Mostrando las entradas con la etiqueta Costanera Sur. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Costanera Sur. Mostrar todas las entradas

martes, 12 de agosto de 2014

Reserva Ecológica Costanera Sur.

Noviembre de 2006. Una nueva visita por la Reserva Ecológica de Costanera Sur. Salí temprano, llegué a eso de las 8am, el día estaba muy bueno con cielo despejado y caluroso. La Reserva ya había abierto sus puertas así que directamente ingresé y comencé a caminar a paso lento por el camino, mirando toda la naturaleza alrededor, tratando de encontrar las fotos que fui a buscar. La laguna estaba prácticamente toda seca, ambas lagunas así lo estaban.

Había muchos integrantes del ejército que estaban ejercitando al trote y  algunos de gendarmería también, varios ciclistas y un poco de gente común, en su mayoría corriendo también. Al parecer un buen lugar para ir a entrenar.

Comencé por el Camino de los Lagartos, llegando a la mitad del mismo, tomé por el Camino del Medio hasta llegar al río, y ahí a diferencia de una vez pasada, seguí por el Camino de los Alisos y finalmente regresé nuevamente por el Camino de los Lagartos.

Lo primero que fotografié fue un helicóptero que pasaba por allí arriba, también más adelante, tuve oportunidad de sacar un par de fotos a un avión que se acercaba.

En el Camino del Medio paré a descansar en un asiento, es el camino que más bancos tiene, ahí abajo del sol me quede unos minutos antes de continuar. El sol llegando al mediodía estaba fuertísimo. Luego del recorrido, terminé con todos los brazos tostados. Había llevado un gorro y ¡lo bien que hice!. Para recorrer la Reserva de Costanera Sur en verano hay que ir preparado, lo mínimo un gorro, protector solar y agua.

Había llevado un paquete de galletitas para utilizar como cebo a los pájaros y así fotografiarlos y tuvo efecto cuando estaba sentado descansando, así fue como logré unas simpáticas fotos de una ratonera.

Pude observar muchos horneros, benteveos común,  calandrias, y algunos tordos renegridos, pico de plata, algunas cotorritas verdigris que estaban todas juntas en un árbol, torcacitas, chingolos y un tero con su terito que protegía de las demás aves que estaban alrededor.
Se había dado la situación que tres personas mayores, habían tirado algo para que coman los pájaros y se había llenado de torcacitas y gorriones, y el tero que se lanzaba en vuelo ahuyentándolos, y a la distancia vi su cría y entendí la razón de ahuyentar a los demás pájaros. Algunas palomas y dos o tres carpinteros reales.

Los lagartos se me escapaban todos cuando me les iba acercando y no podía ver a ninguno con claridad, llegué a ver uno muy grande pero se fue antes que pueda fotografiarlo, y decidí esperar a que vuelva a salir, algo que no sucedió, pero unos metros más adelante había otro más pequeño, me le acerqué y no se iba, le tomé algunas fotos, me movía y el animal no se disparaba como los demás.

Hay algunos animales, que luego vi llegando a la salida, están lastimados, entonces los protegen en unas jaulas antes de volverlos a su hábitat natural.

Esta parte de la Reserva, el camino del medio es mucho más linda que la del otro lado, o por lo menos es lo que me pareció, vi un cuis, del otro lado se ven en cantidades. Vi cruzar una jacana (conocida como gallareta), pero por lo que estuve viendo, creo que las estoy confundiendo con otras aves que se llaman ipacaa.

Así fue que llegué hasta donde comienza o termina, depende de cómo se lo mire, el Camino de los Lagartos, ahí cuidan a los animales lastimados, había un lagarto, un perro, y tres aguiluchos, o alguna ave de esa característica. También había una pileta con tortugas acuáticas las cuales tenían cintas,
seguramente para estudios.

Al parecer, en esa punta hay otra entrada-salida, pero no fui hasta allí, así que no lo se con seguridad.

Continué caminando. De repente, veo adelante, un animal que nunca había visto, como un cuis pero largo y más flaco, una rata pero con mucho pelo, cuando preparé la cámara justo venía un camioncito de los que suelen pasar con gente de la Reserva y el animal se fue rapidísimo y se perdió en la vegetación, pasa el camión, se levanta un poco de tierra y de repente veo venir rapidísimo un lagarto muy chiquito que se cruza de lado a lado y pasa a 10cm mío, no me dio tiempo ni a enfocarlo, pero me causó mucha gracia como caminaba, enseguida se perdió entre los pastos. Continué caminando y veía arribar contingente de chicos de escuelas y de visitantes varios, con visitas guiadas.  Llegué a la salida. Así estuve hasta pasado el mediodía, a las 1m horas ya estaba de regreso.








Otra foto de una ratona común y en la imagen siguiente, apenas se ve el ojo de un largarto overo entre las plantas.



Dos fotografías con pájaros, en una de ellas, el río de fondo.



martes, 15 de julio de 2014

From Chaos to the Name

 
Naming a space is never an innocent task, nor is it a mere typographical formality. When this project was taking its first steps, the search for a title quickly turned into an exercise in patience. I didn't want a whimsical label, a flashy yet hollow play on words, or a random combination of terms that ultimately said nothing. I needed a name that would serve as a declaration of intent: something that summarized the dual nature of what I intended to do here.
On one hand, the slow work of the artisan who gathers fragments, arranges ideas, and seeks a certain harmony in syntax. On the other, the perspective of the wanderer who strolls through the city without haste, registering seemingly minor details to give them meaning on the page. Between hesitation and doubt, the answer didn't appear in front of the screen, but out in the open, during an afternoon walk in the rain. From that tension between initial chaos and the pursuit of order, the following poem was born.

A poem reflecting how I created the blog's name.

From Chaos to the Name
I was searching for a name in the twilight,
a stroke in the mind, a random spark,
minutes turning as doubt brings to light
what I still didn't know how to name in the dark.
It was not a matter of joining, of grouping in vain,
of piling up characters in a simple heap.
Gathering was the art: shaping what was lost,
arranging each piece with patience deep.
Organizing the letters, rearranging the verse,
giving each a place until harmony was found,
and watching from the pulse of this universe
the exact identity the blog needed abound.
The frame was missing, the right kind of light,
the precise image to capture the moment through,
and memory returned of that walk in the night
beneath a leaden sky, cold and distant too.
Costanera Sur on a gray afternoon,
the rain falling with a slow, quiet sound,
a pirincho perched on the edge of the river,
solitary and watchful, taking in all around.
There, amidst the fog and the falling rain,
in the precise assembly of each letter found,
remained the living name, patient and pulsing,
like the bird on the edge, as dawn broke around.
Reuniendo Letras (Gathering Letters)

 

Created in collaboration with my virtual assistant.

lunes, 14 de julio de 2014

Del caos al nombre

 
Nombrar un espacio nunca es una tarea inocente ni un mero trámite tipográfico. Cuando este proyecto empezaba a dar sus primeros pasos, la búsqueda de un título se transformó rápidamente en un ejercicio de paciencia. No quería un rótulo caprichoso, un juego de palabras vistoso pero hueco, ni una combinación azarosa de términos que terminara por no decir nada. Necesitaba un nombre que funcionara como una declaración de intenciones: algo que sintetizara la doble naturaleza de lo que pretendía hacer aquí.
Por un lado, la labor pausada del artesano que junta fragmentos, ordena ideas y busca en la sintaxis una cierta armonía. Por el otro, la mirada del caminante que recorre la ciudad sin prisa, registrando detalles aparentemente menores para darles un sentido sobre la página. Entre el titubeo y la duda, la respuesta no apareció frente a la pantalla, sino en la intemperie, durante una tarde de caminata bajo la lluvia. De esa tensión entre el caos inicial y la búsqueda de orden nació el poema que sigue.

Poema que refleja como cree el nombre del blog.

Del caos al nombre 
Buscaba un nombre en la penumbra,
un trazo en la mente, una chispa al azar,
minutos que giran mientras la duda alumbra
lo que aún no sabía cómo nombrar.
No era cuestión de unir, de agrupar sin sentido,
de sumar caracteres en un simple montón.
Reunir era el arte: dar forma a lo perdido,
acomodar cada pieza con paciencia y razón.
Organizar las letras, reordenar el verso,
darle un sitio a cada una hasta hallar la armonía,
y ver nacer del pulso de este universo
la identidad exacta que el blog pedía.
Faltaba el marco, la luz adecuada,
la imagen justa para guardar el instante,
y volvió la memoria de aquella caminata
bajo un cielo de plomo, frío y distante.
Costanera Sur en una tarde gris,
la lluvia cayendo con lento rumor,
un pirincho posado en el borde del río,
solitario y atento, mirando el contorno.
Allí, entre la niebla y el agua cayendo,
en el ensamble preciso de cada letra hallada,
quedó el nombre vivo, pausado y latiendo,
como el ave en el borde, bajo la madrugada.
Reuniendo Letras.

Hecho en colaboración con mi asistente virtual.