El día se presenta gris, pero la ciudad tiene sus propios colores. Hoy el plan es simple pero ambicioso: senderismo urbano. Emprendo una caminata de varios kilómetros por la Avenida Cabildo, partiendo desde su inicio en la calle Vedia, a solo un paso de la Av. General Paz, con el objetivo de llegar hasta Plaza Italia.
El inicio: Entre gigantes de cemento y arte efímero.
Comienzo en Núñez. La Av. Cabildo me recibe con su mezcla ecléctica de edificios diversos que se alzan contra el cielo plomizo. A ras de suelo, la vida cotidiana se manifiesta en detalles: un cartel con arte efímero en tiza promociona el menú del día.
Más adelante, me detengo frente a la escultura "La agricultura". Es una obra de 1889 del escultor Luis Ernesto Barrias; su bronce verdoso aporta una pausa histórica entre el tráfico moderno. No muy lejos, la modernidad responde con un mural abstracto y colorido que le da vida a una medianera olvidada.
Hallazgos en el camino.
Al pasar por un taller mecánico, la nostalgia me frena: dos VW Escarabajos impecables descansan tras las rejas, como cápsulas del tiempo mecánicas. Al llegar a la intersección con la Av. García del Río, el aire se siente distinto; la vista del boulevard y sus plazas ofrece un respiro visual antes de seguir camino hacia Belgrano.
Espiritualidad y soledad urbana.
Me desvío unos pasos para admirar la Parroquia de la Santísima Trinidad. Inaugurada en 1917, su fachada cuenta historias de un Buenos Aires que ya pasó el siglo de vida. De vuelta en la acera, una paloma descansa sobre la mesa de un café, parece ser el primer comensal esperando un servicio que aún no llega.
Sin embargo, no todo es brillo. Al cruzar una de las tantas galerías sobre Cabildo, el paisaje se vuelve sombrío: casi todos los locales están vacíos. Es el rastro visible de una cuarentena y una crisis económica que han golpeado fuerte al comercio local. Entre esas persianas bajas, resalta un mural de un árbol en colores (de #patosalvettiartes), un "Árbol de la Vida" que parece resistir en medio del abandono.
El tramo final: cultura y detalles.
La caminata continúa y la ciudad me regala otras postales:
- El aroma a papel viejo de una librería abarrotada sobre la avenida.
- La fachada de la Teran Chess Academy, un refugio silencioso para aprender a jugar ajedrez.
- El humor involuntario de un portero eléctrico fallado, lleno de papeles pegados que intentan guiar a las visitas.
Finalmente, la Avenida Cabildo se convierte en Santa Fe y desemboco en Plaza Italia.
Vínculo a la ruta en Wikiloc:
https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/caminata-por-nunez-belgrano-y-palermo-223554965

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