Camino porque no sé qué hacer con el silencio. El aire de Buenos Aires hoy tiene ese espesor de los recuerdos que no terminan de irse. Recorro este trayecto, desde el corazón de Belgrano hasta Plaza Italia, siguiendo los pasos de alguien que ya no está conmigo, pero que camina en cada pausa de mi respiración. Me une a estas calles la nostalgia de una compañía que hoy es sombra.
Camino desde el arco del Barrio Chino en Belgrano hasta Plaza Italia, como si acompañara a alguien que ya no está, pero cuya presencia se siente en cada esquina. El recorrido se abre con el Arco Chino, donado en 2009, símbolo de amistad entre pueblos, aunque también de las contradicciones de la identidad: ¿es realmente un barrio chino, o apenas un decorado comercial? Esa duda me acompaña como una sombra, como las preguntas que nunca tuvieron respuesta en las conversaciones que compartíamos.
Subo por las Barrancas de Belgrano. El verde duele un poco. Me detengo ante unas margaritas amarillas que brotan sin permiso; tienen el color exacto de tu alegría. Cruzo Av. Luis María Campos sintiendo que el "senderismo urbano" es, en realidad, un intento de agotar al cuerpo para que el alma deje de preguntar.
El Solar Shopping, la Parroquia San Benito Abad, el Colegio de las Esclavas del Sagrado Corazón: cada edificio es un testigo silencioso. El Regimiento de Granaderos a Caballo recuerda la historia oficial, mientras yo recuerdo una historia, la de las caminatas compartidas, las charlas interrumpidas por el ruido del tránsito. Los muros blancos y la custodia silenciosa me recuerdan que el deber de la memoria es una guardia que no termina.
Los murales en Puente Pacífico, fauna y flores, me devuelven la música de Charly García: “Las cosas tienen movimiento, no pueden dejar de cambiar”.
Bajo el viaducto, el arte intenta salvar el cemento. El mural de fauna de @Jean_Pierkings y los colores del Mural Floral en Puente Pacífico son manchas de vida en una ciudad que hoy veo en sepia. El Centro de Testeos de La Rural aparece como un recordatorio de esta época extraña que nos cambió a todos, un recordatorio de la fragilidad reciente, de los días en que la distancia era obligatoria, una cicatriz de cuando el mundo se detuvo y aprendimos a extrañarnos a la distancia.
Este senderismo urbano es más que un paseo: es un acto de compañía, un modo de caminar con los fantasmas queridos. Cada paso es presente, pero también es recuerdo.
Finalmente, llego a Plaza Italia. Los colectivos rugen, la gente corre, el Subte D devora pasajeros. Aquí termina el track, pero no el recuerdo. Buenos Aires sigue su ritmo frenético, indiferente a lo que yo acabo de recorrer.
Detalles técnicos:
- Tipo: Senderismo urbano / Urban Trek.
- Dificultad: Fácil (para los caminantes) o media (para quien no camina mucho).
- Puntos de interés: Barrio Chino, Barrancas, San Benito, Regimiento de Granaderos, Pacífico, Plaza Italia.
Vínculo al recorrido en Wikiloc:

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