jueves, 15 de octubre de 2015

Ciclo Tips de Escritura III.

Hoy día se dio lugar la tercera y última presentación del ciclo llamado Tips de Escritura. La improvisación de un decálogo. Modera Maximiliano Tomas. Tres destacados escritores hablaran como se construye un texto de ficción.
La crónica de la charla anterior se la puede leer en el link que sigue http://reuniendoletras.blogspot.com.ar/2015/10/ciclo-tips-de-escritura-ii.html , y de allí se puede continuar viaje hasta llegar a la primera, motivo por el cual, nuevamente, pasaré directo a comentar el suceso sin presentar las cuestiones básicas ya comentadas en el entrada mencionada.
El escritor invitado a cerrar el ciclo fue Eduardo Sacheri. Este escritor es el autor, entre otros varios, del libro La pregunta de sus ojos. Libro sobre el cual se filmó una película que ganó unos cuantos premios. Para conocer una brevísima biografía de él se puede visitar https://es.wikipedia.org/wiki/Eduardo_Sacheri
Pero la realidad es que la charla final no se dio, fue suspendida, y no sé cuando se realizará.
Como las veces anteriores, y sin recibir previamente ningún tipo de comunicación ni aviso por mail por parte de Yenny-El Ateneo, acudí tempranamente al lugar. Estuve recorriendo la librería, esta vez por el sector de novelas históricas y luego subí al segundo piso donde se desarrollan las charlas. Lo primero que note es que no había nadie, no obstante, estaba ya armado el escritorio y todas las sillas, había bien colocadas no menos de veintidós sillas, pero me llamó la atención, que se encontraban cercadas por postes separadores que sirven para delimitar espacios o marcar el sentidos de las filas de espera, también conocidos como tensabarrier, bolardos o palos con cinta. Y efectivamente estaban delimitando la sala para la charla y en el centro de la faja había un cartel que decía algo así “prohibido utilizar las sillas, son para uso en eventos”. Como yo iba a escuchar un evento, me senté en una esquina, y al poco tiempo llegaron tres personas más, una mujer y dos hombres que también pasaron y se sentaron. Allí estábamos esperando, y no llegaba nadie más. Al rato pasó un mujer de aquellas que hacen la seguridad privada del lugar. Nos miró y continuó circulando, subió por una escalera y bajo por la otra, la ronda habitual. Unos minutos más tarde, regresa la señora de seguridad, mira a la mujer del grupo que estábamos sentados y le pregunta
- ¿Ustedes porque están acá sentados?. 
- Estamos esperando el comienzo del evento. (Le responde la mujer sentada).
- ¿Cuál evento? Vuelve a preguntar la mujer de seguridad.
- El evento de las 19hs del Ciclo Tips de Escritura. (Contesta la mujer sentada).
- Ah, ese evento se suspendió, recién los ví sentados, así que bajé y pregunté si había algún evento y me confirmaron que se suspendió. Responde la mujer de seguridad.


Y yo me pregunto, si ya sabía que estaba programado un evento y luego le fue confirmado que el evento fue suspendido ¿para qué pregunta “cuál evento”? ¿cuál otro va a ser? En definitiva, fue respetuosa, nos avisó de la suspensión del evento, y se rebuscó la forma de entablar la conversación de manera cordial para poder avisarnos.


El motivo de la suspensión, fue el corte de luz registrado en la zona desde hace dos días atrás. La noticia de la continuidad de los cortes se puede ver aquí

El 20% de los afectados por el apagón todavía sigue sin luz.
http://www.infobae.com/2015/10/15/1762571-el-20-los-afectados-el-apagon-todavia-sigue-luz

Así que nos levantamos y nos retiramos, como siempre baje por las escaleras, las otras tres personas, que eran tres adultos mayores, también lo hicieron por las escaleras ¡Y menos mal! Que optaron por ese camino, que ni bien estoy llegando a planta baja, un corte total afecta toda la librería, la cual queda casi en su totalidad a oscuras, salvo una lámpara posiblemente alimentada por uno de esos generadores portátiles que suelen alquilar los días de cortes que los negocios los colocan en las veredas. Tomé un par de fotografías a oscuras y me retiré, mucha gente que también se retiraba y los guardias de seguridad observando a cuatro ojos, ya que al no haber luz, estaba oscuro y no funcionaban las máquinas de control de alarma anti-robo.

El Ateneo a oscuras por los cortes de luz.

Así fue como finalizó para mí este ciclo, con la última charla suspendida... Ahora a esperar el próximo ciclo de charlas.

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