páginas y páginas de lectura que pasaban. No me privé de tomar algunas fotos.
El día de hoy cumplí con la meta auto-impuesta de una hora para caminar. Lo hice en varias salidas, repartidas durante gran parte del día, con tres salidas más extensas durante la tarde. Esto fue así, porque el día estuvo entre nublado, lluvioso y con asomos del sol. Cuando paraba la lluvia, salía unos minutos. Y así completé el objetivo. Tenía la captura de imagen del pronóstico desde ayer miércoles hasta el domingo, que mostraba un tiempo mayormente nublado, pero el día con precipitaciones estaba marcado para hoy, y eso fue lo que sucedió.
Pude tomar una foto, del cielo todo en tonos grises por las nubes, y de fondo el sol queriendo asomar.
El día de ayer se actualizó la app y se han producidos algunos cambios en la misma. Más que nada en la manera de mostrar los datos, el resto sigue igual. En esta ocasión comencé caminando una hora, pero solo generé el mapa de recorrido por menos de cuarenta minutos. Hoy por ser día 15º del mes, la app me recuerda que estamos a mitad del desafío, los 200.000 proyectados a cumplir este mes. Y voy bien.
El recorrido lo marque casi llegando al mediodía, y estaba nublado, la lluvia se aproximada, la lluvia fuerte, porque en ese momento se largó una ligera llovizna que apenas mojaba.
En uno de los pasajes pequeños que hay en la zona de la Plazoleta Julio Cortázar en el barrio de Palermo, le tomé foto a un mural, no me pareció un gran mural, pero los colores llamativos y la bicicleta en el interior de la casa fueron los que me llamaron la atención. ¿qué bicicleta es? Parece una mtb de los años ´90 y un poco extraña la ubicación de la cadena, como que el piñón está muy alto (o tal vez una fixie). Del techo de la casa, colgaba una especie de alfombra o felpudo.
Mural.
En otra pared de unos de estos pasajes, otro mural que parece ser nuevo, una pareja ¿femenina? Todo parece indicar que si, pero la que está de espalda podría ser que no, que baila ¿tango, lento? O lo que sea. Tampoco es ¡uh! El gran mural, pero como parece nuevo, le tomé foto, antes que el tiempo (y los vándalos de siempre, ojalá que no) hagan lo suyo.
Mural.
Justo enfrente de la Plazoleta Julio Cortázar, en uno de esos locales que por allí se encuentran, hay un muñeco sentado con una guitarra eléctrica, parece ser un aficionado, ya que está con ropa de laburante obrero u operario y gorro.
Crucé al barrio vecino de Villa Crespo, di unas vueltas, unas diez cuadras más o menos y regresé. Y esto que sigue ya es grave. Peligro, tristemente peligroso fiel reflejo de la sociedad llena de irresponsables en la que vivimos. En la Av. Córdoba, han hecho una bicisenda, es amplia y de una sola mano. La contrapartida es por Av. Corrientes, amplia y también en sola mano, pero para el lado contrario. Lamentablemente hay muchos ciclistas inadaptados que la circulan en contramano, pero lo que es peor, es que muchos automovilistas, verdaderamente gente insensata, que se mete en la bicisenda para pasar a otros automovilistas sin importarles nada. Y más a grave aún, la ausencia de controles, no hay policías ni agente de tránsito, el GCBA parece distraído cuanto menos, ni siquiera se (porque la verdad que desconozco) que haya cámaras que capten a estos endemoniados infractores. ¿Cuánto tiempo pude haber estado esperando para cruzar? ¿20, 30 o 40 segundos? Y fácil, cinco de estos endiablados sociales (porque no tengo otro calificativo para esta gente) que se metieron en la bicisenda para pasar a otros autos, cuando saqué el celular logré tomar un par, no sirve de nada, porque no les importa ni a ellos ni a casi nadie, hasta que hay víctimas. Y se manejan con total impunidad. En una de las fotos, una chica, en bicicleta, con casco, correctamente circulando, y uno de estos inconscientes, por detrás de ella, saliendo de la bicisenda después de haber pasado a la combi. Se que hay comercios, se que necesitan para descargas, pero también se que esto es muy peligroso, debería (a mi juicio) haber más control y seguridad para los ciclistas. En cualquier momento van a atropellar a alguno, si es que ya no sucedió, y vamos a lamentar alguna(s) víctimas por culpa de estos irreflexivos que no respetan a esas otras personas y a la sociedad en su conjuntos. Colocar líneas blancas y esos separadores plásticos amarillos sirve de muy poco o nada, es preferible colocar algún separado más alto como las tradicionales ciclovías, o despertadores, o esos separadores amarillos pero uno por metros, una línea blanca simple o doble, los automovilistas (no todos, pero sí muchos) no lo respetan, además de cobrarles multas, con cámaras, con denuncias civiles, con agentes de tránsitos o idear un sistema superador. A los que violan las normas de tránsitos habría que obligarlos a trabajar unas cuantas horas ad-honoren a la guardia de un hospital público, ni siquiera trabajar, sentarlos un par de horas mirando un monitor donde vean las consecuencias de aquellos personas que son víctimas de siniestros viales.
Así concluye la parte de la caminata con recorrido guardado.
Horas más tardes volví a salir, pero ahora si se largó la lluvia, y fuerte. Aún así andaba caminando por las veredas.
Apenas tomé algunas fotos variadas de la lluvia, la sociedad sigue moviéndose, la gente sale en autos, en motos, en bicicletas o caminando con o sin paragüas. Las palomas domésticas también salen, enganché un par volante bajo la lluvia.
Sumo tres capturas más de los datos estadísticos que brinda la app que por ahora utilizo cuando camino.