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miércoles, 1 de julio de 2026

Crónica de un senderismo urbano: de Palermo a Villa Crespo

 
Inicié un recorrido de senderismo urbano (urban trek) haciendo ida y vuelta, con punto de partida y llegada en la emblemática esquina de Gurruchaga y Paraguay, en el barrio de Palermo. Al cruzar la Avenida Córdoba, el paisaje se transforma para dar la bienvenida al barrio de Villa Crespo.

Rumbo a Villa Crespo y sus postales cotidianas
Al cruzar por Lerma y Aráoz, sobre esta última calle, alcancé a ver un incidente, tal vez vehicular. A la distancia se observaban una ambulancia, un patrullero, varios efectivos policiales y un grupo de personas, entre ellos algunos moteros. Tomé una foto de lejos y continué caminando.
Más adelante, pasé por un lugar que lucía una cartelera con la palabra «Teatro». Se trataba del Patio de Actores, la emblemática sala y teatro-escuela del circuito independiente porteño. Este espacio está dedicado a la investigación y experimentación dentro del teatro independiente off-Corrientes. Además de albergar funciones de dramaturgia contemporánea, obras clásicas y propuestas de danza o música, funciona como un espacio pedagógico donde se dictan seminarios y talleres de actuación.
Continuando la marcha, me crucé con un mural que muestra un frente azul con un diseño lúdico y tecnológico. Corresponde a la fachada de un establecimiento enfocado en la educación o recreación infantil/juvenil, cuya estética integra tanto la tecnología como elementos de la primera infancia. La obra utiliza un estilo de garabatos e íconos blancos sobre un fondo azul vibrante, incluyendo símbolos relacionados con tecnología, snacks, café e íconos de redes sociales dibujados a mano, reflejando la temática del local comercial.
En otra de las fachadas se destacaba una postal urbana rara: dos maniquíes (o bustos) asomándose sobre el follaje sintético del balcón, flanqueando un cartel de alarma o luz, dándole un aire inquietante y surrealista al frente. El follaje plástico tupido cubría toda la baranda para dar privacidad, en claro contraste con las persianas americanas completamente bajas. Es una de esas muestras de arquitectura doméstica y enigmática que solo se descubren prestando atención al andar por la ciudad.
Iconos sobre ruedas y huellas en la vereda
En medio del trayecto apareció un "Fitito". El Fiat 600 blanco de la foto —con el logotipo de una licorería estampado en la puerta— es un ejemplo clarísimo de cómo el clásico modelo se resiste a quedar solo en el recuerdo de los coleccionistas o en los museos. En la cultura urbana argentina contemporánea, el 600 mantiene una vida activa gracias a varios usos cotidianos:

•    Cartel publicitario sobre ruedas: Por su carisma visual y la nostalgia que despierta, comercios y marcas independientes lo eligen como vehículo promocional. Rotular la puerta con un logo corporativo transforma al auto en un punto de atracción instantáneo mientras circula o está estacionado frente al local.
•    Vehículo de reparto y uso cotidiano: Gracias a sus dimensiones compactas para maniobrar en calles estrechas y estacionar sin esfuerzo, sigue siendo una herramienta funcional para la logística ligera o la movilidad diaria de bajo costo.
•    Objeto de culto y restauración: Lejos de ser visto como un auto obsolete, genera un sentido de pertenencia. Quienes lo conservan suelen mantener la mecánica original mientras le dan una impronta propia en la estética externa.
Un poco más adelante, la vereda revelaba otra dinámica de la ciudad. Cuando una grúa del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires remueve un vehículo por encontrarse mal estacionado o infringiendo las normas de tránsito, los agentes pegan stickers adhesivos directamente sobre la acera o el cordón donde estaba ubicado el auto.
El objetivo principal de esta señalización es notificar e informar al conductor sobre lo sucedido:
•    Sticker azul/oscuro ("Vehículo Infraccionado"): Indica que el automóvil cometió una infracción de estacionamiento y fue removido.
•    Sticker blanco ("Tu vehículo fue removido..."): Contiene la información técnica sobre la remoción, detallando la playa de acarreo a la que fue remitido el vehículo, el procedimiento para recuperarlo y un código QR/dirección web para verificar el estado de la multa o iniciar la gestión de retiro.
En la escena de las imágenes, los stickers permanecían en la vereda junto a las rejillas de drenaje tras haber completado la remoción del coche que estaba allí aparcado. Esta práctica de pegar stickers en la vereda o en el cordón cuando una grúa acarrea un vehículo fue implementada por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires a mediados de la década de 2000. Con el tiempo, el diseño y el sistema fueron evolucionando: en los primeros años (década de 2000 y 2010), se utilizaban franjas o stickers alargados en el cordón o la vereda con un texto impreso simple que detallaba si la grúa operaba en zona norte o zona sur y el teléfono de la playa correspondiente.
Siguiendo el recorrido, llamó mi atención el cartel de un local que se mudó: en la vieja vidriera pegaron un croquis con el mapa que indica el camino hacia la nueva ubicación.

Expresiones de Arte Urbano e identidad de barrio
El arte callejero es protagonista indiscutido en esta zona. Me encontré con un mural que representa a una figura amarilla con cabello oscuro, estilo personaje de caricatura, posando con los brazos levantados. Creado por la artista pumpum, alguien en Facebook lo denominó "La rubia de Villa Crespo" (referencia en Facebook / recorrido virtual). https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1178078978888827&set=pb.100036004337945.-2207520000&type=3
https://muralesbuenosaires.com.ar/2023/07/23/recorrido-virtual-por-los-murales-de-villa-crespo/#villa-crespo-zona-7

Es un personaje iconográfico de estética urban art / pop surrealista, muy característico del arte callejero porteño. En cuanto a sus detalles, muestra una criatura o figura de color amarillo brillante con expresión pícara o enfadada, un pequeño diente saliente y ojos achinados, coronada por una masa de cabello o silueta negra en forma de lazo/orejas y tonos rosados por encima.
En las esquinas también se aprecian diversos murales donde el arte urbano cuenta con piezas de estilo graffiti y letras estilizadas.
La pasión futbolera del barrio queda plasmada en un par de murales referidos al Club Atlanta. El colectivo Atlanta Popular es un grupo de hinchas que pinta murales con los colores azul y amarillo y el escudo del Club Atlético Atlanta. Desde 2014, recorren las calles de Villa Crespo los fines de semana y feriados para unir la identidad del barrio con su club, sumando ya más de 100 obras en paredes y esquinas.

Arquitectura e intervenciones singulares
En el camino destaca la conocida Torre brutalista de Juan B. Justo y Loyola, ubicada en la intersección de estas avenidas. Originalmente funcionaba como sede de ENTel, pero en los años 90 se reconvirtió en un albergue transitorio llamado SOLOS. Se destaca por su arquitectura brutalista, que incluye una torre cilíndrica prominente con ventanas circulares (ver en Instagram https://www.instagram.com/p/Cdr1dx0ORBC/).

Otras fachadas e intervenciones que captaron la atención a lo largo del paseo:

•    Persiana de Droopy: El mural pintado sobre una persiana metálica es una reinterpretación de Droopy, el clásico perro animado de Tex Avery, pero adaptado al estilo street art / grafiti hip hop. A diferencia del personaje original (que suele ser tímido y manso), acá aparece caricaturizado con una actitud agresiva o de "matón" (bad boy), encorvado, enseñando los dientes, con guantes de estilo cómic y championes/zapatillas rojas. Utiliza una paleta acotada a blanco, negro, gris y detalles en rojo. A la izquierda, en el paño contiguo, se aprecia el rótulo de un local o bar con letras tipo graffiti wildstyle que integra la fachada. El detalle funcional curioso es cómo la puerta peatonal calada dentro de la persiana corta justo el cuerpo del personaje en la parte inferior.
•    Fauna Sudamericana: Dos murales en la fachada de un local comercial combinan cartelería e ilustraciones realistas de la fauna nativa sudamericana sobre un fondo negro mate. Los dos animales principales representados son el Yaguareté (o Jaguar), ubicado en el panel de la izquierda e integrado con un diseño de hojas tropicales, y la Nutria Gigante (o Lobo de Garganta Blanca), situada en la columna derecha del acceso vehicular, acompañada de sutiles detalles botánicos.
•    Poste con cabeza de gallo: Una figura antropomórfica (cuerpo de hombre vestido de traje, botas y cabeza de gallo) forma parte de una intervención artística/comercial o de street art pensada para actuar como poste de amarre o hito decorativo en la vía pública.
Cruce de Avenidas, Naturaleza Urbana y Espacios Verdes
Al alcanzar el cruce de Av. Warnes con Av. Dorrego, el cielo ofreció su propio espectáculo a lo largo del recorrido. Primero, nubes Cumulus fractus y Altocumulus, de cobertura fragmentada sobre un cielo azul claro, presentando formaciones esponjosas y algodonosas con bordes irregulares. La luz solar oblicua del atardecer iluminaba los bordes superiores con tonos blancos y crema, mientras que las bases mostraban sombras grises suaves. Más tarde, nubes Stratus / Stratocumulus compactos cubrieron casi la totalidad de la bóveda celeste de forma continua, densa y plomiza, luciendo un tono industrial uniforme con una franja luminosa y dorada en el horizonte que marcaba el punto donde se ocultaba el sol.
En este tramo se encuentra la Plazoleta de la Amistad, ubicada sobre la Avenida Dorrego (en la intersección con las calles Castillo y Humboldt), en el límite entre Villa Crespo y Chacarita, junto a las vías del Ferrocarril San Martín y la estación de servicio YPF. Este espacio verde y recreativo renovado destaca por sus particularidades:
•    Sector de juegos infantiles: Cuenta con un patio de juegos delimitado con rejas perimetrales de seguridad y piso antigolpes, equipado con toboganes y estructuras para trepar.
•    Diseño decorativo: Presenta estructuras metálicas ornamentales con siluetas de hojas tropicales (Monstera) y palmeras que sobresalen por encima del enrejado.
•    Mobiliario urbano: Dispone de bancos, áreas de descanso, rampas de accesibilidad en las esquinas e iluminación LED.
Cerca de allí me detuve a observar un plátano (Platanus x hispanica), de entre muchos,  con una gran cavidad u oquedad interior en la base, un fenómeno morfológico muy específico explicable en tres puntos:
1.    Origen del hueco (Pudrición del duramen): El árbol sufrió en el pasado una herida importante en la base (por un golpe, podas agresivas históricas, un choque de vehículo o fuego). A través de esa herida ingresaron hongos xilófagos que comenzaron a descomponer lentamente el duramen (la madera central, más antigua e inerte del tronco).
2.    ¿Por qué sigue vivo y en pie?: Debido a su anatomía funcional, los árboles no transportan agua y nutrientes por el centro del tronco, sino por la capa externa inmediatamente debajo de la corteza (el cambium y la albura). Toda esa corteza clara visible rodeando el hueco está viva y activa, abasteciendo a la copa. Además, mediante la respuesta de compartimentación (CODIT), cuando el árbol fue agredido activó defensas químicas para barrar el avance del hongo hacia afuera, haciendo que la capa viva exterior sellara el perímetro y creara ese borde engrosado que parece "abrazar" la cavidad.
3.    Estructura tipo "trípode" o puente: Para compensar la pérdida del centro estructural, el ejemplar engrosó la madera viva hacia los laterales y las raíces de anclaje principales. Funciona biomecánicamente como una columna hueca o una estructura en arco, redistribuyendo las cargas verticales del peso de la copa y la resistencia al viento.
Hallazgos en la vereda, vida social y un final inesperado
Continuando los hallazgos a pie de calle, encontré publicaciones de la entidad Testigos de Jehová (Watch Tower Bible and Tract Society) tiradas en la vereda. Una correspondía a la revista La Atalaya (edición de estudio) con el artículo visible "Confiemos en Jehová cuando estemos angustiados", cuya ilustración muestra una escena bíblica clásica de su iconografía (un ángel asistiendo a un personaje bíblico, probablemente Elías en el desierto) junto a preguntas numeradas al pie. La otra era de la misma publicación o de ¡Despertad!, con el título "Cómo protegernos de esta trampa de Satanás", mostrando ilustraciones con trajes de época bíblica sobre advertencias morales/religiosas. Es muy común encontrar este tipo de material impreso dejado en la vía pública o distribuido en carritos de predicación.
Unos metros más adelante, apoyada en el cantero de un árbol, vi una placa o ilustración decorativa infantil de madera/DM. Su diseño representa un barco velero de estilo naïf o infantil en tonos rojos y blancos navegando bajo nubes sobre fondo azul. El detalle curioso estaba en el borde inferior derecho: una pequeña etiqueta impresa que decía "Scene From Moby-Dick" (Escena de Moby Dick), una clara ironía o guiño humorístico dada la extrema simpleza e infantilismo del dibujo frente a la complejidad de la novela de Melville.
En la caminata también pasé por la Asociación General Benito Nazar - Sociedad de Fomento y Biblioteca Popular. Es un club social, cultural y deportivo de barrio fundado en 1927 que, como la mayoría de las sociedades de fomento porteñas, nació para articular el desarrollo del barrio, canalizar demandas vecinales y ofrecer un espacio de encuentro comunitario. Alberga además una biblioteca barrial histórica con un catálogo abierto a vecinos e investigadores.
En otra cuadra apareció otro "fitito", esta vez un Fiat 600 color rojo. Este clásico microcupé de motor trasero, silueta redondeada y carrocería compacta de dos puertas conservaba intacta su fisonomía característica, luciendo llantas de época con banda blanca y sus tradicionales rejillas de ventilación traseras. También alcancé a divisar un cuadro abstracto visto a través de la ventana desde la vereda.

Para cerrar la jornada, al pasar por un bar alcancé a mirar en la pantalla cómo iba el partido de la Copa Mundial entre Bélgica y Senegal. Corría el minuto 67 cuando tomé la foto y Senegal ganaba 2-0. Sin embargo, al regresar de la caminata me enteré de que la historia había sido muy diferente: Bélgica tuvo una reacción agónica descontando a los 86' y logrando el 2-2 a los 89' para forzar la prórroga. Finalmente, en el tiempo suplementario (120'+5'), se selló el 3-2 definitivo que le dio el pase a Bélgica a los octavos de final.

Un paseo urbano completo, lleno de detalles, arte y sorpresas cotidianas en el corazón de la ciudad.

Vínculo a la ruta en Wikiloc: https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/cronica-de-un-paseo-urbano-de-palermo-a-villa-crespo-279630122

sábado, 17 de julio de 2021

Caminata 13,09km. 136 min. Rodeando 8 espacios verdes.




Caminata con objetivo cumplido. A esta caminata la titulé rodeando 8 espacios verdes. Esto viene a cuenta que en el mes de marzo hice otra parecida (que incluso la subí a Wikiloc) pero ahora subí la apuesta y sumé más espacios verdes para conectar caminando. Después de tres días continuados de caminar “poco”, es decir, no cumplir la meta propuesta, me despaché con esta caminata “larga” de 13km, 130 cuadras.

La idea era rodear Plazoleta Cortázar (conocida como Plaza Serrano), Plaza Inmigrantes de Armenia, Plaza Unidad Latinoamericana, Plaza Güemes, Parque Las Heras, Plaza Alférez José María Sobral, Jardín Botánico Carlos Thays y Plaza Italia. Aquí tenemos los 8 espacios verdes. Como me sucedió la vez pasada, podría considerarse o no, uno más, podrían ser 9 espacios verdes, habida cuenta que también rodearé la Plaza Intendente Casares, esto se puede prestar a confusión porque esta plaza se encuentra en una esquina del Jardín Botánico, así que al rodearlo, sí o sí se rodea la plaza, salvo el caso que uno se introduzca en la plaza, en ese caso sería un “rodeo interior”, como fuere, al caminar por las veredas del Jardín Botánico también pasaré por el exterior de la Plaza Intendente Casares.

Av. Santa Fe.

La caminata la inicié en Plaza Italia, pero como decidí dejarla para el final, decidí activar la app para registrar el recorrido, luego de cruzar la avenida. Y desde allí comencé a caminar rumbo a Plaza Serrano, derecho por calle Borges. Se la conoce como Plaza Serrano porque antes, la calle Serrano la cruzaba completamente, luego un tramo de esta calle pasó a llamarse calle Borges, dejando la calle Serrano desde la plaza y “para más allá” (yendo con sentido hacia Av. Córdoba). Para no ser menos, rebautizaron la plaza como Plazoleta Cortázar, aunque muchas personas aún la siguen llamando Plaza Serrano, y de hecho así figura en Google Maps, a pesar que fue rebautizada mucho antes de existir el Google Maps.
Diez minutos caminando y a eso de las cinco menos veinte ya estaba dando la vuelta a la Plaza Serrano / Plazoleta Cortázar. A pesar que era u día frío, estaba lindo, despejado y con algo de sol. Bastante gente, la feria a pleno, vendedores ambulantes, ciclistas y caminantes. Entre las fotos aparece un nuevo local, nacido donde hace un año murió otro, algo que fue noticias en los medios por el cartel que había colgado el anterior dueño señalando a las políticas de encierro llevada a cabo por el gobierno para “enfrentar” la pandemia.   

Llegando a Plaza Serrano / Plazoleta Cortázar.

Plaza Serrano / Plazoleta Cortázar. (Gastronomía, ciclovía y feria).

Plaza Serrano / Plazoleta Cortázar.

Plaza Serrano / Plazoleta Cortázar. (Feria).

Plaza Serrano / Plazoleta Cortázar.


A cuatro cuadras de allí, regresando una por calle Borges, dos por calle Salvador y una más por calle Armenia, ya estaba en Plaza Inmigrantes de Armenia. No había mucha gente como en otras ocasiones, tal vez el frío. Estaba activa la feria, la calesita y los locales gastronómicos de los alrededores. Le di una vuelta a la plaza, y para no repetir calle, volví una cuadra por calle Costa Rica, bajé dos por calle Gurruchaga, y enganché calle Soler rumbo a la siguiente plaza.

Plaza Inmigrantes de Armenia.

Plaza Inmigrantes de Armenia. (Feria).

Plaza Inmigrantes de Armenia. (Feria).

Plaza Inmigrantes de Armenia.

Plaza Inmigrantes de Armenia.

Plaza Inmigrantes de Armenia.

Plaza Inmigrantes de Armenia.


Caminé tres cuadras por calle Soler. No había ni un alma. Iba solo, ni gente ni autos. Al cruzar la calle Malabia vi que estaba cortada, en una de las esquinas estaban trabajando, había una grúa, parada por ser sábado por la tarde. Mientras caminaba por la calle Soler, pude ver a través de una ventana abierta que daba a la calle, un atelier, y ahí mismo estaba la persona pintando un gallo sobre una bastidor. No tomé foto porque no me quedó claro si era un domicilio privado o si estaba abierto al público, solo lo vi por la ventana abierta.

Vereda de calle Soler.

Grúa en calle Malabia.

Grúa en calle Malabia.


Llegué al cruce de calle Soler con Av. Scalabrini Ortiz. En esa esquina convergen dos calles que llegan en diagonal, Soler y Gascón. De hecho, en esa esquina se forma una pequeña S para continuar. Allí le tomé foto al mural que no pasa desapercibido. Es un mural antiguo, fue realizado a comienzos del año 2015, por eso mismo ahora presenta el deterioro del paso del tiempo. El mural era espectacular, por la magnitud, por los colores, y por reflejar parte de una época, la selfie y la impronta del teléfono celular. Fue realizado por los artistas Martin Ron y Nase Pop. (1)(2) El mural formo parte de algo que se llamó Proyecto DUO, se trataba de realizar murales de gran tamaño, financiados por la Ciudad, donde 12 artistas pintarían paredes del barrio Palermo (salvo una que se encuentra en Villa Crespo). Los 6 murales serían pintados por duplas, donde cada artista trabajaría con su propio estilo, generando entre los dos la obra final. Este que fotografié (cruce de Soler con Av. Scalabrini Ortiz) resultó ser el más grande de esos 6 murales (600m2).

Mural. (Av. Scalabrini Ortiz y Soler)

Mural. (Autores: Martin Ron y Nase Pop).

Mural. (2015)

Mural. (Autores: Martin Ron y Nase Pop).

De repente, el cielo se empezó a oscurecer. Parecía aproximarse una tormenta. Una nube de gran tamaño pasaba por encima. Tomé por calle Gascón, unas tres cuadras para luego girar por calle El Salvador y alcanzar la próxima plaza. A poco de andar por calle Gascón, se completó el tercer tramo, es decir, llevaba caminados 3 km hasta ese momento. En el camino por esta calle, le tome foto a un auto antiguo, un Renault 4 (3), del cual desconozco precisión en el modelo, podría ser el 4S Mini. Supo ser un auto muy popular, le tomé foto. Antes de llegar a la primera esquina yendo por calle Gascón, como esta corre en diagonal con respecto a las otras, hay que regresarse uno metros para cruzar por senda peatonal de calle Aráoz, desde allí le tomé foto a un templo Iglesia Nueva Apostólica, (4) que pertenece un credo surgido a fines del siglo XIX en Alemania. Una cuadra más adelante, hay una mini rotonda, dibujada en el suelo con un círculo, pintado su interior con rombos negros y blancos, que une los cruces de calles Gascón, Costa Rica y Julián Álvarez.

Nube.

Nube.

Nube.

Renault 4.

Renault 4.

Iglesia Nueva Apostólica.

Mini rotonda.

Mini rotonda.

Llegué a la Plaza Unidad Latinoamericana, y le di una vuelta a medida que iba tomando fotos. Una de las fotos fue a la Luna, que ya se asomaba. Esta plaza está rodeada por una pequeña pista, unipersonal, para caminantes o corredores, ¿cómo se las arreglan allí? No lo sé, pero evidentemente la utilizan, por más pequeña que sea, hasta está señalada con punto inicio/final (000/460). En realidad, también ejercitan por la vereda, y no solo por la pista, pero la pista allí está. Este tipo de pistas estrechas ya lo he visto en otras plazas.   
 
Plaza Unidad Latinoamericana.

Plaza Unidad Latinoamericana. (La Luna).

Plaza Unidad Latinoamericana. (Canchas)

Plaza Unidad Latinoamericana. (Pista).


Plaza Unidad Latinoamericana. (Pista).

Plaza Unidad Latinoamericana. (Pista y vereda).

Plaza Unidad Latinoamericana. (Juegos).


Para no repetir calle de esta plaza, tenía disponible el camino corto hacia la próxima plaza, unas 7 cuadras por calles Acuña de Figueroa, Honduras y Jerónimo Salguero. Bueno, hice el camino largo, que me llevó unas 12 cuadras.
Empecé bien, por calle Francisco Acuña de Figueroa, pero al llegar a calle Honduras, en lugar de girar hacia la izquierda, giré a la derecha y allí le pifié, haciendo unas 5 calles extras, pero… ¿qué mal puede hacer? Si se trata de caminar, caminar más suma y no resta.
Yendo por calle Francisco Acuña de Figueroa, sobre una cornisa, de una casa con frente ladrillo y guarda realizada en ladrillo, vi un zorzal colorado, claro que por la distancia y las sombras (contraluz) no salió nada de colorado en la foto. Pero igual me animé a fotografiarlo. Dos pasos más adelante, pero del lado “claro”, entre los árboles, volví a registrar la Luna. Sobre esta calle Francisco Acuña de Figueroa sucedió que de frente venía un grupo de pibes, con ropas deportivas, imagino que posiblemente iban a jugar a la pelota a la cancha que hay en la plaza, alguno pateó o se le escapó la pelota que llegó hasta mis pies. Se me ocurrió devolverla con una pateada, y eso fue lo que hice, otro la paró y continuaron caminando. El que la paró me hizo un gesto aprobativo con la cabeza, el que iba al lado del que recibió la pelota le dijo –la hubieses dejado seguir. Venía al lado, no atrás. Al parecer lo dijo con un gesto de malicia, un dañino en potencia, que en pequeños gestos se muestra tal cual es. ¿Cuál hubiese sido el sentido de dejar pasar la pelota alcanzada por mí? ¿qué se vaya? ¿qué se pierda? ¿que yo mismo vaya corriendo a buscársela?. Por suerte no pasó nada de eso, uno la alcanzó, otra la recibió y cada quien siguió su camino.

Zorzal colorado.

Zorzal colorado.

Luna.

Luna.

Dos calles por Honduras, y me regresé una por calle Lavalleja. En esta cuadra hay una funeraria, y justo en ese momento estaban velando a alguien, mucha gente en la puerta, muchos jóvenes y la mayoría vestidos íntegramente de negro, señal de luto, que creía algo no tan presente en los jóvenes.

En la esquina siguiente giré por calle El Salvador, dos cuadras hasta calle Aráoz. Encontré un mural, que data de 2014, se conserva bastante bien a pesar del tiempo, aunque naturalmente perdió algo de color y se ve afectado por trozos de pared que cayeron. No posee firma. Tampoco encontré algo acerca de el en la web. Me gusta, el animal, de carácter realista, claramente pertenece a la familia de los cérvidos. El toque, lo dan sus cornamentas, que se pierden convirtiéndose en ramas de los árboles de ese bosque umbroso de fondo. Sencillo pero atrapante. Por suerte este mural no fue vandalizado. Cada vez que veo un mural no vandalizado a lo largo de tantos años, me pone contento el triunfo de la sensatez frente a la destrucción irracional.  

Mural.

Mural.

La caminata siguió, calles Aráoz, Costa Rica, Julián Álvarez, Guatemala y Av. Medrano, desembocando en Plaza Güemes. Hice una recorrida rápida alrededor de esta plaza, que parece ser más pequeñas que otras, con forma de óvalo. Algunas fotos las descarte porque salieron “corridas”. Tomé foto a un edificio en construcción y también al templo. No podía dejar de fotografiar lo más relevante de la plaza, la Basílica del Espíritu Santo. Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe.

Llegando a Plaza Güemes.

Plaza Güemes. (Mástil y bicicletero).

Plaza Güemes.

Plaza Güemes. (Edificio en construcción).

Plaza Güemes. Basílica del Espíritu Santo.

Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe.

Basílica del Espíritu Santo.


En este punto, luego de rodear la Plaza Güemes, eran las cinco y media de la tarde, llevaba una hora justa de caminar. Había cumplido 4 de los objetivos propuestos. Inicié un camino de bajada hacia el próximo lugar. Dos cuadras por calle Mansilla y luego derecho por calle Aráoz. Se completó el 6º tramo del recorrido y, a su vez, este fue el tramo más rápido que hice, completado en menos de 9 minutos cuando el promedio general fue de 10 minutos.


Bajando por calle Aráoz, antes de llegar al cruce Berutti, casi en la esquina, había un cartonero con medio cuerpo adentro de un contenedor de basura. Afuera del tacho, en la vereda había una bolsa negra de residuos. El cartonero saca del tacho otra bolsa con ese fierrito de punta doblada que utilizan y la empieza a revisar. Se acerca otro sujeto vestido con una campera con colores fuertes, mayormente un naranja fluorescente, esas camperas inflables conocidas como tipo chorizo. Se va acercando al cartonero y le pregunta
– ¿Encontraste algo?
– Cera, pero a mí la cera no me sirve  –dice el cartonero.
El de la campera algo más le dice, y el cartonero le contesta, pero justo en ese momento pasó un camión y no escuché que fue.
Entonces el de la campera inflable se acerca al cartonero y le dice
– Te voy a convidar, agarrate uno de estos. Saca la mano del bolsillo y le acerca una bolsita abierta con cuatro o cinco bombones Ferrero Rocher.
– Uh che, muchas gracias –dijo el cartonero y se sacó uno.
El de la campera agregó un comentario que no sé que fue, y casi gritando le dijo
– y no acepto devoluciones.
Los dos se rieron y siguieron en lo suyo, el de campera se fue, y el cartonero siguió revisando la bolsa que había sacado.

Yo cruce la calle y continué caminando, llegué a una esquina del Parque Las Heras, subí uno de sus lados por calle Jerónimo Salguero, luego me metí para bordear el lado de arriba por el camino que está entre el parque y algunos colegios, que es un camino interno paralelo a calle Juncal, no sé como se llama ese camino ni siquiera sé si tiene nombre, pero es una forma de acortar. Bajé por Av. Coronel Díaz y tomé por Av. Las Heras. Iba tomando fotos. Y encima, había más nubes, ya se había oscurecido bastante, llegaron a caer unas gotas, pero no había relámpagos ni viento, en caso de largarse a llover fuerte suspendería el recorrido. Ya llevaba completados 5 de 8 objetivos, y el siguiente estaba justo enfrente. Solo cruzar dos calles y ya.

Parque Las Heras.

Parque Las Heras. (Mural).

Parque Las Heras. (Mural).

Parque Las Heras. (Mural).

Parque Las Heras. (Camino lateral interno).

Parque Las Heras.

Parque Las Heras. (Parroquia Nuestra Señora de Loreto).

Parque Las Heras. (Parroquia Nuestra Señora de Loreto).

Parque Las Heras. (Zorzal colorado).

Parque Las Heras.

Parque Las Heras.

Parque Las Heras. (Nubes tormentosas).

Parque Las Heras.



Crucé Av. Las Heras y luego calle Salguero y ya estaba en la Plaza Alférez José María Sobral. Aquí tomé menos fotos, estaba más preocupado por la copiosa llovizna que caía en ese momento.

Plaza Alférez José María Sobral.

Plaza Alférez José María Sobral.

Plaza Alférez José María Sobral.

Plaza Alférez José María Sobral.


Desde allí enfilé por Av. Las Heras. A tres cuadras comienza el Jardín Botánico. Al rodearlo, si o sí, iba a repetir un lado para alcanza luego Plaza Italia. Había otras opciones no repitiendo cuadra, o repitiendo la mitad de uno de sus lados, pero en esta ocasión decidí repetir uno de los lados del triángulo. Yendo por Av. Las Heras, la cual había cruzado de vereda, en una esquina antes de cruzar vi, un Volkswagen Tipo 1 Escarabajo, color amarillo, mal estacionado, al que le tomé foto, no por estar mal estacionado sino por el auto en sí mismo, por ser un auto antiguo.

Volkswagen Tipo 1 Escarabajo.

A las 18:15pm ya estaba caminando por la vereda del Jardín Botánico Carlos Thays. Fui por Av. Las Heras, Av. Santa Fe, calle República Árabe Siria y nuevamente Av. Las Heras. Iba tomando fotos mientras caminaba, sin detenerme, con tal suerte que salieron todas, o casi todas ellas, movidas/corridas. Supongo que también influyó algo, las luces, la noche, y el sensor sin estabilizador del celular.

Jardín Botánico Carlos Thays. (Vereda).

Jardín Botánico Carlos Thays. (Reja).

Jardín Botánico Carlos Thays.

Jardín Botánico Carlos Thays. (Av. Santa Fe).

Jardín Botánico Carlos Thays.

Jardín Botánico Carlos Thays.

Jardín Botánico Carlos Thays. (Invernáculo).

Plaza Intendente Casares.


Último rodeo del recorrido. Una vuelta por la vereda blanca de Plaza Italia. Eran las 18:30pm, en invierno, ya estaba prácticamente de noche, sumado a las nubes de la tormenta sin lluvia (apenas hubo unas gotas), luces encendidas por todos lados. Comencé a dar la vuelta la plaza, tomando fotos.

Plaza Italia.

Plaza Italia.

Plaza Italia. (Monumento a Garibaldi).

Plaza Italia. (Escalinatas).

Plaza Italia.



Objetivo cumplido. Finalicé la caminata en casi 2 horas. Más de 11 kilómetros de recorrido urbano. Casi 100 capturas y fotos para esta entrada, más de 100 si se cuentan por separado las unidas. Ahora a preparar otra que sume más.




Referencias.
1. https://www.buenosaires.gob.ar/noticias/el-street-art-llega-buenos-aires-0
2. https://vieladigital.es/proyecto-duo-transformar-barrio-con-arte/
3. https://es.wikipedia.org/wiki/Renault_4
4. https://es.wikipedia.org/wiki/Iglesia_nueva_apost%C3%B3lica