martes, 6 de octubre de 2015

El Umbral Del Bosque.

(2015-01-03) Este libro, El Umbral Del Bosque, lo vi en la mesa de una librería, una vez, dos veces, y así lo dejé pasar. La primera vez que lo ví me llamó la atención el dibujo de la portada. Un tapa atrapante. No pasó mucho tiempo que regresé y lo compre. Por supuesto que antes leí la contratapa donde hay una sinopsis de que va la historia. Y es que me llama la atención la vida común y la vida de viajeros en la Edad Media, si bien la trama del libro gira en torno a otro tema, los viajes, peligros y aventuras se encuentran y uno puede tomar lo que le interesa, que en este caso no fue mucho.
El libro es lectura agradable y sencilla. Se lee rápido. Otra cuestión, para considerar, es el tema del vampirismo, las criaturas inmortales, lo sobrenatural, mucho de esa temática sobre la cual gira la novela y que nunca había leído nada al respecto más que algunos clásicos relatos cortos. Así que le di una oportunidad para conocer la materia de este mundo literario.
El autor es el argentino Patricio Sturlese, que tiene en su haber, hasta hoy día, tres obras (El inquisidor, 2007; La sexta via, 2009 y El umbral del bosque, 2012). La página web del autor y que también posee comentario de sus textos es  http://www.sturlese.net/index2.html . La editorial es Suma de Letras, http://www.sumadeletras.com/ar/
Antes de entrar en mis comentarios personales sobre la lectura de este libro, voy a copiar un fragmento que alguien (o varios) escribieron en la entrada de Wikipedia y dice “Es una novela de terror gótico ambientada en Escandinavia, durante el año 1604. Da comienzo en Hungría, cuando la condesa Elizabeth Báthory contrata los servicios del navegante veneciano Pier Ugo Mameli con el fin de transportar un antiguo arcón propiedad de su familia, oculto en Asia, para repatriarlo a su castillo. Sin embargo, en uno de los puertos en los que atraca su barco, el capitán Mameli permite embarcar a un grupo de mujeres aparentemente indefensas que pertenecen a la aristocracia nórdica. Estas jóvenes pronto comienzan a desvelar sus auténticas intenciones aterrorizando a la tripulación; macabras y extrañas muertes se suceden y empujan al capitán a examinar el contenido del arcón, cuando dentro, descubre el misterio que hará cambiar por completo el rumbo de su travesía. El umbral del bosque narra una historia de ambiente oscuro y gótico, que adentra en los orígenes de la repentina extinción de los reyes noruegos en 1387 y la maldición que cayó sobre ellos, conocida como «La Noche de 400 años», como así también en el mito escandinavo del drävulia.”
http://es.wikipedia.org/wiki/Patricio_Sturlese
A partir de ello, podemos ver que autor, mezcla realidad con ficción, y no está mal, le da un aire verídico bien logrado a la fantástica historia. El libro contiene bastante de lo "sobrenatural" en el desarrollo de la historia. La irrupción de lo fantástico que se mezcla con lo real, o lo que podría ser real en lo cotidiano y termina siendo demasiado fabulado, por eso no hay que tener en cuenta la referencia del medio Página12 en la contratapa, cuando con respecto al autor, en un arranque descontrolado de exageración dice “Un digno descendiente de la factoría de Alejandro Dumas”. Esa frase tira para abajo, es demasiado obsecuente, presume demasiado del autor que a mí no me pareció que fuera así, elogia al autor para magnificarlo, pero cuando uno lee el libro y habiendo leído algunos relatos fantásticos de Dumas, encuentra una brecha importante.
Retomo, en ocasiones, en cuestiones cotidianas hay fabulaciones o exageraciones, que si no hubiesen estado o fuesen más realistas hubiesen quedado mejor, pero solo es mi opinión como lector. Por ejemplo la tarde de caza (pág. 124) o las grandes distancias que se recorren de párrafo a párrafo (págs. 86/87) o el tema de la botella de vino dulce (pág. 109).
Exactamente el párrafo en cuestión dice “Antes de medianoche mi galera fue bautizada como Ictus, para lo cual procedí a romper en el casco una botella de vino dulce que derramó espuma abundante sobre el maderaje”. (pág. 109) 
En este párrafo, lo que me hizo ruido fue la “botella de vino dulce”, podría ser el tema de ¿quién bautiza la botadura? ¿el capitán, el fabricante, el dueño del buque, o quién puso el capital para realizarlo (qué muchas veces es el dueño), o el gobernante de turno? pero amén que sea uno u otro, la especificidad de “botella de vino dulce en el siglo XVII” es lo que no cierra. Busque algo en internet para guiarme un poco y solo encontré lo siguiente:

“Marcelo también les explicó, que la botadura de un barco equivale también a su bautizo y constituye un momento de bastante carga simbólica. La costumbre de romper una botella de champagne contra el casco tiene su origen en la antigüedad, cuando se vertía vino tinto en la cubierta como libación a los dioses del mar. Los vikingos hacían esta ofrenda con la sangre de algún prisionero sobre cuya espalda arrastraban el barco al bajarlo al mar. En todo el mundo, si la botella no se rompe, se cree que trae mala suerte”. (p. 68)
La Odisea Del Albatros de Felix Menor.

“En nuestra Armada, la ceremonia actual une la bendición católica del casco antes de deslizarse en el agua con la costumbre pagana de romper una botella de vino o champagne en la roda, uso que proviene de los antiguos sacrificios humanos que se realizaban en la botadura (esclavos o prisioneros sacrificados al pasarle la quilla sobre sus cuerpos).
La evangelización cambió la sangre por el vino. Posteriormente en épocas modernas se comenzó a envolver la botella en una pequeña red y atarla al cordel, procurando evitar se repitiera lo ocurrido en Inglaterra cuando una princesa de la casa Hannover, siendo madrina de la botadura de un buque de guerra, rompió la botella con tal energía y mala puntería que dio con ella a un espectador  causándole severas lesiones, por lo que este inició acciones legales”. (p. 130)
Academia Argentina de Ceremonial. Ceremonial II. Editorial Dunken. Buenos Aires. 2006.

“En un documento del año 1610, el constructor de una de los barcos de la Marina Real del Reino Unido describe el lanzamiento y bautismo de esta nave en el que se contó con la presencia del Príncipe de Gales, y explica cómo el príncipe sostenía en su mano una gran copa diseñada con metales preciosos y llena de vino, bebía un trago ceremonial y luego vertía el contenido de la copa sobre el barco. Finalmente la copa era lanzaba por sobre la borda y cedida como obsequio al constructor del barco.
Con el crecimiento de la economía surgió la necesidad de construir cada vez más barcos y, por lo tanto, los lanzamientos se fueron haciendo cada vez más frecuentes, y resultaba muy costoso contar con una de estas copas en cada uno de ellos; primero se empezaron a reutilizar las copas en varios bautismos de barcos, hasta que finalmente se sustituyó por una botella que se rompe sobre la proa del barco. 
Esta práctica quedó finalmente instaurada durante el siglo XVIII, aunque varía de acuerdo a los distintos países.
La primera descripción de un bautismo en los Estados Unidos es la del lanzamiento de una famosa fragata en el año 1797, llamada Constitution por el propio presidente George Washington en honor a la constitución de su país, durante el cual se rompió una botella de vino Madeira.”
http://elgrancatador.imujer.com/3224/como-surgio-la-costumbre-de-bautizar-barcos-rompiendo-una-botella
y también http://www.clubduriel.es/detalle-noticia.php?noticia=EL%20BAUTISMO%20DE%20LOS%20BARCOS&id=236
Esto de la botella de vino dulce en el siglo XVII para bautizar un buque, pareciera rozar u anacronismo como también cuando se refiere al “canto de los bolcheviques” (p. 125) que si bien el término pareciera indicar “miembro de la mayoría” en el novela claramente eran la mayoría, el término bolchevique se hace popular y conocido a raíz de los hechos acaecido a principios del siglo XX.
Otra crítica, en la lectura de este texto, es el tema de los agravios, insultos e injurias, todos muy actuales, a destiempo, y muy argentinos. O están de más, o están a destiempo o están fuera de contexto, fuera de época. Ejemplos hay muchos, pueden verse algunos en las págs. 150/151.
En su momento hace alusión al glögg, que desconocía, se trata de una vino caliente aromatizado con canela, propio de los países nórdicos.
Por lo demás, la novela es pasable, logra crear paisajes, escenas, ambiente acorde a lo que pretende, si bien aparece el misterio y está presente, muchas veces cae en la redundancia de “no te lo puedo decir” al tiempo otra vez “no te lo puedo decir” y así que llega un momento que irrita hasta que se produce el desenlace. Los personajes están bien logrados y definidos. En definitiva vamos a encontrar un poco de todos, de violencia, de suspenso, de erotismo, de aventura, de misterio, de sobrenatural, de historia. Entretiene. En los agradecimientos menciona visita a cementerio, fotografías de interiores de castillos, diversos aportes en materia lingüística, y bastante más, utilizó muchas fuentes que dieron su fruto.
Posee un rico vocabulario. Muchas palabras que no tenía presente o desconocía.


Vocabulario:

Voivodatos. (Wikipedia)
Voivodato (en polaco województwo, a veces también voivodia o afrancesadamente voivodía y antiguamente Palatinado) - división de primer rango en el sistema político administrativo de Polonia. En la Edad Media el Reino estaba dividido en regiones militares dirigidas por un wojewoda o comandante de guerreros. A principios del siglo XIV este sistema se transformó en un sistema de regiones o provincias civiles. Desde 1999 la Polonia moderna está dividida en 16 voivodatos.

Pontón.
(Del lat. ponto, -ōnis).
1. m. Barco chato, para pasar los ríos o construir puentes, y en los puertos para limpiar su fondo con el auxilio de algunas máquinas.
2. m. Buque viejo que, amarrado de firme en los puertos, sirve de almacén, de hospital o de depósito de prisioneros.
3. m. Puente formado de maderos o de una sola tabla.
4. m. Ast. Madero que hace de puente, especialmente en el tejado.
5. m. Gal. Pieza de madera de hilo, que tiene tres pulgadas de canto por tres o cuatro de tabla.

Lábaro.
(Del lat. labărum).
1. m. Estandarte que usaban los emperadores romanos, en el cual, desde el tiempo de Constantino y por su mandato, se puso la cruz y el monograma de Cristo, compuesto de las dos primeras letras de este nombre en griego.
2. m. Este mismo monograma.
3. m. La cruz sin el monograma.

Acastillaje. (Diccionario náutico) http://www.canalmar.com/es/acastillaje
Montaje de toda la jarcia fija y de labor de un barco.

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