Inicio este senderismo urbano en la intersección de Riobamba y Avenida Corrientes, con un objetivo claro: cruzar la ciudad hacia Plaza Italia, dejando que el paisaje me dicte su historia.
Al cruzar la Avenida Callao, me interno en las calles de San Nicolás. En la persiana de un kiosco, me detengo ante un cartel artesanal de "No Estacionar". No es una advertencia cualquiera: la imagen de un pirata floreado custodia el lugar, coronada por una sentencia de William Shakespeare que resuena en el cemento: «En nuestros locos intentos, renunciamos a lo que somos por lo que esperamos ser».
Avanzo y la arquitectura se vuelve protagonista. Me detengo a contemplar la curvatura melancólica del Pasaje Enrique Santos Discépolo, ese rincón que parece esconder el eco de un tango viejo.
Entre Balvanera y Recoleta.
Cruzo hacia Balvanera, zigzagueando por las calles Lavalle, Tucumán y San Luis. En una pared, un mural floreado del GCBA del año 2021 sobrevive a medias. El mensaje "#CiudadVerde" se desvanece, recordándonos que a la ciudad la mantenemos limpia entre todos, aunque el tiempo sea implacable con la pintura.
Sobre la calle Tucumán al 2100, mi vista se eleva hacia una antigua fachada. Un escudo ornamental —quizás un blasón olvidado— muestra la figura de un ave con plumas desplegadas sobre una rama, de la cual penden cinco flores. No hay placas que lo expliquen; es un misterio de mampostería que solo el caminante atento logra captar.
Ya en los márgenes de Recoleta, me encuentro con una explosión de identidad colectiva: el mural "Trascendencia de los pueblos unidos hacia una misma esperanza". Obra del grupo "La Tríada" y los vecinos de la parroquia Del Valle, la pieza es un testamento visual de 2013 que amalgama la religiosidad, el fervor de la murga y la elegancia del tango.
El umbral de Palermo.
El camino me lleva a la Plazoleta Antonio Zinny. Allí, una placa de bronce rinde homenaje al educador e historiógrafo (1821-1890). Es un breve oasis de silencio antes de seguir la marcha. Cerca de allí, el recuerdo de un escarabajo azul pintado en la pared evoca un arte urbano que ya no está, pero que marcó el pulso de estas calles entre 2015 y 2022.
Finalmente, al cruzar Mario Bravo, la atmósfera cambia. He entrado en Palermo. El sol pega distinto sobre las veredas y el paseo urbano llega a su última etapa. Lo que para muchos es un simple trayecto, para el senderista urbano es una lectura viva de la capital: un rompecabezas de Shakespeare, piratas, escudos misteriosos y fe vecinal.
La caminata se convierte en senderismo urbano, un paseo que enlaza barrios y capas de historia. San Nicolás, Balvanera, Recoleta, Palermo: cada tramo ofrece un signo, un mural, una placa, un cartel improvisado.
Vínculo a la ruta compartida en Wikiloc https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/caminata-por-san-nicolas-balvanera-recoleta-y-palermo-en-caba-223554873
English version: https://reuniendoletras.blogspot.com/2021/08/chronicle-of-urban-trek-walking-through.html

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