domingo, 22 de agosto de 2021

Senderismo Urbano: De la calidez de Villa Crespo al ritmo frenético de Once. 4,88km. 1h 7min.

 


Hoy me calzo las zapatillas para un urban trek que atraviesa la ciudad conectando tres barrios con identidades marcadas: Villa Crespo, Almagro y Balvanera.

El punto de partida: Villa Crespo.

Comienzo la caminata en la intersección de Loyola y la Avenida Scalabrini Ortiz. El aire de Villa Crespo todavía conserva esa mezcla de barrio tradicional y vanguardia. Avanzo a paso firme, observando el movimiento comercial hasta que la geografía urbana cambia de nombre: al cruzar la Avenida Estado de Israel, dejo atrás Villa Crespo para entrar oficialmente en las calles de Almagro.

Almagro: Tesoros entre asfalto y palmeras.

Caminar por Almagro es toparse con sorpresas arquitectónicas. De repente, la vista se detiene ante una fachada imponente: la Iglesia Jesús Sacramentado. Me detengo a observar su estilo románico puro; es el único templo de este tipo en la ciudad y su magnitud impresiona.

Mientras rodeo el templo, recuerdo su historia: inaugurado en 1904, fue el mismísimo Jorge Bergoglio quien, en 2008, pidió nombrarlo "Santuario Eucarístico" por su ubicación estratégica y belleza. Un dato para los amantes de la música: tras 37 años de silencio, en 2012 su órgano volvió a rugir, devolviéndole el alma sonora al barrio.

Sigo camino y el paisaje se vuelve moderno. Me cruzo con la estética vidriada de la Clínica de la Mujer del Sindicato de Pasteleros, un edificio que contrasta con la arquitectura clásica de la zona. Un poco más adelante, una curiosidad botánica me obliga a sacar la cámara: una palmera que crece en un interior, protegida por una estructura vidriada pero abierta al cielo en su parte superior. La naturaleza reclamando su espacio en el diseño urbano.

Balvanera y el arte de las persianas.

Al cruzar la calle Gallo, el pulso de la ciudad se acelera: he entrado en Balvanera. Aquí el arte no solo está en los museos, sino en las persianas de los comercios. En el Paseo Castelli, me encuentro con una galería a cielo abierto. Destaca un mural de 2018, obra de Graciela Fourastie, que recrea el interior de un vagón de subte con una perspectiva fascinante.

Cerca de allí, otro mural capta mi atención, firmado con la intrigante palabra "¿...FEAR?", sumando una capa de misterio al arte callejero local.

El tramo final: Once en detalle.

Ya en la zona de Once, los detalles se multiplican. Paso frente a la Escuela de Pastelería Profesional y su cuidada fachada. Elevo la vista y veo una bandera armenia colgando solitaria de un balcón, recordándome la enorme diversidad cultural que define a Buenos Aires.

Pocos metros después, me detengo frente a una fachada antigua custodiada por dos imponentes leones esculpidos, un resabio de la elegancia porteña de principios de siglo que sobrevive entre el bullicio.

Mi caminata termina en la calle Larrea, entre Sarmiento y la Avenida Corrientes. Han sido kilómetros de contrastes, desde el románico de una iglesia centenaria hasta el grafiti más moderno. Buenos Aires siempre tiene una historia nueva que contarte, si estás dispuesto a caminarla.

 

Recorrido subido en Wikiloc: https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/caminata-por-caminata-por-villa-crespo-almagro-y-balvanera-en-caba-223554852

 

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