La semántica del objeto: ¿Biquero, llavero o estrategia de venta?.
Hay objetos que entran en nuestra colección con una etiqueta, pero que uno termina bautizando con la propia experiencia. Me he quedado mirando este pequeño "biquero" —o eso me dijeron que era— que descansa entre mis cosas, y no he podido evitar diseccionarlo, al menos mentalmente, como solemos hacer con todo lo que pasa por nuestras manos.
A primera vista, es una pieza artesanal de factura prolija: un cuerpo cilíndrico, probablemente un recipiente plástico bajo la piel de lo que parece ser similar o un cuero trabajado (un frasquito forrado), con una trama decorativa superior que le da cierto aire de autenticidad.
El motivo grabado me resulta ambigua: podría ser un ave —un ñandú, quizá un avestruz— y una cruz inscrita en su cuerpo, pero también recuerda ciertos símbolos mapuches o diaguitas. Esa indefinición es lo que lo vuelve interesante: no se trata de una representación literal, sino de una evocación abierta.
El objeto lleva además el nombre de la provincia y el lema “Salta la linda”, acompañado por el gráfico del territorio. Ese detalle me gusta especialmente, porque ancla la pieza en un lugar concreto y la convierte en un fragmento de memoria viajera.
Ahora bien, en principio este no sería un llavero, sino un biquero. Ya lo relaté en una vivencia anterior: cuando lo compré, me lo vendieron más caro que los demás llaveros por ser “biquero”. Hace años, allá por 2015, escribí en estas mismas páginas sobre la extraña figura del biquero (pueden leer esa crónica aquí: https://reuniendoletras.blogspot.com/2015/12/vivencias-un-biquero.html).
El conflicto surge al intentar clasificarlo. La diferencia me dejó pensando. Porque, aunque se presente como otra categoría, viene con la anilla partida, la pieza fundamental de cualquier llavero. Me asalta la duda: ¿existe realmente una diferencia ontológica entre un biquero y un llavero, o es simplemente una estrategia de venta para elevar el precio?.
Me inclino por lo segundo. Tal vez lo artesanal se viste de relato comercial para justificar un precio distinto.
En cualquier caso, lo que importa es cómo se inserta en mi colección: como objeto híbrido, que condensa territorio, anécdota y la ambigüedad entre uso práctico y relato simbólico. Esa pequeña ironía del mercado que intenta convencernos de que una etiqueta distinta convierte a un objeto común en algo especial.
En mi colección, al final, conviven ambos: el objeto y el escepticismo sobre cómo nos lo vendieron.
Crónicas personales y recorridos urbanos por Buenos Aires. Un espacio dedicado a la observación de la ciudad, la literatura y el pensamiento escéptico.
domingo, 26 de septiembre de 2021
Llavero. Biquero. Provincia de Salta.
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