lunes, 27 de agosto de 2018

Media Maratón 21 K. - Parte V.

Se dieron algunas particularidades de las que no tengo fotos, pero que visualizamos, como un corredor que faltando poco menos de 100 metros para llegar, vomitó, vomitaba mientras corría, otro corredor que llegó descalzo, y otro que llegó rengueando, otros han sufrido calambres, y algunos de ellos llegaban caminando, y faltando los últimos metros, la tribuna empezaba a gritarles aliento con más énfasis de lo normal y esto hacía que lleguen trotando a la meta, les servía de motivación para el impulso final. Se dieron unos pocos casos, entre los corredores, que eran esperados por sus hijos (o familiares), a pocos de la llegada, así los pequeños, se colaban por entre las rejas de las vallas y emprendían la carrera junto con sus padres y llegaban juntos a la meta, y el caso de una muy chiquita que el maratonista la levantó a upa y llegaron juntos a la meta. 
De entre todas las fotos que he tomado, hay algunas que me llamaron la atención y decidí colocarlas por separado, ya que tienen su toque distintivo y las he llamado “casos raros”, en realidad, a mi modo de ver, situaciones que rompían con lo común y corriente de lo que estaba sucediendo.

Cuando llegaron los primeros de elite, el ganador fue un etíope, al momento, una persona, supongo que de la organización del evento, se vino desde la meta, cruzo la calle, sacó la bandera de Etiopía con mástil y todo, y se llevó regresando al sector donde estaban los primeros que llegaron, entre ellos el ganador.
Luego cruzó entre los corredores una persona montada en bicicleta de carrera o de media carrera, llevaba equipo deportivo, pero montado en bicicleta.
Otro corredor que llegaba con su perro, lo traía con correa, ambos pasaron por delante nuestro y llegaron a la meta,  podría hablarse de un perro maratonista.
Un corredor mostraba su alegría con los brazos en altos, para un lado y para el otro, al pasar por las tribunas.
Una mujer venía caminado por la pista, paso y siguió adelante, con equipo deportivo bien colorido, y una capa impermeable transparente.






Y cuando uno creería que todos circulan en un sentido, ya sea corriendo como era lo esperable o caminando, no, no es así, hay gente que circulaba en sentido contrario, ¿por qué lo hacían? Lo que se me ocurre es que buscaban algún corredor que aún no había llegado, pero también es factible que algunos solo lo hicieran para llamar la atención, y había bastantes de estos casos, de gente circulando contra la corriente. En algunos casos, los menos, parecían que habían sido corredores que habían llegado y se regresaban algunas cuadras caminando frente los demás que llegaban. Incluso un personal de la Cruz Roja que acompañaba a un chiquito.








Finalmente, hubo un caso un poco molesto, no se si lo hizo por ingenuidad o por llamar la atención, no creo que se trata de maldad, pero hubo un corredor que finalizó la carrera, y a diferencia de la inmensa mayoría, diría más del 99% sin temor a equivocarme, de los corredores, cruzaban la meta y luego salían a algun lado, izquierda o derecha, pero por fuera de la pista y se ponían a elongar. El caso puntual de este muchacho, fue llegar a la meta, reingresó a la pista, caminó un par de cuadras, hasta llegar justo delante de donde estábamos nosotros, un nutrido grupo del público detrás de la valla, y este muchacho ahí nomás de puso a elongar, y ¿no te das cuenta que nos molestabas? ¿justo ese lugar tenías que elegir? Mira que había espacio de sobra, ¿no consideraste la posibilidad de que podías afectar las miradas y las fotografías del público? ¿no pensaste que fuimos a ver maratonistas y no a un elongador aislado? El muchacho estaba con auriculares, y con su música realizaba los ejercicios haciendo caso omiso a los pedidos de quitarse de adelante, entonces alguien le toca el brazo y le pide que se movilice, y el muchacho asiente y camina dos pasos, y queda justo delante de una fotógrafa profesional, la chica le pide que se mueva, pero el muchacho la ignora, entonces la fotógrafa gira, mira a su alrededor, ve un palito, lo toma, pero al mismo tiempo ve una piedrita, y también la recoje, le apunta y le tira, le acierta, el muchacho gira, la mira, y ella le pide que se mueva, y alguien le grita que directamente se vaya de allí que molestaba, se hizo el desentendido y se fue por donde vino.




(Continúa en la entrada parte VI)

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