El recorrido comienza en la vibrante intersección de Viamonte y la Avenida Pueyrredon. Estamos en el corazón de Once, un sector de Balvanera donde el ritmo comercial es incesante, pero hoy la mirada se desvía hacia arriba y hacia los costados, buscando el pulso artístico que sobrevive al caos cotidiano.
Avanzo por la calle Castelli y me encuentro con el Paseo de Arte Castelli. Es una galería a cielo abierto: 15 artistas han intervenido 19 persianas metálicas, transformando la frialdad del hierro en un lienzo urbano. Una de las piezas más cautivadoras es el mural de Gilda Filato (2018), que rinde homenaje a la melancolía porteña citando el poema "Setenta balcones y ninguna flor" de Baldomero Fernández Moreno. A pocos metros, la obra de Letti B. retrata a una mujer tejedora, una imagen que parece detener el tiempo en medio del bullicio.
Al cruzar hacia la zona del Abasto, la tradición se hace presente con un mural de estilo fileteado. La firma, algo desgastada por el paso de los años, parece rezar "Prenollio ´04", recordándonos que el arte en estas calles tiene capas de historia.
Sigo camino y la fachada del Instituto María Inmaculada se abre con un trabajo comunitario: un mural realizado en 2012 por estudiantes del CONSUDEC y alumnas del colegio. Es una pieza que respira barrio y pertenencia. Más adelante, en Almagro, el color estalla con "Lucia & the Three Moons", una colaboración internacional entre el estadounidense Detour (Thomas Evans) y el local Pol Corona. El retrato de Lucía, envuelto en una estética contemporánea, es un punto de fuga inevitable para cualquier transeúnte.
El paisaje arquitectónico se vuelve protagonista. Las fachadas de Almagro y Palermo alternan entre la sobriedad señorial y la intervención espontánea. Un graffiti de una rana asoma en una pared, mientras que las persianas siguen contando historias: Evr Graffiti nos regala un "Paisaje para sorprender a los novios!" y un delicado frente floral en un kiosco. Incluso los objetos móviles participan de esta estética; me cruzo con un trailer intervenido por RanGraf con una composición de calaveras, aves y dagas, y la figura nostálgica de un Fiat 125 pick up multicarga que resiste el paso del tiempo.
El trayecto termina en Plaza Italia. Lo que empezó como un simple desplazamiento se convierte en una experiencia de senderismo urbano. Son estos kilómetros de asfalto los que revelan lo que se lee en sus paredes.
Para quienes quieran seguir el mapa detallado de este paseo, la ruta completa está disponible en mi perfil de Wikiloc: https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/caminata-por-balvanera-almagro-y-palermo-caba-223154181

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