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lunes, 18 de mayo de 2020

El ocaso del Macá Tobiano.


A partir de dos comentarios (uno en una charla y otro en un documental) tuve conocimiento de un ave, y de un documental que realizaron con respecto a esta ave. Así fue que fui a buscarlo, y se encuentra en la sección videos de la web de la Fundación Azara, que por cierto, tiene disponibles unos cuantos videos documentales para ver. https://tv.fundacionazara.org.ar//

Se los puede ver allí o directamente de Youtube


       
Sinopsis.
Un documental para conocer esta ave amenazada de la Argentina, de la cual quedan apenas unos mil ejemplares en Santa Cruz (Argentina) y que fue descripta para la ciencia recién en 1974.

El documental El ocaso del macá tobiano data del año 2012, dirigido por Marcelo Viñas, y producido por Juan María Raggio, con narración de Ricardo Darin y música de Gustavo Santaolalla, Andrea Isasti y Facundo Mastrapascua.

El documental es corto, apenas 30 minutos, pero es bueno, al menos tiene un buen fin, y cuando se leen dos nombres de renombre en el mundo del cine, eso suma un plus. La idea es poner el foco en la potencial extinción de un ave, estimada a producirse a los próximos diez años, y para que ello no ocurra, o al menos intentar que no ocurra, se requiere la intervención de los humanos, al mismo tiempo que se apunta como responsables de la potencial extinción a los mismos humanos. Al mismo tiempo, lo vi como un homenaje en vida, a la persona que descubrió el ave, al menos al que la identificó y bautizó, ya que el que la capturó en su momento, fue otro joven del que también se hace mención. Además rinde un homenaje a un investigador ya fallecido al quien le dedican el documental y lo mencionan varias veces en el mismo.

Es recomendable verlo, para aprender algo, para divulgarlo, para compartirlo y para pensar y/o reflexionar, o al menos emitir algún parecer, como es mi caso, porque algunas cosas me llevan a pensar diversos caminos, que tal vez no tengan respuesta, y otras cosas planteadas o mostradas que no me gustaron.

El documental versa sobre el ave llamada Macá Tobiano (Podiceps gallardoi), ave declarada "monumento natural provincial" por la provincia de Santa Cruz en el año 2009, una especie clasificada como en Peligro Crítico de Extinción, pero que llegando a 8 años del documental realizado en 2012, todavía no se extinguió y al parecer ha repuntado un poquito en su lucha por la supervivencia. Algunas ONGs y el Estado a través de algún proyecto con investigadores del Conicet “luchan” por lograr la supervivencia de la especie. Aquí vienen algunos planteos que van lejos, por ejemplo ¿por qué habría que evitar la extinción del ave cuando son depredadores naturales los que la están matando? Pero aquí se puede ir más allá ¿qué se logrará con evitar su extinción? O ¿aquí no corre la teoría de evolución nacida de Darwin? Si la selección natural no está jugando a favor del macá tobiano, ¿por qué debe intervenir el humano? ¿eso no trae efectos negativos a la larga? ¿han realizado proyecciones? O bien, cuándo el humano deje de intervenir ¿el macá tobiano sobrevivirá? Si el ave no logra encontrar la aptitud para la supervivencia ¿por qué intervenir? Es muy bonito, es linda la diversidad, es agradable el compromiso ambiental, es grata la responsabilidad y poner en cuestionamiento lo malo que hace el humano, pero al mismo tiempo es el devenir de los tiempos, de la historia, si se la mira a la distancia, pero a millones y millones de años, antes que exista algo con aspecto que podríamos definir como humano, se han extinguido millones de especies, se cree que más del noventa por ciento de las especies que alguna vez existieron se extinguieron, por diversas causas, ¿por qué hay que evitar que esta especie, que no puede adaptarse, se extinga? ¿por qué hay que lograr que sobreviva? ¿Cuál es el fundamento? Esto no lo dice el documental. Pero voy más allá, atrás de todo el proyecto visto a modo amplio (Ongs, Estados, científícos, etc…) hay un aspecto cultural muy de la mano con el económico. ¿Es medible el impacto? ¿es cuantificable? ¿es útil y/o necesario? ¿se miden los efectos? ¿es una inversión a futuro? ¿qué se gana y que se pierde? ¿se va a explotar al ave salvada de la extinción como una rareza turística? ¿o algo parecido? ¿cuál es la motivación concreta para evitar la extinción del ave?.

Yo no digo que no se haga nada por salvar de la extinción al ave, pero ese aspecto ético es el que me generar preguntas, que no me las evito hacer.

Ahora entrando puntualmente en el documental, hay algunos aspectos que son, a mi modo de ver, cuestionables, los ambientalistas y/o científicos que aparecen, no todos, parecen fundamentalistas, o tal vez solo es una impresión que me dejó el guión y la edición del documental. Y los fundamentalistas nunca son buenos en ninguna variedad. ¿Es simbólico o intrascendente que uno de los investigadores muestre una remera con la bandera de Cuba? Bueno quizás sea lo de menos, una pavada, o no tanto si se lo analiza puntillosamente con un tinte de discriminación o muerte, la muerte de un visón (Neovison vison), y todos los estudiosos del macá tobiano ahí alrededor como festejándola por ser uno de los responsables de matar macá tobianos, pero quizás la selección natural esté jugando a favor del visón, entonces ahí aparece la palaba muerte, buscan perseguir a uno de los que mata macá tobianos, pero el visón no llegó para matar aves, es verdad que fue introducido y puede que haya producido un desequilibro en el ecosistema ¿pero cuando eso no fue así? Desde el mismísimo LUCA que se viene produciendo eso y que llamamos vida. Pero la idea del documental parece ir en el sentido de matar a un visón está bien (por eso mismo te muestran el cadáver de uno y todos reunidos manoseándolo, y la colocación de trampas para atrapar a otro), visón al que denominan “visón norteamericano” cuando la bibliografía lo denomina comúnmente “visón americano”. Y el aspecto conceptual tiene sus diferencias.
También mencionan como peligrosas para el macá tobiano a las gaviotas cocineras (Larus dominicanus), estas aves se adaptaron muy bien a alimentarse de los basurales, pero también les gustan los huevos y pichones del macá tobiano.
En internet figura como otro depredador a la gallareta ligas rojas (Fulica armillata) pero el documental no las menciona, si lo hace con las truchas a quienes acusa de ser depredadores que se comen la comida de los ambientes donde habitan otras especies.
Hay varios factores más, ausencias de lagunas que se secaron, poca vinagrilla (Myriophyllum elatinoides) que le sirve para realizar nidos, etc…

El documental hace alusión a tres especies de aves zambullidoras que se extinguieron, muestra una foto, pero nos las menciona. Cuando antes hablé de discriminación, me refiero a esto, las aves que se extinguieron, solo decirlo y a otra cosa, no importan mucho, ya no están, los depredadores, solo los introducidos, truchas, visones americanos y gaviotas cocineras, la otra especie local mejor omitirla, no es tan importante como depredador, las tres especies acusadas de matar al macá tobiano son justamente especies que pudieron adaptarse, que sobreviven, especies en categoría de preocupación menor o de bajo riesgo, especies que no nacieron para atacar al macá tobiano, pero que luchan por su supervivencia, sin embargo el documental, que bien podría haber optado por un camino respetando a estas especie, directamente las señala y acusa de los males que sufre el macá tobiano, para con las truchas dice las tilda de predadores voraces que producen cambios drásticos, otra vez el aspecto discursivo, las palabras utilizadas también producen un impacto, supongo que es lo que busca el documental.

Casi llegando al final trata de darle un tinte emotivo positivo cuando dice “el visón no apareció” ¿…? ¿qué pensar? Me lo guardo. No puedo dejar de mencionar, que existen críticas (críticas qué no figuran en el documental) vertidas por otros grupos de naturalistas/ambientalistas con respecto a las formas con las que matan al visón. Porque no se les ocurrió rellenar las lagunas que se secaron, sino que optaron por matar a las especies "exóticas". Y luego dice “las gaviotas fueron controladas” ¿cómo hicieron para “controlar” las gaviotas? ¿qué significa controlar las gaviotas? ¿está bien intervenir en la naturaleza y “controlar” a seleccionados seres vivos (aves en este caso) porque no me gusta lo que hacen que es lo que les dicta su propio instinto? Evidentemente para estos naturalistas y científicos sí, de hecho, viven y cobran, en parte para “controlar” a las gaviotas.

Al terminar dice “crear un Parque Nacional en la meseta del Lago Buenos Aires puede ser la única oportunidad para los tobianos”, este pedido parece que se cumplió y en 2014, el Congreso aprobó la creación del Parque Nacional Patagonia en Santa Cruz. Los lagos y lagunas allí presentes son el hábitat del macá tobiano una especie de ave zambullidora. De hecho, el logo del nuevo parque nacional, la lleva la imagen del ave.


En el perfil del INTA en Youtube también subieron el documental





Encontré en un álbum de figuritas que poseo, llamado Nuestra Vida Silvestre, y en su primera página trae la figurita del Macá Tobiano. Es el único álbum de figuritas donde vi que aparece esta ave. Desconozco el año de edición del álbum, sé que hubo varios más álbumes, al menos sé de la existencia de mínimo, dos más relacionados con la naturaleza. No sé si los vendía o entregaba el supermercado Jumbo, con la participación en su conformación de la FVSA (Fundación Vida Silvestre Argentina), no conozco en detalle, pero evidentemente el álbum así lo muestra.


La descripción dice: Macá Tobiano. Parezco un pato, pero los de mi familia tenemos un pico finito y buceamos para buscar alimentos. Solo vivo en la Estepa. Me descubrieron en 1974.

La figurita, trae a uno de sus lados un semáforo que indica el grado de peligro que corre la especie. Al Macá Tobiano le pusieron luz amarilla, significando que si se sigue destruyendo el ambiente en que viven o su caza indiscriminada pasaran a estar gravemente amenazados con serios riesgos de extinguirse.

lunes, 7 de enero de 2019

Centro de Visitantes del Parque Nacional Calilegua.


Centro de Visitantes del Parque Nacional Calilegua. Decidí hacer una entrada independiente para comentar brevemente este lugar, por el que pasamos en nuestra recorrida al Parque Nacional Calilegua.
Cuando bajamos del colectivo, tanto a nosotros, como al inglés, que éramos quienes íbamos a hacer senderismo, el guardaparque nos llevó al Centro de Visitantes. Simplemente porque allí tienen el libro donde anotan a los visitantes.


Tienen un libro donde solo anotan cuantos ingresan y de donde provienen. Nada más. Me preguntaba es insuficiente, es lo correcto, esta demás. No creo que esté de más que anoten, sirve para tener un mínimo control y además sirve para realizar estadísticas y luego estudiarlas. En una primera mirada me pareció insuficiente, pero luego comencé a atacar esa idea con muchos peros… Se me hacía la idea de un individuo que ingresa al Parque Nacional y por x motivos no regresa a su destino. Teniendo el libro de visitas con su nombre se podría saber que efectivamente estuvo allí, pero si no está su nombre, es más difícil saberlo. Por otro lado, alguien podría molestarse por tener que indicar su nombre, es lo de menos, pero la mayor dificulta que presenta el Parque Nacional Calilegua para con los visitantes, es que estos pueden ingresar directamente por el camino (Ruta 83) sin ni siquiera pasar por el Centro de Visitantes, al ser cruzado por un camino, que lo parte al medio, y además conecta poblaciones de un lado y del otro, cualquiera que circule por allí, puede ingresar y salir de un sendero como le plazca, y es que todos los senderos dan al camino, y además están separados en diversos tramos.
La charla del guardaparque incluyó su recomendación para realizar los senderos, para él todos eran factibles para hacer por nosotros, y nos dio sus combinaciones que fueron las que seguimos y resultaron exitosas. No se si el inglés comprendió el recorrido, miraba, pero según dijo no hablaba el español, quizás no comprendió mucho lo que explicaba el guardaparque.
Hizo mucho incapié en el tema de los tema de los guía, que no era obligación contratarlos, que cada quien era libre de realizar los senderos como le parezca, que si había algunos senderos que se podían realizar mejor con un guía pero que no era obligatorio, etc… Era notorio que sentía mucho interés en dejar en claro el tema de los guías no obligatorios ¿Por qué hacía eso? Nunca lo sabremos, no nos ofreció ningún guía, ni tampoco nosotros fuimos con ninguno. ¿Quizás en algún momento pasado los guían hayan sido obligatorios? ¿Habrá existido una política de favorecer a los guías o de intentar imponerlos como obligatorios de alguna manera informal? ¿o era por algunas páginas web que lo indican como obligatorio y luego en esas mismas webs ofrecen a los guías? Además de nosotros, estaba el inglés, y estaba solo, no había contratado a nadie. Adentro del Centro de Visitantes, había una mujer, pero no sabemos si era otra guardaparque o si era una guía, o si era administrativa o que.
Después nos avisó del horario en que cierra el Parque Nacional, ¿a qué le llamaba “cerrar”? ¿será el horario de atención del guardaparque? ¿o sólo nos dijo para hacer una “psicológica”? muchos desubicados lo necesitan, y por seguridad está bien esa indicación, lo cierto es que nos aclaró que a las 17hs debíamos salir al camino, a las 17hs es el horario de “cierre”. La verdad es que no cierra nunca dado que la Ruta 83 está siempre abierta a la circulación, y los senderos no tienen puerta, salvo algunos que tiene un molinete, y no más. Pero es comprensible, la indicación, debido a la oscuridad, la tarde-noche, y la posibilidad de perderse. Nos avisó que le colectivo pasa de regreso por el Parque Nacional entre las 18hs y las 19hs.
Finalmente nos entregó unos folletos con los senderos (explicados y con mapa), uno para el inglés y uno para nosotros dos, dado que tenías pocos. Otro folletos sobre los cuidados, peligros y como actuar en tales situaciones. Y dijo esperen… y fue a buscar algo, para esto, el inglés no esperó y salió afuera, cuando volvió el guardaparque, trajo un folleto más para identificar huellas de animales.






Cuando me puse a escanear/fotografiar los folletos para subirlos, se me ocurrió que para que quede medianamente más prolijo, el folletos principal de senderismo que utilizamos, algo desgastado y con dobleces debido a la travesía, podía dejarlo de lado y utilizar otro, en principio igual, que tenía guardado. Pero, si bien en una primera mirada, eran iguales, mirándolos con detenimiento eran diferentes. El que nos entregaron en el Parque Nacional Calilegua es un folleto del año 2014 y el que yo conservaba era un folleto del año 2007.
Ambos folletos poseen un interior prácticamente igual, solo que en el del 2014 se agregó un recorrido, una senda más, y se hizo una pequeña modificación a “como llegar”. Pero lo esencial de este folleto se mantuvo sin cambios.
Del otro lado del folleto, si que se realizaron modificaciones. “Sugerencias” se mantuvo sin cambios. Lo que “No está permitido” se quitaron dos ítem de un folleto al otro más nuevo. Las fotografías del folleto más nuevo, ahora van acompañadas, cada una de ellas, con el nombre de su autor. En el folleto más nuevo, se han orientado a brindar datos geográficos puntuales, en tanto en que le folleto más viejo, se brindaban datos geográficos más generales con una cuota de historia.
El cambio más importante y más notorio, se da una las partes del trípico, en el folleto antiguo se habla de “Inteculturalidad” y se mencionan los pueblos originarios, es algo orientado a lo humanístico-social, en tanto que el folleto nuevo de habla del “Patrimonio cultural” y se mencionan los yacimientos y restos arqueológicos. Ambos van acompañados por dos fotografías, que dan cuenta de los temas que plantean.
Es un cambio importante, un enfoque distinto, quizás lo ideal, sería unir ambos conceptos, pero por alguna razón se cambió el enfoque. Pensemos que estábamos bajo un mismo gobierno con una misma línea ideológica, no hablamos de un cambio radical en el país. El folleto más viejo que poseo es del año 2007 y el más nuevo es del año 2014. El cambio se produjo en esos diez años, desconozco si hubo más cambios en el resto de los años del período, si lo cambian a menudo, a que se debe, y todo lo que gira en torno a ello. Aún así el folleto que nos dieron del año 2014, resulta viejo, ya que lo visitamos en el 2019.






Me pregunto ¿cuántos visitantes al Parque Nacional leen estos folletos? Es difícil pensar que la gente los lee en el lugar. Pienso en los argentinos y la inmensa mayoría que conozco ni siquiera leen un diario por el celular, no todos, hay muchos y lectores, pero la mayoría con suerte lee un cartel de aviso en un ascensor y no más que eso, pensando en turistas que van a realizar senderismo, ¿dedicar quince minutos a leer dos o tres folletos? No lo veo viable, y en ¿extranjeros? También lo veo difícil, sin ir más lejos, el inglés que estaba con nosotros, tomo el folleto, se lo guardó y partió. Él no sabía español, es comprensible, pero siquiera miró los gráficos. En nuestro caso, tampoco los leímos, solo nos orientamos con el mapa, le dimos uso, para no perdernos con los senderos, y una vez de regreso, en la comodidad de la casa, así sí los leímos con detenimiento. Quizás, los que hacen camping, pueden matar unos minutos de tiempo leyendo los folletos. Con esto no estoy diciendo que no hay que leerlos, de hecho, son de mucha ayuda y es recomendables darle una leída (al menos una mirada) antes de arrancar camino, o al menos en un descanso del recorrido.


Dentro del Centro de Visitantes, que por cierto, es pequeño, una sola sala, poseen varias imágenes en las paredes con los animales del parque y algunas esculturas en madera. Es relevante el tema de los aborígenes guaraníes. De hecho, hay un sendero, que se llama sendero guaraní.
Hay un tronco con una placa, en homenaje a Flora Elsa Cruz (1952-2018) quien fue presidenta de la Comunidad Guaraní en Argentina. La placa lleva la fecha marzo de 2018 con la leyenda “En reconocimiento por su incansable trabajo en Pos del Ambiente”.
Casi en el centro de la sala se encuentra una escultura en madera de cedro de 2,10mts de alto, llamada “El señor de las montañas” realizada por el escultor jujeño Nazario Velez.
Justo frente a la anterior, como si se estuvieran mirando, otra escultura en madera, con figura de ave, obra llamada “Fusión”, autor Misky/Mayo/Esquivel. En la parte trasera de esta escultura, apoyaron un mapa de la Argentina, donde están señalados los Parques Nacionales Argentinos.
A un lado de la sala hay una obra adquirida y ubicada en Parque Nacional Calilegua, justo aquí dentro, en la sala del Centro de Visitantes, obra del Primer Simposio Regional de Escultura, llamada “Dueños de la Tierra” que se compone de un ensamble en madera de lapacho, quina y palo blanco. Esta obra, encima tiene otro cartel indicador que se llama “Volver en las Yungas” del autor Ernesto Ebbes, pareciera que refiere a la pintura en blanco y negro que se encuentra en la pared de lo que se distingue algo así como un anta y algo más.

Homenaje a Flora Elsa Cruz (1952-2018)

El señor de las montañas.

Fusión.


Dueños de la Tierra.

Lo positivo que tienen estas obras es su exposición, quizás generen alguno disparadores mentales para reflexionar un poco, aunque a mí personalmente no me gustaron mucho, quizás no las comprenda, la placa en el tronco es aceptable, tal vez exista alguna relación entre ese árbol y las cosmovisión guaraní. El ensamble de maderas me pareció algo muy simplista y poco elaborado. La pintura en la pared, una figura que lleva a la idea de un anta, aunque inmediatamente deviene en algo surrealista que no se sabe que es. La obra que parece referir al felino, a un yaguareté, tiene rasgos muy estilizados, si se buscaba ser realista no se consiguió y quedó eso que parece un felino de juguete, las rayas en el pecho, no las entendí, vistas a la distancia de dos metros parecen unos caracteres japoneses o chinos. Algo parecido sucede con el ave, de gran porte pero con pico muy pequeño, sin alas, ni siquiera recogidas. No obstante es mi opinión subjetiva, claramente los artistas y otros públicos ven otra cosa, y ni hablar si lo estuviese viendo un curador.

La sala se completa con un desplegable, ubicado en una esquina, que contiene fotografías e información, pero la información es mucha y está en letras pequeñas. Y unos cuadros con fotografías de aves, auspiciadas por Ledesma, una muestra fotográfica llamada Aves de las Yungas, de autores varios, que se ubican todas en doble fila en una de las paredes de la sala.


Aves de las Yungas.

Aves de las Yungas.

Aves de las Yungas.

Así se completa la visita por el interior del Centro de Visitantes, solo queda comentar el exterior, que también ofrece lo suyo.

Por fuera del Centro de Visitantes, lo que más resalta, son varias figuras de animales del Parque Nacional Calilegua realizadas en metal. Me gustaron todas, quizás porque el metal permite jugar más, no se si llamarlo texturas, pero la variedad de objetos metálicos utilizados que conforman la figura final, tiene sus propias y distintas formas, así vemos una taruca, un puma, una iguana, y varios animales más.

Oso homiguero.

Iguana.

Caiman.

Cóndor.

Cóndor.

Puma.

Taruca.

Caiman.


Hay una figura que la dejé para el final, pareciera que es el de mayor relevancia, ha llegado hasta el billete de 500 pesos argentinos, el más grande los felinos, el yaguareté.  En el cartel que anuncia al Centro de Visitantes encontramos su huella, entre troncos encontramos su cara entrecubierta que nos observa, quizás haya sido el único yaguareté que nos encontramos :) , tampoco podía faltar la escultura metálica de este animal. Realmente es difícil encontrar/se con un ejemplar de ellos, se encuentra en peligro de extinción. Quedan pocos, al menos en nuestro país, se estima que quedan entre 250 y 300 de estos felinos siendo generosos. Su nombre científico es Panthera onca, aunque comúnmente se lo conoce con los nombre de yaguareté, jaguar, yaguar, tigre o tigre americano. La ONU declaró la fecha del 29 de noviembre, Día Internacional del Jaguar. En Argentina, el yaguareté fue declarado Monumento Natural Nacional por la Ley Nº25.463 en el año 2001. Con esta categoría, la ley se busca desarrollar la supervivencia del animal y brindarle alguna protección frente a la real amenaza de extinción. Las provincias de Misiones, Chaco y Salta lo han declarado Monumento Natural Provincial, parece que la provincia de Jujuy demora con esta declaración, teniendo gran parte de su geografía ocupada por las Yungas, hábitat de este felino amenazado.



Jaguar.
Del exterior, solo resta mencionar un mapa de argentina que muestra las zonas en las que se subdivide la APN, Administración de Parques Nacionales. Se encuentra en uno de los lados del Centro de Visitantes, que justo da de frente cuando uno camina hacia él desde la Ruta 83. Y por encima de este mapa, un cartel indicador con los Parques y Reservas Nacionales ubicados en la Región Norte. Unos metros más atrás, un cartel con el Índice de peligrosidad de incendios forestales (o FWI Forest fire weather index). Y debajo de un cartel con el mapa completo del Parque Nacional Calilegua, una señal de Prohibido Fumar tallada y pintada en madera.




Así concluye la visita al Centro de Visitantes del Parque Nacional Calilegua.

domingo, 6 de enero de 2019

Visitando el Parque Nacional Calilegua. (Parte I).

Realizamos una visita al Parque Nacional Calilegua.

Para mayor información referida a este Parque Nacional Calilegua, algunos links útiles
http://www.calilegua.com/
https://www.parquesnacionales.gob.ar/
https://es.wikipedia.org/wiki/Parque_nacional_Calilegua

Logo del Parque Nacional Calilegua.


En cuyo emblema vemos las Serranías de Calilegua, donde se encuentra ubicado el Parque Nacional, y en primer plano una momota. La Momota (Momotus momota), aquí en Argentina, también es conocida como burgo.


Para llegar al parque partimos de la ciudad más grande y cercana a él que es Libertador Gral San Martin. Hay un camino que nos lleva, es la Ruta Provincial 83, es un camino de ripio. Este camino llega hasta la localidad de Valle Grande, pasando por el pueblo de San Francisco que más o menos está a mitad de camino. El camino cruza por medio del Parque Nacional, lo parte en dos. Hemos pasado en varias ocasiones por allí, pero nunca habíamos ingresado a hacer trekking y senderismo por él. Por tanto, en principio, tenemos dos maneras de ver el Parque Nacional, una cruzando desde fuera, a través de Ruta Provincial 83, o bien, una caminata por dentro, por los senderos del Parque Nacional. Esto último fue lo que hicimos en esta ocasión.
Uno puede llegar al parque en un vehículo propio, auto, camioneta, 4x4, moto, o como le parezca, también puede contratar un remis en la ciudad Libertador Gral San Martin que le va a cobrar cierta cantidad (alta para lo que es el viaje) y sino puede tomar una colectivo público que todos los días realiza el camino uniendo Libertador Gral San Martin con Valle Grande.
El pasaje del trayecto desde Libertador Gral San Martin hasta el Parque Nacional nos costó $20.
Este colectivo, tiene sus particularidades. Hace años eran tres los micros, luego quedaron dos, ahora solo queda uno. También salen camionetas particulares que hacen el recorrido hasta aquellos pueblos. A 8am es el horario de partida de Terminal de Libertador Gral San Martin. Siempre se encuentra en la plataforma de las puntas, la más alejada. Entre que sube la gente, van acomodando todo lo que lleva la gente, la gente de aquellos pueblos que son quienes más los utilizan y suelen cargar sus suministros. Varios minutos más tarde, que pueden llegar a media hora, el colectivo sale, y llega a un lugar al que llaman “el surtidor” que no es más que una Estación de Servicio de YPF. Allí, el colectivo realiza otra parada, sobre la pared que da al fondo, sube más gente, otra espera de varios minutos que pueden llegar hasta las 9:30am. Hasta que finalmente arranca viaje. A veces se consigue asiente y otras veces no. El viaje hasta el Parque Nacional, será de 15 y 20 minutos no más. El pasaje no lo cobran hasta que ya el colectivo arrancó y con toda la paciencia del mundo comienzan a cobrar, ya estábamos bajando cuando comenzaron a cobrar al primer asiento, así que el ayudante tuvo que acelerar y cobrar primero a los que bajábamos.
Cinco bajamos ese día en el Parque Nacional Calilegua, y el resto del pasaje continuó su viaje. Una pareja de mochileros que iban a acampar en el Parque. Un turista inglés, y nosotros.


Lo primero que uno ve cuando baja del colectivo, es una casa antigua íntegramente en madera, construida encima de unos pilotes, a la que se accede por una escalerita de tres peldaños, aunque se encuentra totalmente cerrada. En el frente de esta vivienda han colocado un plano del Parque Nacional. Luego nos enteramos que era una antigua vivienda de guardaparque ahora en deshuso.

Vivienda antigua de guardaparque.
Se fue el colectivo, y ahí mismo ya se había acercado el guardaparques que nos vino a recibir. Nos llevó hasta la puerta del Centro de Visitantes. (Sobre el Centro de Visitantes hablaré en otra entrada del blog.)
Primero les habló a los mochileros, les dio las indicaciones básicas y los dejó ir por su camino, y así, ellos dos, se fueron directo al camping.
Luego a nosotros, los que íbamos a hacer senderismo, nos hizo ingresar y nos habló más precisamente, nos dios folletos indicativos, y completó el libro.
Hay que anotarse, pero solo piden saber cuantas personas son y de donde provienen. Nada más. ¿Insuficiente? Quien sabe… No sabemos si el inglés comprendía las indicaciones, dijo no saber español, miraba atento y se mantenía callado.
Por nuestra parte decidimos hacer el recorrido sugerido por el guardaparque, era un recorrido cerrado que pasaba por partes de varios senderos, completando en total ocho, pero de algunos de ellos, eran solo un fragmento menor del total del recorrido.
La explicación del guardaparque fue clara y concisa.
Habiendo dado el ok y comprendido todo, tanto nosotros como el inglés, salimos afuera para comenzar el recorrido. Nosotros decidimos comenzar por el sendero Guaraní, todos los demás senderos estaban hacia la parte de arriba, es en este momento que el inglés comenzó a caminar hacia la parte de abajo, y comenzó a alejarse, y el guardaparque lo llamaba, y el inglés no hacía caso, cuando llegan otros dos turistas, una pareja en un auto blanco, posiblemente alquilado, saludan y el guardaparque les pregunta si hablan inglés, la mujer contesta que sí, y el guardaparque le pide que llame al inglés, la mujer lo primero que hace es chiflarle, un silbido, nosotros mirábamos que estaba sucediendo, el inglés no responde entonces la mujer empieza a decir –excuse me! –excuse me! Y el inglés se frena y se da vuelta, el guardaparque le señala para el otro lado, los senderos están para allá le dice, y el inglés con su acento contesta en español –yo solo quiero caminar. La interpretación que hicimos de esta frase, fue que quería llegar al puente que está apenas unos metros, y ver desde allí, para luego regresar e introducirse en algún sendero. Los otros dos turistas recién llegados, escucharon al guardaparque y se fueron.
Nosotros nos encaminamos al sendero Guaraní.

Senderos del Parque Nacional Calilegua.

En color negro, nuestro recorrido.

Nuestro recorrido con flechas orientativas.
Hay un tema con los senderos. Como nos indicó el guardaparque, los senderos comienzan desde arriba. Todos tienen su inicio en la parte de arriba, y finalizan abajo. Uno ingresa por arriba y sale por abajo en aquellos que tienen entrada y salida. Según la mirada del guardaparque, nosotros dos y el inglés, estábamos aptos para realizarlos todos, sin ningún problema, a él (el guardaparque) le gustaban todos los senderos, pero nos recomendó que si podíamos evitar los senderos que iban al río, mucho mejor, dado que estaban en mal estado. Lo mismo nos dijo con el sendero El Tapir, algo que más tarde íbamos a recordar. Ahora el hecho que los senderos comiencen por arriba, significa que uno debe movilizarse hacia arriba, así que, o camina por la Ruta 83 hasta arriba y luego baja por algún sendero, o bien, sube por algún sendero, y luego baja ya sea por la Ruta 83 o por un sendero (que puede ser el mismo por el que subió, u otro), es por ello que el recorrido del guardaparque era el ideal para nosotros, subiríamos y bajaríamos por senderos (y un tramo por Ruta 83). Para el caso de los que van en auto, suben en auto, lo dejan estacionado, bajan por senderos, pero luego alguien debe volver a subir por el auto (esto también sucedió, como luego se verá). También podría darse el caso, que un chofer, acompañante, colectivo, moto o lo que sea, deje a uno a arriba en un sendero y luego este baje y ya no debe volver a subir, ya que espera abajo el regreso del que lo llevó o bien se lo encuentra abajo, si el que lo llevó en vehículo, bajó en seguida.
En nuestro caso, la opción del guardaparque fue la mejor. Como íbamos a hacer todo caminando, subiríamos por sendero. La subida es lo más pesado. Luego bajaríamos por senderos. La bajada es más liviana, y hasta más rápida. Al hacerlo de esta manera, en algunos casos íbamos a encontrar los carteles al revés, el cartel que da inicio al sendero lo íbamos a ver al finalizar nuestro recorrido.


Sendero Intecultural Guaraní.
En un recorrido por la Selva Pedemontana, se puede apreciar la simbología y espiritualidad del Pueblo Guaraní.
Recorrido. 1 hora.
Dificultad. Media.

Admito que realizar los recorridos con guías, es más enriquecedor, por el conocimiento que nos trasmiten. En nuestro caso íbamos sin guías, a nuestro propio ritmo.
Para comenzar este recorrido, hay que caminar unos 200 mts poco más poco menos, hasta el camping. Y luego, y desde allí, ingresar al sendero.
Empezamos a caminar, y nos encontramos con un cartel que promociona el turismo en el pueblo de San Francisco, al que se llega siguiendo por la Ruta 83 a medio camino entre el Parque Nacional Calilegua y Valle Grande.
El camino tiene el ancho de una calle, para los que llegan en auto, poco antes de llegar, hay un lugar para estacionar los vehículos del lado derecho, y del lado izquierdo hay una bajada que lleva al río, una escalera de piedra, que nos deja en un lugar con unas pocas parrillas y mesas, y después el río.

Baños.

Mesas
Siguiendo el camino principal, hacia la derecha, llegamos al sector de camping, hay una mesa larga cubierta con un tinglado metálico, y un poco más adelante los sanitarios. En un rinconcito, un camino angosto con un cartel, da comienzo al sendero Guaraní. Cuando llegamos, leyendo ese cartel estaba la pareja de mochileros, ya sin las mochilas, quien sabe que lugar eligieron para acampar.
El sendero Guaraní se divide en sectores, por así decirlo, y cada sector tiene un cartel, estos carteles les llaman Parada. Imagino, que en las visitas guiadas, el guía, utiliza estas paradas para dar su disertación. Así iremos encontrando: Parada 1: Bienvenida; Parada 2: Ceremonia; Parada 3: Diosa del Agua; Parada 4: Palo Borracho; Parada 5: Fiesta Grande; Parada 6: Árboles de la Selva; Parada 7: Yaguareté; Parada 8: Fin del Sendero; Casa Guaraní











No tengo fotografía de la Parada 5, no sé si se me pasó, si no la vi, si estaba, si no estaba, si estaba escondida, si estaba apartada del sendero, si me distraje y no la fotografié. Pero el hecho que no la tengo. Al final del sendero esperaba ver una casa guaraní, pero no la hay, solo la descripción en el cartel. Naturalmente ya no viven en chozas (o mejor dicho, viviendas de caña hueca y techo de paja), pero podría haber una reproducción de una antigua vivienda de antaño.
El recorrido está marcado como de dificultad media. Es difícil determinar qué es medio, fácil o difícil, ¿qué parámetro se usan? Creo que va más en cada uno, y la percepción que asuma en cada recorrido. A mí personalmente me pareció fácil. Pero si uno va con chicos pequeños, o el caso de adultos que no están en buen estado físico, el subir y bajar, por caminos angostos, con mucha humedad e insectos puede presentar cierta dificultad, y quizás de ahí lo de dificultad media. También hay que considerar los días de lluvia (o que haya llovido antes) porque en parte se genera barro, y este puede ocasionar patinadas y caídas.
Al contrario de lo que puede parecer, el camino primero sube y luego baja en la parte superior del camino (si tomamos como referencia la Ruta 83).
En cierto momento de este sendero, tuvimos una sorpresa, un ave se nos apareció. En ese momento, íbamos comiendo un sándwich de miga, y esto atrajo al pájaro. Básicamente, se posó en las ramas, permitió apaciblemente que le tomáramos fotos, se posaba a no más de dos metros de distancia, algo inusual para un pájaro silvestre, y finalmente nos cobró, una manera de decir, le dejamos unas migas del sándwich (algo que no hay que hacer) y el pájaro bajó y se las comió, luego nos persiguió por un trecho del camino. Creemos que debido a que es un circuito turístico, donde usualmente van con guías, y posiblemente en grupos, el ave está acostumbrada a esto. Se trataba de una Urraca común (Cyanocorax chrysops) bien vistosa con su copete y plumaje amarillo con negro.

Urraca común (Cyanocorax chrysops)

Urraca común.

Urraca común.
Cuando llegamos arriba, encontramos que han hecho una escalera para el descenso, y unas pequeñas barandas. En partes el camino como que se cierra por la vegetación. Por partes se abría al cielo y entraba el sol, pero mayormente es cerrado por los árboles, y a pesar del calor, es soportable dado que corre un viento fresco y hay sombras.
Le saqué foto a un insecto y también a un hueco en la tierra, posiblemente la cueva de algún animal, que se encontraba a una altura considerable del suelo, y a simple vista no se veía nada en su interior.

Insecto ¿especie?.

Camino con baranda.

Cueva en una pared en parte del sendero.

Sendero Guaraní.


Ruta Provincial 83.

Finalizado el sendero Guaraní, nos encontramos nuevamente en la Ruta 83. Aquí, hay que caminar un nuevo trecho por la Ruta 83, hasta encontrar el ingreso al siguiente sendero. Este trayecto es un poco pesado para recorrer a pie, tal como íbamos, por varios factores, es un camino amplio (ruta), uno no va con la vegetación pegada a los lados como en los senderos, el sol da de lleno, ya que casi no está cubierto, salvo por partes y por alguno de los lados, es todo subida por lo que se va más lento, cada tanto se ve algún vehículo que circula por el camino, todo esto compensa con algunas panorámicas del paisaje, sobre todo de la altura de algunos árboles en los que se los pude ver en todo su esplendor.


Es conveniente llevar gorro y protector solar. En lo posible alguna remera color claro para que refleje los rayos del sol, y estar mínimamente más fresco. En nuestro caso, utilizamos un Protector Solar Factor 65 de la marca Rayito de Sol para Bebé, el pomo de 90gr. Resultó muy bueno, no nos quemamos prácticamente nada, lo utilizábamos cada 3horas, mayormente cara, nuca, brazos, cuello, etc… nos alcanzó para dos persona y quedó, a pesar que ya lo habíamos utilizado días antes. Nos resultó conveniente por el precio, bastante diferencia frente a otras marcas, y quizás el hecho que decía para bebé y no para adultos, recomendado por la farmacéutica catamarqueña donde lo compramos. Supongo que cualquier otro protector es igual de conveniente, lo importante es usarlo. En cuanto al gorro, llevaba puesto uno de pescador. Supongo que cualquier gorro o sombrero con alas es acertado, y puede ir con cubre nunca o no, si lleva cubrenuca, tendrá mayor protección para el sol y para los insectos. Por ejemplo, el turista inglés que también llegó al Parque Nacional, llevaba puesto un gorro estilo explorador, una ventaja de estos que es que poseen alas más anchas que aquellos estilo pescador.


En ese sector del trayecto, cuando uno deja atrás al sendero Guaraní, primero se encuentra con una curva bastante abierta, para luego encontrarse con una curva bastante cerrada, es en este punto donde está ubicado el sendero La Herradura. Se trata del sendero más fácil de hacer, solo requiere 10 minutos. Dice el folleto “Recomendado para hacer con niños. Se pueden observar grupos de bromelias, lianas y árboles. Dificultad: baja.” Cuando pasamos por allí, vimos el cartel que lo anunciaba. Un recorrido de 100 mts. Pero unos metros más atrás, vimos otro cartel con la siguiente leyenda “Sendero clausurado. No ingrese. Su seguridad nos importa.” y dos señales que alertaban sobre peligro de derrumbe y peligro de patinadas con caídas. Y eso fue lo que hicimos, no ingresamos y continuamos hacia nuestro objetivo, el sendero Pedemontano.

Sendero La Herradura - clausurado.
La Ruta 83 sigue, y nosotros ahí vamos caminando cuesta arriba con un sol muy fuerte. Paramos a tomar un poco de agua. Es importante llevar agua. Nosotros llevamos una botella de 2lts y resultó insuficiente, la agotamos y hubiésemos preferido tener un poco más. Tampoco es que nos deshidratamos, nos alcanzó para el recorrido del senderismo, y se nos acabó en las últimas dos horas de caminata al regreso. Pero si lo volviéramos a hacer, llevaríamos más agua.
El paisaje es maravilloso, árboles altos, diferentes verdes, vegetación por ambos lados que todo el tiempo busca avanzar sobre el camino.
Antes de llegar el punto marcado, nos encontramos con las primeras personas que vimos, tres trabajadores de vialidad, que estaban tomando un descanso, y más adelante las motos en las que llegaron. Se veía que estaban trabajando en gaviones de piedra embolsada con mallas de alambre tejido, en una tajea para el drenaje del agua, para lo cual, estos gaviones funcionan como muro de contención, control del agua, y conservación del camino.






Ya en el camino, algo que se verá luego en los senderos, se pueden ver muchas conchas de caracoles, y muchas mariposas, y aunque desconozco, diría de distintas especies por características de tamaño, formas de ala, y colores.
Casi al término de esta subida por la Ruta 83, hay un cartel que indica “Zona para identificar árboles.” Aquí hubiese sido bueno tener a mano el folleto para reconocer las diversas especies de árboles y una guía en persona que las explique, ya que el folleto las enumera con algunas características pero no contiene fotografías que permitan comparar visualmente.

Conchas de caracol abandonadas.

Mariposa ¿especie?.


Zona para identificar
especies de árboles.

(Continúa en Visitando Parque Nacional Calilegua. Parte II.)